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Encuesta de aprobación de Sheinbaum maquilla un respaldo débil para venderlo como aceptación plena de su gestión

La encuesta sobre la aprobación de Sheinbaum oculta que solo 33% respalda plenamente su gestión

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Encuesta de aprobación de Sheinbaum maquilla un respaldo débil para venderlo como aceptación plena de su gestión

La encuesta sobre la aprobación de Sheinbaum oculta que solo 33% respalda plenamente su gestión

La aprobación de Sheinbaum no alcanza un 69% de respaldo sólido. La encuesta de Enkoll para El País y W Radio registra que 33% de los entrevistados “aprueba mucho” su trabajo, mientras que otro 36% apenas lo “aprueba poco”. La diferencia no es menor: el primer grupo expresa una valoración firme; el segundo, una aceptación débil, posiblemente condicionada o provisional.

encuesta maquillada aprobación Sheinbaum
La encuesta mostrada por el gobierno de Sheinbaum muestra resultados «maquillados», uniendo distintos grupos como si todos fueran aprobación plena.

Presentar ambos porcentajes como si tuvieran el mismo peso político permite afirmar que 69% aprueba a la presidenta, pero oculta la intensidad real de esa aprobación. La encuesta no demuestra que 69% respalde con convicción la gestión presidencial. Demuestra que 33% la aprueba mucho, 36% la aprueba poco y 26% la desaprueba.

La encuesta convierte una aprobación débil en respaldo mayoritario

La pregunta formulada por Enkoll fue: “En general, ¿usted aprueba o desaprueba el trabajo que está realizando Claudia Sheinbaum como presidenta de México?”. Las respuestas se dividieron en cuatro categorías: aprueba mucho, aprueba poco, desaprueba poco y desaprueba mucho.

33% aprueba mucho, 36% aprueba poco, 18% desaprueba poco y 8% desaprueba mucho.

Resultado de la encuesta Enkoll

Lectura de la encuesta Enkoll

La aprobación se divide en dos niveles distintos

La encuesta no mide un respaldo homogéneo a la gestión presidencial.


Resultado publicadoPregunta: “¿Aprueba o desaprueba el trabajo de Claudia Sheinbaum?”

Resultado de la encuesta Enkoll Aprueba mucho: 33 por ciento. Aprueba poco: 36 por ciento. Desaprueba: 26 por ciento. No sabe: 5 por ciento. 33%Aprueba mucho 36%Aprueba poco 26%Desaprueba 5%No sabe
Aprueba mucho: 33%
Aprueba poco: 36%
Desaprueba: 26%
No sabe: 5%

Pasa el cursor sobre una barra o selecciónala para ver el dato destacado.

Fuente: Enkoll, encuesta nacional levantada del 25 al 29 de agosto de 2026 | n=1,205

Desde un punto de vista técnico, es legítimo agrupar las dos respuestas favorables para calcular una aprobación binaria. Esa práctica se emplea con frecuencia en los estudios de opinión. El problema aparece cuando el resultado agregado se transforma en una descripción política de respaldo contundente.

No pesa lo mismo «aprobar mucho» que «aprobar poco» y, si nos permiten un ejemplo, piensen cómo se sienten cuando sus hijos les dicen «he aprobado matemáticas» y descubren que a duras penas ha logrado aprender la tabla de multiplicar y han pasado el examen parcial con la nota mínima y una gran dosis de compasión por parte de su maestro.

Del mismo modo, la persona que considera que la presidenta realiza un trabajo muy bueno no está expresando la misma valoración que otra que apenas se inclina por aprobarla confiando en que aún hay salvación. La primera respalda la gestión; la segunda mantiene serias reservas, insatisfacción con muchas áreas de la gestión o incluso puede concederle una aprobación muy limitada, basada en compasión y grandes dosis de esperanza.

Por eso, el dato central debería comunicarse con mayor precisión: 33% manifiesta una aprobación fuerte, 36% una aprobación débil y 26% rechazo. La cifra del 69% representa aceptación en algún grado, no necesariamente apoyo político pleno.

La diferencia entre aceptación nominal y respaldo firme

La distancia entre aprobación y desaprobación es de 43 puntos si se suman todas las respuestas favorables y se excluye el 5% que no respondió. Esa es la cifra que permite presentar a Sheinbaum como una presidenta con mayoría de aceptación.

La distancia cambia cuando se mide el respaldo intenso. El 33% que aprueba mucho supera apenas por siete puntos al 26% que desaprueba la gestión en cualquiera de sus dos grados. La imagen resultante es menos sólida: existe una mayoría favorable, pero el apoyo inequívoco no alcanza siquiera a cuatro de cada diez entrevistados.

El propio contenido de la encuesta refuerza esta lectura. La inseguridad y el narcotráfico aparecen como el principal problema del país para 49% de los entrevistados. Solo 16% considera que la seguridad propia y familiar ha mejorado desde el inicio del Gobierno, mientras que 42% cree que ha empeorado.

