Economía
El crecimiento económico mundial en 2026 bajaría a 2.6%, prevé la ONU
El crecimiento económico mundial en 2026 pierde impulso por el encarecimiento de la energía.
El crecimiento económico mundial en 2026 pierde impulso por el encarecimiento de la energía.
Contenido
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) prevé que la economía mundial crezca 2.6% en 2026, frente al 2.9% estimado para 2025. El organismo atribuye parte del enfriamiento al encarecimiento de la energía y a las tensiones geopolíticas que afectan el comercio y las condiciones financieras.
UNCTAD reduce la previsión de crecimiento mundial para 2026
La cifra forma parte del Informe sobre Comercio y Desarrollo 2026, presentado en Ginebra el viernes 9 de octubre. El reporte advierte que el crecimiento seguirá siendo desigual entre regiones y que las economías en desarrollo afrontan presiones distintas según sus vínculos comerciales, su deuda y su exposición a shocks externos.
La previsión global no equivale a un pronóstico para cada país. El 2.6% agrega economías con estructuras y trayectorias diferentes; no indica que todas crecerán a ese ritmo. UNCTAD proyecta que las economías en desarrollo aumenten alrededor de 4% en 2026, por debajo del 4.7% señalado para 2025.
El organismo también calcula que el comercio mundial de bienes y servicios aumente cerca de 4% a precios constantes. Ese avance ocurre después de que el valor nominal del comercio mundial alcanzara un récord de 35 billones de dólares en 2025. El crecimiento comercial previsto no debe confundirse con un aumento equivalente de volumen: los precios más altos de la energía inflan el valor de muchos intercambios.
El encarecimiento de la energía presiona a empresas y gobiernos
Los precios energéticos afectan los costos de transporte, producción y electricidad. Cuando suben, las empresas pueden trasladar una parte a sus precios, reducir márgenes o aplazar inversiones. Los hogares también pueden sentir el efecto en combustibles, servicios y productos que dependen de cadenas de suministro intensivas en energía.
La UNCTAD relaciona el deterioro del escenario con el shock energético asociado al conflicto en Oriente Medio. El impacto no se limita a los países productores de petróleo: una interrupción o encarecimiento del suministro puede encarecer importaciones para economías que compran combustible, fertilizantes y bienes transportados por mar.
El reporte pone atención en el costo del financiamiento y las presiones sobre la deuda pública. Los gobiernos que destinan más recursos al pago de intereses tienen menos margen para responder a una desaceleración o sostener inversión productiva. Para los países con deuda externa, el costo de financiarse también depende de las tasas internacionales y la confianza de los mercados.
La agencia no plantea que el comercio vaya a contraerse. Su estimación de crecimiento del 4% sugiere que los intercambios continuarían expandiéndose, aunque con impulso menor y bajo mayor presión de costos. La diferencia entre el valor nominal y el volumen real importa para entender si las economías están vendiendo más bienes o si el resultado refleja precios más altos.
México enfrenta un escenario externo, no una previsión nacional de 2.6%
La proyección de UNCTAD no reemplaza las estimaciones mexicanas de crecimiento ni modifica por sí misma los pronósticos del Gobierno o del Banco de México. Sí ofrece contexto para una economía vinculada al comercio internacional: una menor expansión global puede afectar la demanda externa, la inversión y los precios de insumos importados.
El efecto para México dependerá de la evolución de sus principales socios comerciales, de los precios de energía y de la capacidad de las empresas para mantener pedidos. Un crecimiento mundial más lento puede reducir oportunidades para exportadores, aunque algunos sectores podrían beneficiarse de cambios en las cadenas de suministro o de precios favorables en sus productos.
La cifra anual también puede revisarse conforme se publiquen nuevos datos y cambien las condiciones geopolíticas. Una escalada del conflicto o un encarecimiento prolongado de la energía podrían alterar las previsiones. Si las tensiones ceden o la demanda mejora, la trayectoria sería distinta.
Por eso, el informe funciona como una advertencia sobre riesgos y brechas, no como un resultado ya consumado. La referencia de 2.6% expresa la evaluación actual de UNCTAD para el conjunto de la economía mundial. Para medir lo que significa para México habrá que observar la actualización de sus propias previsiones, los datos de comercio y el costo de sus importaciones.
Pensando en México
La previsión mundial de 2.6% no es una estimación del PIB mexicano. Para México, el canal más directo pasa por la demanda de exportaciones, el costo de energía y las condiciones de financiamiento. ¿Qué sector mexicano sería más vulnerable si se prolongan los precios altos de la energía?
Fuentes: UNCTAD, Reuters. ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD)
