Cultura
El cine mexicano genera 9 mil 419 millones de pesos y 110 mil empleos
El cine mexicano generó 9 mil 419 millones de pesos y más de 110 mil empleos directos en 2025.
El cine mexicano genera 9 mil 419 millones de pesos y 110 mil empleos directos, según datos presentados en un foro sobre la industria audiovisual.
La producción cinematográfica y audiovisual se ha consolidado como una actividad económica relevante para México. En 2025, el sector generó una inversión de 9 mil 419 millones de pesos y produjo 110 mil 660 empleos directos en la Ciudad de México.
Las cifras fueron difundidas durante el foro “Economía en Pantalla”, organizado por la Secretaría de Economía, CFILMA y EL PAÍS, con la participación de representantes de la industria, autoridades, productores y especialistas.
La actividad audiovisual supera el valor cultural
El cine suele analizarse por sus películas, festivales, premios y espectadores. Su impacto económico incluye también contratación de técnicos, renta de equipos, transporte, hospedaje, alimentación, diseño, construcción de escenarios y servicios de posproducción.
Una filmación puede activar durante semanas una red de proveedores que no siempre aparece en los créditos finales. Esa circulación económica beneficia a empresas grandes, pero también a trabajadores independientes y pequeños negocios locales.
La Ciudad de México concentra buena parte de la actividad por su infraestructura, sus estudios, la disponibilidad de profesionales y la diversidad de espacios urbanos. La presencia de productoras internacionales ha incrementado la demanda de servicios especializados.
El reto consiste en que ese crecimiento no se concentre únicamente en las grandes producciones. Una industria saludable también requiere oportunidades para proyectos independientes, escuelas, cooperativas y empresas pequeñas.
La inversión internacional plantea oportunidades y riesgos
México puede atraer producciones extranjeras gracias a sus locaciones, costos competitivos, talento técnico y cercanía con Estados Unidos. La llegada de rodajes internacionales genera empleos y permite que profesionales mexicanos participen en proyectos de mayor escala.
También plantea riesgos. Si el país compite únicamente mediante costos bajos, puede terminar ofreciendo trabajo temporal sin consolidar capacidades propias. La inversión debe acompañarse de formación, transferencia de conocimiento y condiciones laborales dignas.
El desarrollo de la industria requiere políticas estables. Productores y plataformas necesitan saber qué incentivos existen, qué permisos deben tramitar y cuánto tiempo tardarán las autorizaciones.
La incertidumbre administrativa puede hacer que una producción se traslade a otro país. La competencia internacional no depende solo de paisajes o salarios, sino de la capacidad de organizar proyectos complejos con seguridad jurídica.
Mujeres, talento y formación ocupan un lugar central
El foro incluyó debates sobre la participación femenina, el talento internacional, la cultura pop y los desafíos futuros del sector. La discusión resulta relevante porque la industria audiovisual todavía presenta desigualdades en acceso a puestos de dirección, producción y áreas técnicas.
El aumento de la actividad no garantiza una distribución equitativa de sus beneficios. Las políticas públicas deben medir quién recibe los contratos, qué regiones participan y cuántas mujeres ocupan puestos de decisión.
El cine mexicano puede convertirse en una fuente de empleo y exportación cultural, pero necesita una estrategia que combine inversión, formación, diversidad y protección laboral.
Pensando en México
El audiovisual puede generar empleos y proyectar la identidad del país, pero su crecimiento debe beneficiar también a técnicos, estudiantes y productoras pequeñas. ¿México está construyendo una industria propia o solo prestando sus locaciones a proyectos extranjeros?
Fuentes: EL PAÍS, EL PAÍS Foros, Secretaría de Cultura de la Ciudad de México

