saber más
El origen de la Catrina antes de convertirse en un símbolo de México
La Catrina nació como una sátira gráfica y cambió de nombre y sentido con el tiempo.
La Catrina nació como una sátira gráfica y cambió de nombre y sentido con el tiempo.
Contenido
La Catrina suele aparecer hoy con vestido largo, maquillaje elaborado y flores en el sombrero. La imagen de José Guadalupe Posada que dio origen a ese personaje era más austera: mostraba un cráneo con un sombrero elegante, sin cuerpo ni traje, y su historia impresa es menos simple de lo que repiten muchas versiones.
Su cambio de sentido fue gradual: pasó de la estampa satírica y sus títulos variables al mural de Diego Rivera y, después, al repertorio de símbolos populares.
¿Quién creó la imagen de La Catrina y cuándo apareció impresa?
José Guadalupe Posada trabajó como grabador e ilustrador en un México donde las hojas volantes difundían noticias, versos, caricaturas y escenas cotidianas. Sus calaveras aparecían en distintas situaciones y se burlaban de la política, las modas y las jerarquías sociales.
El INAH documenta que la imagen apareció impresa en octubre de 1913, meses después de la muerte de Posada, en una hoja de Antonio Vanegas Arroyo titulada “Remate de calaveras alegres y sandungueras”. inah.gob.mx
Ese dato desmiente la fecha de 1910 que suele repetirse. Posada murió el 20 de enero de 1913 y no daba títulos a sus obras; los impresores elegían los encabezados de las hojas.
La misma imagen circuló con nombres distintos en reimpresiones posteriores, entre ellos “Calavera fifí”, en 1918, y “El panteón de las pelonas”, en 1924. En una compilación de 1930 apareció como “Calavera catrina”, una pista que separa la historia del dibujo de la historia de su nombre. inah.gob.mx
¿Qué criticaba la Calavera Garbancera de Posada?
La imagen original no mostraba a una mujer esquelética de cuerpo entero. Era un cráneo de frente, con los dientes visibles y un sombrero adornado con plumas y flores; el tocado elegante contrastaba con los huesos expuestos.
La explicación más difundida vincula “garbancera” con personas que vendían garbanzo y aspiraban a parecerse a las élites europeas, mientras ocultaban su origen indígena. Una interpretación académica publicada por el INAH lee la imagen como sátira de la vanidad y la imitación de modas europeas. revistas.inah.gob.mx
Esa lectura ayuda a entender el contraste, pero conviene no presentarla como una explicación escrita por Posada para acompañar el grabado. Los versos y encabezados variaban entre impresiones, así que no hay una declaración del artista que cierre el sentido de la imagen.
La sátira también apuntaba a la igualdad ante la muerte: el sombrero sugería rango y apariencia, pero bajo él seguía habiendo un cráneo. Las calaveras impresas de la época llevaban esa idea a la vida diaria y reducían, por un instante, la distancia entre clases.
¿Cuándo apareció por escrito el nombre de La Catrina?
A veces se afirma que Diego Rivera inventó el nombre, aunque el registro citado por el INAH muestra “Calavera catrina” en una compilación de 1930, antes del mural más conocido del artista. El libro reunió grabados separados de los volantes y los textos para los que habían sido impresos.
El nombre también se asocia con “catrín”, palabra que evoca elegancia y vestimenta distinguida. Esa denominación reforzó el vínculo entre el dibujo y la crítica de las apariencias, pero no prueba que Posada concibiera desde el comienzo un personaje llamado así.
Conviene separar autoría y nomenclatura: el grabado es de Posada, pero el nombre varió según sus editores y la compilación de 1930. inah.gob.mx
¿Cómo llevó Diego Rivera a La Catrina al mural?
En 1947, Rivera pintó “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”, un mural que reúne personajes de distintas etapas de la historia de México. En el centro aparece la calavera vestida de cuerpo entero: toma de la mano al Rivera niño y enlaza su brazo con Posada. Artes Visuales
Rivera cambió la escala y el contexto de la figura. El busto del grabado pasó a ser un personaje de cuerpo completo en una escena pública, junto a figuras históricas y al autorretrato infantil del muralista.
El pintor no creó la calavera ni produjo su primera impresión: reinterpretó la imagen y la colocó en una narración pictórica de alcance nacional. Su ubicación central en el mural probablemente contribuyó a difundir la versión elegante que hoy resulta más reconocible.
¿Por qué terminó como símbolo mexicano?
La Catrina se asocia hoy con el Día de Muertos y la identidad nacional, pero ese sentido se consolidó con el tiempo. Estudios publicados por el INAH analizan cómo la gráfica popular, el muralismo y los proyectos culturales del siglo XX contribuyeron a crear esa asociación; los datos disponibles no permiten afirmar que exista una continuidad intacta desde el mundo prehispánico. Vita Brevis
Su significado sigue cambiando. Para algunas personas representa humor frente a la muerte; para otras, memoria familiar, orgullo cultural, crítica social o una forma de crear y vestirse. Las celebraciones, las escuelas, los museos y la cultura comercial han sumado lecturas nuevas a la imagen.
En el sombrero elegante sobre el cráneo desnudo sigue presente una tensión que explica parte de su fuerza: distinguirse y, al mismo tiempo, compartir un destino común. Conocer su historia permite verla como algo más que un disfraz de temporada: también es una pista sobre quién produce los símbolos, quién les da nombre y cómo una sociedad los hace suyos.
Pensando en México
En México, los símbolos culturales rara vez nacen con un significado único e inalterable.
La prensa popular, el arte público y las celebraciones colectivas pueden cambiar la lectura de una imagen.
Esta historia también invita a separar los datos documentados de las explicaciones repetidas.
Reconocer esos cambios no le quita fuerza al símbolo; permite entender cómo se construye.
¿Qué otras imágenes mexicanas han cambiado de significado con el paso del tiempo?
