Política
La «destitución» de Rocha Moya coloca a Graciela Domínguez como gobernadora interina de Sinaloa
Graciela Domínguez asume Sinaloa tras la nueva licencia de Rocha Moya.
Graciela Domínguez asume Sinaloa tras la nueva licencia de Rocha Moya.
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El Congreso de Sinaloa designó a Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina tras la nueva licencia indefinida solicitada por Rubén Rocha Moya. Aunque el relevo ocurre después de una fuerte crisis política y del rechazo al regreso del mandatario, Rocha Moya no fue destituido formalmente: su separación del cargo se produjo mediante una licencia superior a 30 días.
La designación fue aprobada con 31 votos a favor y seis en contra durante una sesión extraordinaria del Congreso estatal. Domínguez Nava rindió protesta este martes y asumirá el Ejecutivo de Sinaloa mientras permanezca vigente la licencia de Rocha Moya.
El nombramiento ocurre en un contexto marcado por la violencia, las divisiones internas de Morena, los señalamientos de autoridades estadounidenses contra el gobernador y la incertidumbre sobre el rumbo político del estado. La nueva mandataria tendrá alrededor de 14 meses para conducir la administración antes del cambio de gobierno previsto para 2027.
Graciela Domínguez sustituye temporalmente a Rocha Moya
Graciela Domínguez fue propuesta por la Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación del Congreso de Sinaloa. El dictamen estableció que asumiría las funciones del Ejecutivo estatal a partir de la toma de protesta, durante el periodo de licencia solicitado por Rocha Moya.
La votación se produjo después de varios cambios en la convocatoria legislativa. La sesión había sido programada inicialmente para el lunes, pero fue aplazada y posteriormente reprogramada para la mañana del martes, en medio de la atención pública sobre la situación del gobernador.
El Congreso había aprobado previamente una segunda licencia indefinida para Rocha Moya, quien intentó regresar al cargo durante aproximadamente 34 horas. Su reincorporación generó rechazo dentro de Morena y críticas públicas de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien calificó la decisión como imprudente y sostuvo que no había sido consultada.
Rocha Moya volvió a separarse del cargo después de esa reacción política. La nueva licencia permitió al Congreso activar el procedimiento para designar a una persona interina.
Una figura cercana al grupo de Rocha Moya
Graciela Domínguez no es una figura ajena al proyecto político que llevó a Rocha Moya a la gubernatura en 2021. La nueva gobernadora interina fue secretaria de Educación Pública y Cultura de Sinaloa y participó durante años en movimientos sociales y organizaciones vinculadas con la izquierda.
Es licenciada en Sociología por la Universidad Autónoma de Sinaloa. También ha trabajado como docente y subdirectora de Vinculación en la Universidad Tecnológica de Escuinapa, además de haber encabezado la Unidad de Atención a los Afectados de la Presa Picachos.
Su trayectoria legislativa incluye dos periodos como diputada local. Durante una de esas etapas presidió la Junta de Coordinación Política, coordinó el grupo parlamentario de Morena y encabezó la Comisión de Fiscalización.
Su cercanía política con el gobierno saliente es uno de los principales argumentos de la oposición contra su nombramiento. El PRI cuestionó que la designación represente continuidad del llamado “rochismo” y advirtió que el cambio de persona no necesariamente implica un cambio de rumbo.
La oposición exige independencia y resultados
Durante la discusión del dictamen, el PRI anunció su voto en contra. La diputada Irma Guadalupe Moreno Vález afirmó que su rechazo no se dirigía exclusivamente contra Domínguez Nava, sino contra el contexto político y jurídico que rodeó la salida de Rocha Moya.
La legisladora sostuvo que el Congreso debía cumplir con su obligación constitucional de designar a una persona interina, pero consideró que el nombramiento no resolvía la crisis generada por el regreso y la posterior licencia del gobernador. También anticipó que su bancada buscaría promover un juicio político contra Rocha Moya.
El PAN también votó en contra. El diputado Jorge Antonio González Flores señaló que Sinaloa enfrenta una crisis de seguridad, economía, política e instituciones, por lo que pidió que la nueva administración actúe con independencia respecto de los intereses partidistas.
La oposición reclamó atención inmediata a la violencia, transparencia en el uso de recursos públicos, combate a la corrupción y respeto a la división de poderes. También advirtió que el Palacio de Gobierno no debe convertirse en una extensión de Morena.
Morena defendió el procedimiento y sostuvo que Domínguez Nava cumple con los requisitos constitucionales y cuenta con experiencia suficiente para asumir el cargo. Sus legisladores destacaron su paso por la administración estatal, su trayectoria legislativa y su trabajo en materia de fiscalización.
Sinaloa enfrenta una crisis de seguridad
El relevo ocurre mientras Sinaloa continúa afectado por una grave crisis de violencia vinculada con la ruptura interna del Cártel de Sinaloa. El conflicto entre grupos criminales ha provocado asesinatos, desapariciones, desplazamientos y afectaciones a la actividad económica en distintas regiones del estado.
A esa situación se suman los señalamientos del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Rocha Moya por presuntos vínculos con organizaciones criminales. El gobernador ha negado las acusaciones y las ha calificado como políticamente motivadas.
La presidenta Sheinbaum ha defendido la soberanía mexicana y ha rechazado que una acusación estadounidense baste para entregar a un funcionario. También ha sostenido que cualquier investigación debe avanzar dentro de las instituciones mexicanas, aunque marcó distancia con el intento de Rocha Moya de regresar al cargo sin respaldo político.
Graciela Domínguez deberá decidir si mantiene a los principales funcionarios de la administración anterior o si impulsa cambios que marquen distancia con Rocha Moya. Esa decisión será observada como una señal sobre su grado de autonomía.
Un interinato con poco margen de maniobra
El gobierno interino no tendrá el tiempo ni la legitimidad electoral de una administración completa, pero enfrentará problemas que requieren decisiones inmediatas. La seguridad, el manejo de los recursos públicos y la relación con el Gobierno federal estarán entre sus principales desafíos.
El nombramiento de Graciela Domínguez también modifica el tablero político rumbo a 2027. Al asumir la gubernatura interina, queda fuera de una eventual competencia electoral para el siguiente periodo, aunque su gestión podría convertirla en una figura central dentro de Morena en Sinaloa.
La nueva gobernadora llega con respaldo legislativo, pero también con la obligación de demostrar que su administración no será una simple prolongación del gobierno anterior. ¿Podrá recuperar la confianza de los sinaloenses sin romper completamente con el grupo político que la llevó al poder?
Pensando en México
La llegada de Graciela Domínguez al gobierno de Sinaloa muestra los límites de una sustitución institucional cuando la crisis de fondo permanece intacta. Cambiar al titular del Ejecutivo puede resolver temporalmente el vacío legal, pero no elimina los cuestionamientos sobre seguridad, posibles vínculos políticos con el crimen organizado ni la falta de confianza ciudadana.
Para México, el caso también plantea una pregunta sobre la responsabilidad de los congresos locales. La designación de una persona interina debe cumplir la ley, pero también tendría que ofrecer garantías de independencia, transparencia y capacidad para enfrentar la violencia. ¿El Congreso de Sinaloa eligió una solución institucional o solo prolongó la continuidad política de Rocha Moya?
Fuentes: El País, Animal Político, Reuters, Debate

