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Lluvias intensas en México aumentan el riesgo de inundaciones y deslaves
Las lluvias intensas en México se extenderán durante la semana por el monzón mexicano y la onda tropical número 37.
Las lluvias intensas en México se extenderán durante la semana por el monzón mexicano y la onda tropical número 37.
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Las lluvias intensas en México continuarán durante los próximos días por la combinación del monzón mexicano, la onda tropical número 37 y la aproximación de un nuevo sistema tropical al sureste del país. El Servicio Meteorológico Nacional prevé precipitaciones fuertes a intensas, actividad eléctrica, rachas de viento y posibles granizadas en distintas regiones.
Sinaloa aparece como uno de los estados con mayor riesgo de acumulaciones. Entre jueves y viernes podrían registrarse hasta 150 milímetros de lluvia, una cantidad capaz de provocar inundaciones urbanas, desbordamientos y deslaves en zonas montañosas.
El noroeste concentra las mayores precipitaciones
El monzón mexicano mantendrá condiciones lluviosas en Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Durango, Baja California Sur, Nayarit, Jalisco y Colima. En varias entidades también se esperan tormentas de corta duración, pero con alta intensidad.
Este tipo de precipitación puede generar problemas incluso en ciudades donde no llueve durante todo el día. La acumulación rápida de agua supera con facilidad la capacidad de drenaje, sobre todo en zonas urbanizadas, colonias ubicadas en cauces naturales y áreas con infraestructura deteriorada.
Las autoridades recomiendan evitar cruzar corrientes de agua, conducir durante las tormentas y permanecer cerca de árboles, anuncios espectaculares o estructuras metálicas expuestas al viento.
La onda tropical 37 afecta al sur y al oriente
La onda tropical número 37 provocará lluvias en Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Yucatán, el noreste y otras regiones del oriente y sur. En estados montañosos, la principal amenaza no es únicamente la lluvia acumulada, sino el reblandecimiento del suelo.
Los deslaves pueden producirse horas después de una tormenta, cuando el terreno ya ha absorbido grandes cantidades de agua. Las carreteras rurales y las comunidades ubicadas en laderas presentan un riesgo especial, debido a la dificultad para recibir ayuda o evacuar con rapidez.
En Chiapas, Oaxaca y Veracruz, las autoridades locales deben mantener vigilancia sobre ríos, arroyos y caminos de montaña. La experiencia de temporadas anteriores muestra que los daños suelen agravarse cuando se subestiman las primeras lluvias o se permite el tránsito en zonas con desprendimientos visibles.
Se aproxima otra onda tropical
El Servicio Meteorológico Nacional también mantiene vigilancia sobre la onda tropical número 38, que podría aproximarse a la península de Yucatán y al sureste hacia el final del periodo.
Su avance podría prolongar el temporal en Campeche, Quintana Roo, Tabasco y otras entidades del sureste. La interacción entre varios sistemas atmosféricos aumenta la incertidumbre sobre la distribución exacta de las lluvias, pero confirma que las condiciones húmedas persistirán durante buena parte de la semana.
La población debe consultar los avisos de Protección Civil y no confiar únicamente en aplicaciones meteorológicas generales. Las alertas municipales pueden incluir información más precisa sobre cierres de carreteras, desbordamientos o evacuaciones.
Pensando en México
Las lluvias intensas en México no solo representan un fenómeno meteorológico. También ponen a prueba la calidad del drenaje, el mantenimiento de carreteras, la ocupación irregular del suelo y la capacidad de coordinación entre gobiernos.
Cada temporada se repite el mismo patrón: se informa sobre la tormenta, pero muchas comunidades reciben atención cuando ya están incomunicadas. ¿Las autoridades están actuando con prevención suficiente o siguen respondiendo cuando el agua ya provocó daños?
Fuentes: Servicio Meteorológico Nacional, Conagua, Protección Civil, EL PAÍS

