Contacto

Política

Senado aprueba controles para operadores de turismo para evitar la explotación sexual infantil

Explotación sexual infantil en el turismo: la reforma pasa al Ejecutivo.

Publicado

el

Senado aprueba controles para operadores de turismo para evitar la explotación sexual infantil

Explotación sexual infantil en el turismo: la reforma pasa al Ejecutivo.

El Senado aprobó por unanimidad una reforma a la Ley General de Turismo que obliga a los prestadores de servicios a adoptar medidas para proteger a niñas, niños y adolescentes. El dictamen recibió 104 votos y establece controles cuando una persona adulta solicita un servicio turístico acompañada por menores.

El Senado aprueba una reforma con 104 votos a favor

La reforma añade dos fracciones al artículo 58 de la Ley General de Turismo. Según el Senado y los medios que reportaron la votación, las nuevas obligaciones incluyen aplicar protocolos preventivos y verificar la relación entre una persona adulta y el menor que la acompaña antes de prestar determinados servicios turísticos.

La medida busca que hoteles, transportistas, plataformas y otros operadores turísticos participen en la detección de posibles situaciones de explotación o abuso. Las autoridades competentes deberán establecer protocolos y acciones preventivas; los prestadores deberán seguirlos bajo el principio del interés superior de niñas, niños y adolescentes.

El dictamen recibió 104 votos a favor y ninguno en contra o abstención, de acuerdo con la cobertura de La Jornada. La aprobación unánime muestra respaldo de distintas bancadas a la medida, aunque no elimina la necesidad de precisar cómo se aplicará ni qué mecanismos tendrán los prestadores para resolver casos dudosos.

La reforma había sido aprobada previamente por la Cámara de Diputados y quedó turnada al Ejecutivo para su promulgación. La votación del Senado, por sí sola, no significa que todas las obligaciones ya estén vigentes. La publicación oficial y las reglas de aplicación determinarán cuándo comenzará a exigirse el cumplimiento.

Los adultos deberán acreditar parentesco, tutela o mayoría de edad

Cuando una persona adulta pida un servicio turístico junto con una persona menor de edad, los prestadores tendrán que solicitar documentación que acredite parentesco, patria potestad, tutela, guarda o custodia. En los casos previstos, también podrá demostrarse que la persona acompañante es mayor de edad.

Si no se acredita la relación requerida, la reforma contempla negar el servicio y dar aviso a las autoridades investigadoras ante la posible comisión de un delito. La regla plantea una intervención preventiva antes de que se materialice un traslado o una estancia en un establecimiento.

La obligación no convierte a recepcionistas, conductores o empleados de turismo en investigadores penales. Su papel será aplicar los protocolos oficiales, revisar la documentación pertinente y comunicar una posible irregularidad. La identificación de delitos y la determinación de responsabilidades corresponderán a las autoridades competentes.

La aplicación requerirá criterios claros para evitar decisiones arbitrarias. La norma debe distinguir entre una situación que requiere verificar documentos y una acusación de delito, que solo puede establecerse mediante una investigación. También necesitará proteger los datos personales de las familias y establecer cómo podrán corregir errores cuando haya documentos incompletos o dificultades de acceso.

La promulgación y los protocolos definirán cómo operarán los controles

El paso siguiente es que el Ejecutivo promulgue la reforma y que las autoridades turísticas emitan o ajusten los protocolos correspondientes. Sin esas reglas, los prestadores podrían recibir una obligación general sin conocer qué documentos aceptar, cómo registrar una alerta o a qué autoridad reportarla.

También será necesario capacitar al personal que atiende reservaciones, transporte y hospedaje. Las situaciones pueden presentarse en mostradores, aplicaciones, viajes organizados o servicios contratados a distancia. Un procedimiento útil debe funcionar en esos contextos sin convertir cada viaje de un adulto con un menor en una sospecha automática.

El reto legislativo es equilibrar prevención y garantías. Una verificación razonable puede ayudar a detectar traslados irregulares, pero los controles deben aplicarse con criterios uniformes y sin discriminar por apariencia, nacionalidad o tipo de familia. La ley propone comprobar relaciones y documentos, no perfilar a las personas por su aspecto.

La reforma tampoco sustituye las políticas de prevención, investigación y atención a víctimas. La protección infantil requiere que hoteles y transportistas sepan reconocer señales de riesgo, pero también que existan canales seguros de denuncia y respuesta. La eficacia se medirá por la aplicación de esos protocolos y por la capacidad institucional para actuar ante avisos fundados.

Pensando en México

El turismo es una actividad económica central para México, y la reforma asigna nuevas responsabilidades a quienes prestan servicios cuando viajan menores acompañados por adultos. Su aplicación dependerá de protocolos claros y de capacitación para el personal. ¿Qué garantías debería incluir el reglamento para proteger a la niñez sin producir acusaciones arbitrarias?

Fuentes: Senado de la República, Animal Político, La Jornada. comunicacionsocial.senado.gob.mx

La redacción de Diario Ya!, dirigida por su editor José Luis Castillejos, reúne más de 30 años de experiencia profesional en cobertura periodística nacional e internacional, con rigor, independencia e imparcialidad.

Haga clic para comentar

Deja una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio

Opinión