Internacional
El petróleo supera los 100 dólares por barril a causa de la escalada militar en Oriente Medio
El petróleo supera los 100 dólares y encarece el riesgo energético para México y la economía mundial.
El petróleo supera los 100 dólares por los ataques contra buques y el temor a interrupciones prolongadas del suministro mundial.
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La cotización internacional del crudo volvió a dispararse este jueves después de una nueva oleada de ataques contra embarcaciones vinculadas al transporte energético en Oriente Medio. El Brent llegó a superar los 106 dólares por barril, mientras el West Texas Intermediate rebasó los 101 dólares, niveles que no se observaban desde mayo.
La subida refleja una combinación de factores que va más allá de un episodio aislado. El conflicto entre Estados Unidos e Irán se ha extendido al tráfico marítimo, mientras los hutíes, aliados de Teherán, han incrementado sus operaciones en el mar Rojo y en las proximidades del estrecho de Bab el-Mandeb.
Los ataques amplían el riesgo para el transporte marítimo
La tensión se intensificó después de que Irán informara de ataques contra diez embarcaciones cerca del estrecho de Ormuz. La ofensiva ocurrió después de que fuerzas estadounidenses destruyeran cinco petroleros iraníes, según la información difundida por Teherán y recogida por Reuters.
La situación añade presión sobre dos pasos marítimos esenciales. El estrecho de Ormuz concentra una parte decisiva del comercio mundial de hidrocarburos, mientras Bab el-Mandeb conecta el mar Rojo con el océano Índico y constituye una ruta clave para el transporte de petróleo y mercancías.
Los hutíes también anunciaron la toma del puerto yemení de Mocha, una posición estratégica próxima a las rutas marítimas del mar Rojo. Arabia Saudita elevó sus alertas de seguridad y pidió a Irán que contenga a sus aliados, aunque el Gobierno iraní negó controlar directamente las decisiones militares del grupo yemení.
La oferta mundial queda expuesta a nuevos cortes
La principal preocupación de los mercados no es únicamente el volumen de petróleo que pueda dejar de circular, sino la posibilidad de que la crisis se prolongue y obligue a las compañías navieras a modificar sus rutas.
La Agencia Internacional de la Energía ha advertido que la demanda mundial podría caer durante 2026, mientras la Organización de Países Exportadores de Petróleo redujo por quinta ocasión su previsión de crecimiento del consumo. El organismo calcula ahora un aumento de apenas 380.000 barriles diarios.
El dato introduce una contradicción relevante. La demanda prevista se debilita, pero el precio aumenta porque los mercados están valorando el riesgo de interrupciones, seguros marítimos más caros, desvíos de navegación y posibles daños contra infraestructuras energéticas.
Una perturbación prolongada podría trasladarse a los precios de los combustibles, la electricidad, el transporte y los alimentos. Las economías importadoras quedarían expuestas a una inflación renovada, aunque los productores podrían beneficiarse temporalmente de mayores ingresos.
México puede recibir el impacto por varias vías
México produce petróleo, pero también importa combustibles y depende de cadenas logísticas internacionales para numerosos bienes. Un encarecimiento prolongado del crudo puede elevar los costos de transporte, presionar el precio de la gasolina y complicar las previsiones fiscales de Petróleos Mexicanos.
El impacto no sería automático ni idéntico en todos los sectores. Parte de la producción mexicana podría venderse a precios superiores, aunque ese beneficio debe compararse con el costo de importar gasolina, diésel, gas y otros derivados.
La presión también puede llegar a través del tipo de cambio y de las tasas de interés. Si la energía encarece la inflación internacional, los bancos centrales podrían retrasar recortes o mantener políticas monetarias restrictivas durante más tiempo.
La escalada militar convierte una ruta comercial en un factor de riesgo global. Una crisis que comenzó como una confrontación regional amenaza ahora con afectar el precio de la energía, la movilidad y la estabilidad financiera de países que no participan directamente en la guerra.
Pensando en México
México necesita calcular cuánto de su política energética depende de mercados externos, rutas marítimas y combustibles importados. ¿Está preparado el país para absorber una nueva subida prolongada del petróleo?
Fuentes: Reuters, Associated Press, OPEP

