Economía
Pemex registra pérdidas por 1,601 millones de dólares en 2026
Pemex pierde 1,601 millones de dólares durante el primer semestre de 2026.
Pemex pierde 1,601 millones de dólares durante el primer semestre de 2026.
Contenido
Pemex cerró el primer semestre de 2026 con pérdidas por 27,969 millones de pesos, equivalentes a 1,601 millones de dólares. El resultado contrasta con la utilidad neta de 16,187 millones de pesos que la petrolera estatal obtuvo durante el mismo periodo de 2025.
Las pérdidas de Pemex se produjeron pese a que la empresa regresó a números positivos durante el segundo trimestre del año. Entre abril y junio, la compañía reportó una ganancia neta de 18,024 millones de pesos, unos 1,032 millones de dólares.
Pemex gana en el segundo trimestre, pero mantiene saldo negativo
La utilidad trimestral no compensó el resultado negativo acumulado durante los primeros tres meses del año. Por esa razón, el balance entre enero y junio terminó en números rojos, aunque la empresa aseguró que sus pérdidas se redujeron frente al año anterior.
Pemex informó ingresos por 510,443 millones de pesos durante el segundo trimestre y por 876,139 millones en el acumulado semestral. La utilidad de operación alcanzó 85,483 millones de pesos entre abril y junio, mientras que en los primeros seis meses sumó 124,989 millones.
Durante una conferencia con inversionistas, el director general de Pemex, Juan Carlos Carpio, afirmó que la compañía registró su mayor nivel de ingresos de los últimos 14 trimestres y su mejor rendimiento operativo en 15 trimestres.
La dirección atribuyó estos resultados al fortalecimiento del mercado interno, al comportamiento de las exportaciones y a los avances simultáneos en producción, refinación y disciplina financiera. El balance neto, no obstante, muestra que una mejora operativa todavía no basta para garantizar beneficios al cierre de un periodo prolongado.
La producción de hidrocarburos aumenta, pero no alcanza las metas
La producción total de hidrocarburos promedió 2.447 millones de barriles diarios de petróleo crudo equivalente, un aumento anual de 4.6 por ciento. El crecimiento representa una señal favorable para la petrolera, aunque sus principales indicadores todavía permanecen por debajo de los objetivos oficiales.
La producción de hidrocarburos líquidos se ubicó en 1.658 millones de barriles diarios, frente a una meta de 1.8 millones. La diferencia mantiene la presión sobre Pemex, que necesita elevar su extracción para mejorar sus ingresos y sostener sus operaciones.
En el caso del gas natural, la compañía alcanzó 4,006 millones de pies cúbicos diarios. Esta cifra se encuentra casi 1,000 millones de pies cúbicos por debajo del objetivo previsto para 2030, situado cerca de los 5,000 millones diarios.
El proceso de crudo en las refinerías aumentó 2.9 por ciento anual hasta alcanzar 1.008 millones de barriles diarios. La producción de petrolíferos creció 3.4 por ciento, impulsada principalmente por el diésel, que avanzó 19.3 por ciento.
Las gasolinas aumentaron su producción en 2.9 por ciento y la turbosina registró un crecimiento de 2.3 por ciento. Las ventas nacionales de petrolíferos también crecieron 9.8 por ciento, con incrementos de 11.4 por ciento en gasolinas y de 19.1 por ciento en diésel.
La deuda financiera disminuye, pero sigue representando una carga
Pemex reportó una deuda financiera de 77,456 millones de dólares al 30 de junio. El monto representa una reducción de 9.1 por ciento respecto al cierre de 2025.
La empresa también informó que la deuda de corto plazo disminuyó hasta representar 16 por ciento del total. La deuda financiera neta bajó 11.3 por ciento y quedó en 1.214 billones de pesos, equivalentes a 69,490 millones de dólares.
La reducción del endeudamiento constituye uno de los datos favorables del informe semestral. Aun así, la deuda continúa condicionando la capacidad de la empresa para invertir en infraestructura, mantener sus operaciones y atender sus compromisos financieros.
Las pérdidas de Pemex evidencian la distancia que todavía existe entre mejorar ciertos indicadores operativos y alcanzar una rentabilidad sostenida. Una empresa puede producir más, vender más combustibles y reducir parte de su deuda, pero sus resultados finales siguen dependiendo de sus costos, obligaciones acumuladas, ingresos y condiciones del mercado.
Acuerdos con Petrobras y autoridades ambientales
La petrolera también destacó la firma de un memorando de entendimiento con Petrobras para explorar proyectos conjuntos en exploración, producción, refinación, petroquímica y eficiencia energética.
Pemex suscribió también un convenio con el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático para fortalecer sus acciones ambientales. Las autoridades presentaron estos acuerdos como parte de una estrategia destinada a reforzar las capacidades técnicas y operativas de la empresa.
El impacto real de estos convenios dependerá de los proyectos que lleguen a concretarse y de los resultados financieros que generen. Una alianza puede abrir oportunidades de cooperación y conocimiento, pero no elimina los problemas de rentabilidad, producción insuficiente o endeudamiento.
La evolución de las pérdidas de Pemex durante el resto del año estará condicionada por el precio internacional del petróleo, el tipo de cambio, la demanda interna y la capacidad de la empresa para controlar sus gastos.
El resultado semestral obliga a mantener la cautela
El informe presenta señales contrapuestas. Pemex aumentó su producción total de hidrocarburos, elevó sus ventas nacionales, mejoró sus ingresos operativos y redujo su deuda financiera.
El saldo semestral, en cambio, confirma que la recuperación todavía no está consolidada. Las pérdidas de Pemex por 1,601 millones de dólares durante los primeros seis meses de 2026 muestran que una ganancia trimestral puede ser insuficiente cuando se enfrenta un resultado negativo acumulado desde el inicio del año.
La dirección de la empresa deberá demostrar que los resultados obtenidos entre abril y junio pueden sostenerse durante los próximos trimestres. También tendrá que explicar cómo alcanzará sus metas de producción y cómo continuará reduciendo su deuda sin recortar inversiones necesarias.
El dato central no es únicamente que Pemex haya ganado dinero en el segundo trimestre. La cuestión es si esa ganancia representa un cambio duradero o una recuperación temporal dentro de una empresa que todavía enfrenta una elevada carga financiera.
Pensando en México
Las pérdidas de Pemex afectan las finanzas públicas y la capacidad del Estado para destinar recursos a otras necesidades.
Una petrolera estatal con resultados negativos puede requerir nuevos apoyos presupuestarios o financieros.
La reducción de la deuda ofrece una señal favorable, aunque no elimina las obligaciones acumuladas.
México necesita conocer cuánto costará sostener a la empresa y cuándo podrá operar sin respaldo extraordinario.
¿Puede Pemex recuperar su rentabilidad sin trasladar sus problemas financieros al presupuesto público?