También se observan contradicciones entre la aprobación general y la valoración de áreas concretas. La ciudadanía puede mantener una opinión favorable de la presidenta por los apoyos sociales, la continuidad de la Cuarta Transformación o la comparación con administraciones anteriores, aunque considere deficientes la seguridad, la economía, la salud o el combate a la corrupción.

Una pregunta global reúne todas esas percepciones en un solo número y puede ocultar conflictos internos en la opinión pública. Por lo que la pregunta para los lectores es:

¿Consideras que aprobar “poco” la gestión presidencial debe presentarse como respaldo político equivalente a aprobarla “mucho”?

Qué sesgos deben revisarse en la encuesta de Enkoll

Enkoll reporta 1,205 entrevistas cara a cara realizadas entre el 25 y el 29 de agosto de 2026. La empresa afirma haber aplicado un muestreo probabilístico y polietápico, con selección de secciones electorales, manzanas y viviendas. También declara un margen de error aproximado de 2.83 puntos porcentuales.

La cantidad de entrevistas no es, por sí misma, insuficiente para una estimación nacional. La revisión debe concentrarse en otros aspectos metodológicos.

El estudio solo incluyó a personas de 18 años o más con credencial de elector vigente. Esa decisión puede excluir a adultos sin credencial actualizada, ciudadanos que no están inscritos correctamente, personas en situación de movilidad y sectores con dificultades para ser localizados en su domicilio.

Tampoco se informa cuántas viviendas fueron visitadas antes de obtener las 1,205 entrevistas efectivas. Falta conocer la tasa de rechazo, el número de domicilios vacíos, las sustituciones realizadas y los horarios de levantamiento. Si las entrevistas se hicieron principalmente durante el día, podrían estar sobrerrepresentados los adultos mayores, jubilados, y/o beneficiarios de programas sociales.

La ficha técnica tampoco publica el efecto de diseño ni el tamaño efectivo de la muestra. En una encuesta que selecciona personas por conglomerados territoriales, el margen de error no depende únicamente del número total de entrevistas. Las respuestas de personas que viven en una misma zona pueden parecerse entre sí y reducir la diversidad estadística de la muestra.

La encuesta sí muestra cuotas por género y edad, pero no ofrece suficiente información sobre la distribución territorial, el nivel socioeconómico, la ponderación de los datos ni el procedimiento empleado para corregir desequilibrios.

Las normas de transparencia de la Asociación Estadounidense para la Investigación de la Opinión Pública recomiendan informar quién patrocinó el estudio, cómo se seleccionaron los participantes, qué cuestionario se aplicó, cuál fue la tasa de respuesta y qué ponderaciones se utilizaron. Enkoll identifica su responsabilidad sobre el patrocinio, diseño y recolección, pero la ficha pública no permite revisar todos esos elementos.

El 69% no debe confundirse con entusiasmo ciudadano

La encuesta de Enkoll tampoco puede descartarse en su totalidad solo porque el resultado contradiga las conversaciones callejeras. Los comentarios escuchados en una colonia, una ciudad o un círculo social nunca representan por sí solos a todo México.

Tampoco puede aceptarse el 69% como una medida completa del respaldo presidencial. La cifra es real dentro del criterio empleado por la encuestadora, pero su interpretación pública requiere distinguir entre aprobación fuerte y aprobación débil.

Lo que sí es cierto es que el dato de Enkoll coincide aproximadamente con la medición de El Financiero, que situó la aprobación de Sheinbaum en 68% durante agosto. Sin embargo, esa coincidencia tan exacta tiene dos lecturas posibles que cada quien deberá ponderar.

La formulación más rigurosa sería esta: Sheinbaum conserva una aprobación general cercana a 69%, pero solo 33% expresa una aprobación intensa de su trabajo. El resto de la cifra favorable está compuesto por personas que aprueban poco, mientras que una cuarta parte de los entrevistados desaprueba su gestión.

Pensando en México

La forma de presentar las encuestas influye en la percepción pública y puede convertir una aceptación débil en una aparente demostración de fuerza política. En México, donde los gobiernos suelen comunicar sus indicadores favorables sin explicar la distribución completa de las respuestas, resulta necesario exigir que los porcentajes se publiquen con sus matices.

encuesta sheinbaum 2

La pregunta para los lectores es: ¿consideras que aprobar “poco” la gestión presidencial debe presentarse como respaldo político equivalente a aprobarla “mucho”?

Fuentes: Enkoll, El País, El Financiero, AAPOR

Nacido en Madrid, España. Creativo publicitario, comunicador visual y especialista en marketing digital participó en la creación y ha sido director de arte y contenidos del primer diario digital del Mundo en español. Ha dirigido varios proyectos de comunicación y portales de contenidos en Europa y América para Telefónica, Terra, UOL y más. Conferenciante para Claro America, ayudó a los medios de comunicación peruanos a realizar la transición de la redacción analógica a la digital y superar la brecha de ingresos publicitarios.

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