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Salinas afirma que el Mundial en México 2026 es elitista

Salinas critica que el Mundial en México 2026 se ha vuelto elitista y alejado de la afición real.

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Salinas afirma que el Mundial en México 2026 es elitista

El Mundial en México 2026 está a meses de arrancar y ya carga un señalamiento incómodo: ha sido diseñado para las élites.

Esa es la advertencia de Javier Salinas, actual director de selecciones de Nicaragua, quien sostiene que el evento se volvió un escaparate de consumo en lugar de una fiesta para la afición real del país. Su crítica coloca sobre la mesa lo que muchos sienten y pocos dicen en voz alta: la Copa del Mundo parece estar cada vez más lejos de la gente que vive el futbol desde abajo.

México recibirá solo 13 partidos en tres sedes y, aun así, el entusiasmo popular parece distante. Las dinámicas de precios, la falta de transparencia en el reparto de boletos y la narrativa del “gran evento histórico” han encendido suspicacias. Salinas, con trayectoria en la Liga Mexicana de Béisbol y la propia FMF, remarca que el acceso quedó restringido para quienes sostienen la pasión futbolera semana tras semana.

La brecha entre discurso oficial y realidad es evidente. El Mundial en México 2026 promete inclusión, pero las prácticas muestran una dirección contraria. El aficionado que canta en los estadios locales no tendrá asiento en la Copa; las familias de clases medias y bajas quedan relegadas a mirar desde lejos lo que se suponía sería una celebración nacional.

A esto se suma la sensación de que el país se enfocó en vender la vitrina, no en construir un legado. El propio Salinas califica el torneo como “un evento pasajero”, una experiencia de consumo rápido sin proyectos de infraestructura duraderos ni transformaciones profundas en la estructura del futbol mexicano. El Mundial en México 2026 podría irse igual que llega: sin dejar huella.

El acto en Los Pinos, donde se presentó el plan organizativo, fue leído como símbolo del problema. Un escaparate elegante para vender boletos caros, selfies oficiales y discursos triunfalistas. Nada que apunte al futuro del futbol nacional ni a los millones de aficionados excluidos.

Otro punto que genera dudas es la estimación de cinco millones de visitantes internacionales. Salinas lo considera fuera de toda lógica. Qatar, con un evento completo de 64 partidos, recibió menos de la mitad. México, con solo 13 encuentros, estaría exagerando una expectativa que podría inflar costos, expectativas y promesas gubernamentales difíciles de sostener.

Aun con todo, Salinas reconoce que la organización operativa será impecable. Los equipos designados para CDMX, Guadalajara y Monterrey cuentan con experiencia y capacidad probada. La duda no está en la logística, sino en la visión: qué queda para el país después de que el último turista se vaya, la FIFA levante sus oficinas temporales y los comités se disuelvan.

Exclusión y distanciamiento en el Mundial en México 2026

El mayor reclamo proviene de la distancia social que este torneo está construyendo. No solo en términos económicos, sino también simbólicos. La Copa del Mundo se presenta como un lujo ajeno, una alfombra roja para visitantes especiales más que una fiesta popular.

Riesgos del Mundial en México 2026 para la afición local

La narrativa oficial insiste en que el evento impulsará el desarrollo. Pero cuando los boletos son impagables, los estadios se sienten ajenos y la afición real no tiene espacio, el entusiasmo se quiebra. El Mundial puede convertirse en una herida emocional para quienes sostienen el futbol nacional.

Qué puede quedar del Mundial en México 2026

Salinas cuestiona si habrá un solo avance estructural: mejores protocolos, academias, estadios renovados o políticas permanentes. Hasta ahora, la respuesta parece clara. Nada indica un salto cualitativo para México.

Hablando en serio

Lo que ocurra con la Copa del Mundo repercutirá en la ciudadanía mexicana porque refleja cómo se toman las decisiones de alto nivel en este país. Un Mundial que excluye a la mayoría muestra un modelo donde lo público se convierte en un lujo restringido. Si el futbol deja fuera a su propia gente, ¿qué otras áreas seguirán la misma ruta? ¿Cuánto más puede aguantar una sociedad que mira desde afuera eventos financiados con su propio esfuerzo?

La redacción de Diario Ya!, dirigida por su editor José Luis Castillejos, reúne más de 30 años de experiencia profesional en cobertura periodística nacional e internacional, con rigor, independencia e imparcialidad.

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