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Precio del petróleo sube por la crisis entre Estados Unidos e Irán

El precio del petróleo sube por la crisis entre Estados Unidos e Irán, mientras los mercados anticipan más presión sobre combustibles y transporte.

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Precio del petróleo sube por la crisis entre Estados Unidos e Irán

El precio del petróleo sube por la crisis entre Estados Unidos e Irán, mientras los mercados anticipan más presión sobre combustibles y transporte.

El Brent supera los 103 dólares por barril

El petróleo volvió a subir este miércoles debido al estancamiento de los contactos entre Estados Unidos e Irán y a la reducción de las reservas de combustibles en Estados Unidos.

El contrato de Brent para noviembre avanzó hasta 103.71 dólares por barril. El contrato más activo para diciembre llegó a 98.81 dólares. El West Texas Intermediate alcanzó 91.98 dólares.

El Brent acumula una subida aproximada de 14 por ciento durante septiembre, su mayor avance mensual desde julio. El WTI registra un aumento cercano al 5.5 por ciento en el mismo periodo.

El movimiento refleja la preocupación de los mercados por una posible interrupción prolongada del suministro energético. La incertidumbre se mantiene mientras Washington y Teherán intercambian propuestas indirectas con la mediación de Qatar.

Las negociaciones con Irán siguen bloqueadas

Irán confirmó que recibió una respuesta estadounidense a su última propuesta para recuperar el alto el fuego en el Golfo. Teherán había planteado que Estados Unidos levantara el bloqueo de sus puertos y que Irán reabriera el estrecho de Ormuz.

El Gobierno iraní pretende conservar una posición dominante sobre esa ruta marítima, por la que circula una parte decisiva del petróleo y del gas que abastecen los mercados internacionales.

Donald Trump negó que Washington esté dispuesto a suavizar las sanciones contra Irán a cambio de medidas relacionadas con su programa nuclear. La contradicción entre las declaraciones públicas y los contactos diplomáticos mantiene la incertidumbre.

Los precios reaccionan no solo a los barriles que puedan faltar físicamente, sino también al riesgo de que el conflicto interrumpa rutas, eleve los seguros marítimos y obligue a los transportistas a modificar sus recorridos.

La oferta mejora, pero no tranquiliza al mercado

Arabia Saudita reanudó las cargas de petróleo desde el puerto de Yanbu después de restablecer operaciones en su oleoducto Este-Oeste. El aumento de las exportaciones saudíes ofrece cierto alivio, pero no elimina los riesgos asociados al conflicto.

La Agencia Internacional de Energía y los gobiernos consumidores observan la evolución de las reservas de gasolina y diésel. En Estados Unidos, los inventarios de ambos productos han disminuido mientras algunas refinerías operan por debajo de su capacidad.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados, conocidos como OPEP+, podrían mantener su producción en noviembre. Esa decisión limitaría la posibilidad de que el mercado reciba un incremento inmediato de oferta.

El encarecimiento del crudo suele trasladarse a los combustibles, el transporte, la producción industrial y algunos alimentos. El impacto final depende de los impuestos, los subsidios, el tipo de cambio y las decisiones de cada gobierno.

México enfrenta una doble presión

México produce petróleo, pero también importa combustibles. Un precio internacional alto puede aumentar los ingresos de exportación, aunque encarece las compras externas de gasolina y diésel.

La Secretaría de Hacienda renovó en agosto el acuerdo con el sector gasolinero para mantener la gasolina regular por debajo de 24 pesos por litro en la mayor parte del país y el diésel por debajo de 27 pesos. Esa estrategia limita el traslado inmediato del aumento internacional a los consumidores, pero tiene un coste fiscal y no puede aislar indefinidamente a la economía.

El peso mexicano también influye. Si la moneda se debilita frente al dólar, la compra de combustibles y otros productos energéticos se vuelve más cara.

El Gobierno deberá equilibrar el control de precios con la protección de las finanzas públicas. Sostener artificialmente los precios durante una crisis prolongada puede reducir la inflación de corto plazo, pero aumentar el gasto público.

Pensando en México

El precio del petróleo vuelve a mostrar que la estabilidad de los combustibles mexicanos depende de factores externos y de decisiones fiscales internas. La producción nacional no garantiza gasolina barata cuando el país importa una parte importante de lo que consume.

¿Debe México mantener los subsidios a los combustibles aunque aumente la presión sobre las finanzas públicas?

Fuentes: Reuters, Secretaría de Hacienda, OPEP reuters.com

La redacción de Diario Ya!, dirigida por su editor José Luis Castillejos, reúne más de 30 años de experiencia profesional en cobertura periodística nacional e internacional, con rigor, independencia e imparcialidad.

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