Con la venia del vicealmirante Felipe Santillán y su hospitalidad para llevar a cabo este evento importante para el pueblo de Chiapas. Saludo con mucho afecto y un reconocimiento también a su trabajo al general Alejandro Vargas, comandante de la 7.ª Región Militar, al Presidente municipal de Tapachula, Yamil Melgar Bravo, al Gabinete de Seguridad, a los Generales, al Secretario de Seguridad, al Fiscal, a todos y cada uno de ustedes. Estaba haciendo un recuento en mi memoria. ¿Qué fue lo que más nos dolió en Chiapas? Teníamos pendiente y teníamos miedo caminar en las carreteras. Ya no se podía ir a Tuxtla Gutiérrez porque estábamos con el temor de que íbamos a ser asaltados. Concretamente de los tramos costeros para llegar a Tuxtla Gutiérrez ya no se podía transitar sin encontrarnos con filtros al servicio de la delincuencia, con bloqueos auspiciados por la delincuencia y sometiendo a los pueblos para llevarlo a cabo. Nos dolía mucho ver enfrentamientos entre los grupos delictivos y también nos dolía mucho ver algunos mandos de seguridad estatal al servicio de la delincuencia. Me indignaba como chiapaneco, me irritaba porque siempre hemos amado esta tierra y no se puede amar sin tener compromiso. Y cuando la vida me dio la oportunidad de ser el candidato a gobernador, le pedí al Creador y a mis colaboradores políticos que asumiéramos una responsabilidad: que no quería absolutamente a nadie que tuviera una ambición económica desmedida, que no fuera por el resultado del trabajo. Me di a la tarea de buscar a los hombres y mujeres más honestos que me acompañaran con la autoridad moral para poder llevar a buen término a Chiapas. Y ahora que estoy presente, después de siete meses de larga jornada, puedo decirle al pueblo de Chiapas: mirarlos de frente, con la conciencia tranquila, con la determinación férrea de construir la paz todos los días. No hemos escatimado recursos para mejorar los salarios a la policía, para generar un grupo táctico, la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal. No hemos escatimado recursos para irnos a la tecnología. Hoy contamos en Chiapas con una seguridad completamente equipada, como no había existido antes, con equipo de inteligencia y contrainteligencia, con un equipo de investigación comprometido para combatir el delito. Aquí hago un reconocimiento amplio a la Fiscalía General del Estado, a la Fiscalía General de la República, porque quiero decirle a Chiapas que delito que se ha cometido desde el 8 de diciembre a la fecha, ni uno, absolutamente ni uno queda impune. Y ese es el compromiso que tenemos con Chiapas. Quiero también hacer un reconocimiento a las Fuerzas Armadas. Sin el apoyo del Ejército, de la Marina, de la Guardia Nacional no tendríamos estos números. Ustedes han sido un factor fundamental para que Chiapas viva en paz. A nombre del pueblo, muchas gracias a las Fuerzas Armadas. Valoro mucho el trabajo que hace nuestra Guardia Estatal porque arriesgan su vida para llevar a cabo la construcción de un Chiapas seguro. Mi compromiso será que el siguiente año volvamos a tener otro incremento salarial. Quiero que todos los hijos de la corporación de seguridad tengan una beca para seguir estudiando. Vamos a hacer un ajuste para que ni un solo hijo de ningún elemento de seguridad se quede sin estudiar. Y vamos a ir más allá. Vamos a ofrecer vivienda para el siguiente año. ¿Qué queremos con ello? Que no deben caer en la corrupción. Lo que le ha hecho daño a Chiapas en sus corporaciones es la corrupción. Pero la corrupción incluso viene desde arriba. Tengan la certeza de que algo me va a acompañar en la vida: la autoridad moral. Soy un hombre que se inspira en los gobiernos exitosos del pasado, en la filosofía, en el estoicismo, en el humanismo y en el liberalismo social. Son tres grandes principios que rigen mi actuar. Por ello, vamos a seguirle cumpliendo a Chiapas. Así como lo decían los griegos, Aristóteles: “la cura de los enfermos es la medicina; la cura para los pueblos es la ley”, y ahí debemos estar todos. No podemos fallarle. No vamos a fallarle a Chiapas. Tengan la certeza de que no establezco actos de complicidad con ningún funcionario de mi gobierno, y no lo voy a hacer nunca porque voy a caminar con la autoridad moral. Veo el presente y evalúo las acciones del pasado. Yo me quiero ir con la conciencia tranquila. Los gobernantes no estamos para ser perfectos. Fuimos elegidos para hacer lo correcto, y hacer lo correcto es a través de la ley. Y esa ley es la que aplicamos todos los días. Les pido a las corporaciones de seguridad tener criterio humano para saber distinguir entre lo que es un problema social en alguna comunidad, en algún municipio de usos y costumbres o en un municipio rural. Hacer una distinción entre lo que es la delincuencia común y lo que es un problema social. Yo no quiero que a la policía la vean como una policía represora. Estamos para cuidar al prójimo, al pueblo. No queremos tampoco hacer uso de la fuerza de manera ilegítima, que eso deteriora la imagen institucional. Pero sí quiero dejar en claro que a la delincuencia no se le tolera. A la delincuencia se le enfrenta, se le aplica la ley, sin componenda alguna, sin complicidad alguna. Nosotros nos hemos preparado para ofrecerle a Chiapas lo mejor de nuestras capacidades. Hemos invertido, como lo dijo el Secretario de Seguridad, que me dijo: “Gobernador, es importante que tengamos un relajo”. Yo no soy muy bueno para el inglés, le dije. “Alcohol negro”, me dijo. Era un helicóptero blindado. Ahí la delincuencia se va a topar con pared, porque vamos a estar mejor equipados. Hay que tener lanchas rápidas como esta tripulación, para que podamos hacerle frente a la delincuencia. Estábamos en un operativo hace algunos meses y los delincuentes se nos fueron por la presa de Malpasito, y no pudimos seguirlos porque no teníamos este tipo de equipos. Este tipo de equipos, como el helicóptero artillado y blindado, es para hacerle frente a la delincuencia. Amamos tanto a Chiapas que se nos olvidó tener miedo. Y no nos vamos a mover de ahí. Seguiremos combatiendo a quienes atenten contra la paz de Chiapas. De mi parte, mi gratitud a todas las corporaciones de seguridad estatal y municipal, a la Policía de Investigación, a todos los agentes de la Guardia Nacional, a nuestros soldados del Ejército, a nuestros marinos. Gracias por todo su apoyo. Sigamos construyendo a Chiapas desde el corazón, desde la convicción, y con la autoridad moral que es la honestidad. Eso nos va a permitir mantener a Chiapas en paz. Ya vendrán después los siguientes pasos, pero sin seguridad no hay nada. No hay inversión económica. Sin seguridad no hay desarrollo social. Sin seguridad no hay convivencia social. El principal objetivo de nuestro gobierno es mantener la paz y la seguridad de las familias de Chiapas.