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Asesinato de Carlos Manzo fue ordenado y financiado por El R1

El R1 es señalado por ordenar y financiar el asesinato de Carlos Manzo.

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Asesinato de Carlos Manzo fue ordenado y financiado por El R1

El R1 es señalado por ordenar y financiar el asesinato de Carlos Manzo.

El asesinato de Carlos Manzo, exalcalde de Uruapan, fue ordenado y financiado presuntamente por Ramón Ángel “N”, alias “El R1”, según informó Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana. Las autoridades identifican al detenido como el principal autor intelectual del crimen ocurrido el 1 de noviembre de 2025 durante el Festival de las Velas.

García Harfuch explicó que la investigación apunta a una represalia del grupo criminal contra Manzo, a quien sus integrantes consideraban una provocación por sus declaraciones y acciones contra organizaciones delictivas. El funcionario aclaró que la hipótesis todavía deberá consolidarse mediante las declaraciones de los detenidos y las pruebas reunidas por la Fiscalía General de la República y la Fiscalía de Michoacán.

El R1 habría financiado el ataque contra Carlos Manzo

Ramón Ángel “N” fue detenido el 30 de julio en Atotonilco, Jalisco, durante un operativo desplegado por fuerzas especiales del Ejército y personal de la Secretaría de Seguridad. El detenido es señalado como líder de la célula conocida como “Los Rs”, vinculada con el Cártel Jalisco Nueva Generación.

La estructura criminal tendría presencia en distintos municipios de Michoacán, entre ellos Uruapan, Apatzingán, Morelia, Álvaro Obregón y Zacapu. También operaría en la zona metropolitana de Guadalajara y en otras regiones de Jalisco, de acuerdo con la información presentada por García Harfuch.

Las autoridades relacionan a la célula con actividades como narcotráfico, tráfico de armas, extorsión y cobro de piso. Entre sus presuntas víctimas se encuentran productores de limón y aguacate, ganaderos, comerciantes y transportistas de la región.

El secretario de Seguridad afirmó que El R1 ordenó directamente el homicidio y aportó los recursos para organizarlo. La acusación todavía deberá ser presentada ante un juez, quien determinará la situación jurídica del detenido y el valor legal de las pruebas reunidas.

Una supuesta provocación como móvil del crimen

De acuerdo con las entrevistas realizadas a personas detenidas, el grupo criminal consideraba que Carlos Manzo había provocado a sus integrantes. García Harfuch explicó que el alcalde solía referirse públicamente a los grupos delictivos mientras participaba en operativos o hablaba de detenciones realizadas por la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional.

“Ellos sentían una provocación del presidente municipal hacia el grupo criminal”, señaló el funcionario durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum. La expresión, atribuida a los detenidos, describe por ahora la principal línea de investigación sobre el móvil del ataque.

García Harfuch precisó que la hipótesis podría modificarse conforme avance el proceso. Las autoridades esperan obtener nuevos datos cuando El R1 declare ante el Ministerio Público y comparezca ante el juez encargado del caso.

La explicación oficial no elimina otras interrogantes sobre el crimen. Todavía falta establecer con precisión quién coordinó cada etapa del operativo, qué funcionarios o colaboradores facilitaron información y si existieron otros intereses detrás del homicidio.

La investigación detectó una filtración desde el entorno del alcalde

Las pesquisas establecieron que Samuel “N”, quien trabajaba en el Ayuntamiento y formaba parte del círculo cercano de Carlos Manzo, habría entregado información sobre la logística y los movimientos del presidente municipal a la célula criminal.

La participación del funcionario municipal fue identificada mediante análisis forenses de teléfonos celulares asegurados durante la investigación. Esos estudios permitieron reconstruir comunicaciones y posibles vínculos entre personas cercanas al alcalde y operadores de “Los Rs”.

García Harfuch indicó que la red de apoyo todavía está bajo análisis. Las autoridades no descartan nuevas detenciones, pues aún deben determinar el grado de responsabilidad de quienes presuntamente aportaron información, facilitaron recursos o ayudaron a encubrir el ataque.

El dato sobre la filtración resulta relevante porque Carlos Manzo contaba con medidas de seguridad y había denunciado públicamente la amenaza de los grupos criminales. La posibilidad de que personas de su entorno conocieran y transmitieran sus movimientos revela una vulnerabilidad que no dependía únicamente de la presencia de escoltas.

Suman 31 detenidos por el homicidio

Hasta el momento, 31 personas han sido detenidas por su posible relación con el asesinato de Carlos Manzo. Entre ellas se encuentran presuntos autores materiales, coordinadores, reclutadores, operadores logísticos y personas acusadas de proporcionar información.

La investigación también se apoya en intervenciones de comunicaciones autorizadas por un juez, movimientos financieros, depósitos bancarios, videograbaciones, testimonios y declaraciones ministeriales. Las autoridades sostienen que el conjunto de esos elementos permitió identificar a El R1 como la persona que habría ordenado y financiado la operación.

El avance policial representa una pieza relevante para esclarecer el crimen, aunque no equivale todavía a una sentencia. Cada detenido deberá enfrentar un proceso individual y la Fiscalía tendrá que demostrar ante los tribunales la relación concreta entre sus actos y el homicidio.

La detención también abre una nueva etapa para la investigación. La principal incógnita será determinar si Ramón Ángel “N” actuó por iniciativa propia o si recibió autorización, respaldo o conocimiento de otros mandos criminales.

El posible conocimiento del líder del CJNG

García Harfuch señaló que existen indicios de que Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, conocía los planes de El R1. El funcionario subrayó que la información disponible no permite afirmar que el entonces líder del CJNG haya ordenado el ataque.

La diferencia entre conocer una operación y ordenar un homicidio será central para establecer responsabilidades. Las autoridades tendrán que presentar pruebas que permitan distinguir el nivel de participación de cada integrante de la estructura criminal.

El caso también plantea dudas sobre la capacidad de los grupos delictivos para infiltrarse en los gobiernos municipales. La presunta entrega de información desde el entorno de Manzo muestra que el control territorial no se limita a la presencia armada, sino que puede incluir redes de colaboración, intimidación o dependencia dentro de las instituciones.

El asesinato de Carlos Manzo continúa siendo una prueba para la estrategia de seguridad del Gobierno mexicano. La captura de El R1 puede ayudar a reconstruir la cadena de decisiones que llevó al ataque, aunque la justicia dependerá de que las acusaciones se sostengan con pruebas y de que no se cierre la investigación antes de identificar a todos los responsables.

Pensando en México

El asesinato de Carlos Manzo expone los riesgos que enfrentan los gobiernos municipales frente al crimen organizado.
La presunta filtración desde el Ayuntamiento muestra que la protección de un funcionario requiere controles internos y vigilancia institucional.
La captura de El R1 representa un avance, pero todavía no esclarece toda la red involucrada.
Las autoridades deben informar con precisión qué pruebas sostienen cada acusación.
La investigación tendrá credibilidad si alcanza a los autores materiales, intelectuales y colaboradores.
¿Podrá el Gobierno esclarecer por completo quién ordenó y facilitó el crimen?

La redacción de Diario Ya!, dirigida por su editor José Luis Castillejos, reúne más de 30 años de experiencia profesional en cobertura periodística nacional e internacional, con rigor, independencia e imparcialidad.

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