Política
Morena acelera la designación de Imelda Castro tras la crisis de Rocha Moya
Morena adelanta la designación de Imelda Castro tras la crisis política de Rocha Moya.
Morena adelanta la designación de Imelda Castro tras la crisis política de Rocha Moya.
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Morena adelantó la designación de Imelda Castro como coordinadora estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Sinaloa, un cargo que la coloca como la principal figura del partido rumbo a la elección gubernamental de 2027. El nombramiento ocurrió después del intento fallido de Rubén Rocha Moya de regresar al Ejecutivo estatal en medio de acusaciones formuladas por Estados Unidos.
La dirigencia morenista tenía previsto anunciar a su coordinador estatal durante la semana siguiente, pero modificó sus tiempos tras la nueva licencia indefinida solicitada por Rocha Moya. La decisión busca contener el conflicto interno y proyectar una imagen de ruptura con el grupo político que durante los últimos años controló la administración sinaloense.
Aunque el cargo no constituye formalmente una candidatura, la coordinadora suele convertirse en la figura que encabeza la estrategia electoral del partido. En el caso de Sinaloa, la designación de Imelda Castro es interpretada como el primer paso para que Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo la presenten como su abanderada en 2027.
Morena adelanta la decisión tras el regreso fallido de Rocha
Rubén Rocha Moya regresó brevemente a la gubernatura después de permanecer separado del cargo mientras se desarrollaban investigaciones relacionadas con presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. El gobernador negó los señalamientos y sostuvo que tenían un origen político.
Su reincorporación provocó rechazo dentro de Morena y una respuesta crítica de Claudia Sheinbaum. La presidenta calificó el regreso como una decisión personal que no correspondía con la situación política del país y dejó claro que el mandatario no contaba con el respaldo del partido para retomar sus funciones en ese momento.
Después de la presión política, Rocha Moya solicitó una nueva licencia por tiempo indefinido. El Congreso estatal designó a Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina, con la responsabilidad de conducir la administración hasta el final del periodo constitucional.
La salida del gobernador modificó los planes de Morena. La dirigencia necesitaba resolver con rapidez quién asumiría el control político del partido en un estado afectado por la violencia, las acusaciones internacionales y la disputa entre grupos internos.
Imelda Castro busca marcar distancia del rochismo
La principal ventaja de Imelda Castro dentro de Morena es su distancia relativa respecto al grupo de Rocha Moya. La senadora con licencia ha mantenido una corriente propia en la política sinaloense y rechazó el intento del gobernador de regresar al cargo mientras persisten las investigaciones.
Castro también criticó la permanencia del senador Enrique Inzunza, otro de los políticos sinaloenses mencionados en las acusaciones estadounidenses. La nueva coordinadora sostuvo que Inzunza debió solicitar licencia y cuestionó que decidiera conservar su escaño y el fuero constitucional.
Su postura permite a Morena presentar el relevo como una corrección política, aunque no implica una ruptura completa con las estructuras que llevaron al partido al poder en Sinaloa. La organización conserva buena parte de su maquinaria territorial y de sus redes institucionales, pero necesita evitar que la crisis del gobernador contamine la próxima campaña.
El nombramiento de Imelda Castro también envía un mensaje dirigido a los sectores del partido que exigían separar la marca de Morena de las investigaciones abiertas contra funcionarios sinaloenses. La operación busca conservar el control electoral sin cargar directamente con el costo político de Rocha Moya.
La coordinación la acerca a la candidatura de 2027
La figura de coordinadora estatal funciona como una plataforma previa para definir candidaturas. Por esa razón, la designación de Imelda Castro es considerada una señal clara de que Morena ya tomó una decisión política sobre quién encabezará la coalición oficialista en la elección de 2027.
La senadora cuenta con experiencia legislativa y una trayectoria que comenzó en organizaciones sociales y movimientos vinculados con la izquierda. Antes de integrarse a Morena militó en el Partido de la Revolución Democrática y posteriormente consolidó una posición propia dentro del partido fundado por Andrés Manuel López Obrador.
Su perfil también resulta conveniente porque puede presentarse como una política con experiencia, pero ajena a las acusaciones que rodean al gobernador con licencia. Morena intenta sostener la continuidad partidista y, al mismo tiempo, ofrecer una imagen de renovación ante los votantes.
La candidatura todavía deberá cumplir con los procedimientos internos y electorales correspondientes. Aun así, los dirigentes de Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo ya la han colocado como la figura con mayor proyección para competir por la gubernatura.
El caso de Enrique Inzunza expone otra fractura
La llegada de Imelda Castro se produjo en paralelo a la salida de Enrique Inzunza de la bancada de Morena en el Senado. El legislador decidió continuar como senador independiente después de que la dirigencia partidista cuestionara su permanencia en el cargo.
Inzunza también ha sido relacionado con las investigaciones estadounidenses contra funcionarios sinaloenses, aunque ha rechazado las acusaciones. Su negativa a pedir licencia agravó la tensión con la dirigencia morenista y lo dejó fuera de la operación política que prepara el partido para 2027.
Castro ha exigido que el senador actúe con coherencia y se separe del cargo mientras se aclara su situación. El enfrentamiento muestra que el relevo de Rocha Moya no solo implica cambiar una figura en el gobierno, sino reorganizar las alianzas y los equilibrios dentro de Morena.
La ruptura puede beneficiar a la nueva coordinadora, pero también puede abrir una disputa por el control de estructuras locales. Los grupos que respaldaron al gobernador con licencia todavía conservan presencia en el Congreso, los municipios y la administración pública estatal.
La nueva coordinadora enfrentará una crisis de legitimidad
Imelda Castro deberá construir una candidatura competitiva en un estado marcado por la violencia y por la desconfianza hacia las instituciones. El desafío no consistirá únicamente en diferenciarse de Rocha Moya, sino en explicar qué mecanismos aplicará Morena para evitar que los vínculos entre poder político y crimen organizado vuelvan a quedar bajo sospecha.
La oposición intentará convertir la elección en un juicio sobre la gestión del gobernador con licencia y sobre la responsabilidad del partido que lo respaldó durante años. También cuestionará si la designación representa una renovación real o una operación para cambiar el rostro del gobierno sin revisar las decisiones que llevaron a la crisis.
La rapidez del nombramiento revela la urgencia de Morena por cerrar el episodio antes de que se convierta en el eje de la campaña. El partido puede conservar una posición competitiva en Sinaloa, pero la candidatura de Imelda Castro tendrá que enfrentar las consecuencias políticas de una administración que terminó atrapada entre acusaciones internacionales, violencia criminal y fracturas internas.
Pensando en México
El adelanto de la designación de Imelda Castro muestra cómo los partidos pueden reorganizar sus candidaturas antes de esclarecer por completo las responsabilidades políticas de una crisis. Sinaloa será una prueba para Morena, que busca separarse del rochismo sin explicar todavía por qué permitió que esa corriente concentrara tanto poder. ¿Puede un relevo electoral recuperar la confianza si las investigaciones sobre la etapa anterior siguen abiertas?
Fuentes: AMEXI, EL PAÍS, Reuters, AP News, El Universal, La Jornada

