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Peso mexicano frente al dólar pierde terreno y vuelve a rozar las 18 unidades

Peso mexicano frente al dólar acumula alrededor de 5% de depreciación durante septiembre.

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Peso mexicano frente al dólar pierde terreno y vuelve a rozar las 18 unidades

Peso mexicano frente al dólar acumula alrededor de 5% de depreciación durante septiembre.

El peso mexicano vuelve a enfrentarse a una presión que no experimentaba con esta intensidad desde hace meses. El tipo de cambio ha regresado a la zona de 18 pesos por dólar en algunas referencias del mercado, mientras septiembre acumula una depreciación cercana al 5% y rompe parte de la fortaleza que caracterizó a la moneda mexicana durante etapas anteriores. El País

La cotización exacta varía durante la jornada y entre mercado interbancario, bancos y ventanillas. El movimiento relevante no está en unos cuantos centavos, sino en la tendencia: el peso mexicano frente al dólar ha perdido terreno rápidamente durante septiembre.

El dólar fuerte vuelve a presionar al peso

Parte de la explicación se encuentra fuera de México. El fortalecimiento internacional del dólar y una mayor aversión al riesgo han reducido el atractivo de monedas emergentes.

La tensión geopolítica también afecta el comportamiento de los inversionistas. Cuando aumenta la incertidumbre, el capital tiende a buscar activos considerados más seguros, entre ellos el dólar estadounidense.

México había disfrutado durante años de condiciones especialmente favorables para operaciones conocidas como carry trade, mediante las cuales inversionistas obtienen financiación en monedas con tipos de interés bajos y colocan capital en países que ofrecen rendimientos superiores.

Ese mecanismo contribuyó a sostener la demanda de pesos mientras el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos permanecía elevado.

El diferencial de tasas ya no ofrece la misma protección

La situación está cambiando. La diferencia entre las tasas de interés mexicanas y estadounidenses se ha reducido, disminuyendo parte del incentivo financiero para mantener posiciones en pesos. El País

Esto no significa que el carry trade haya desaparecido, pero sí que la ecuación entre rendimiento y riesgo es menos favorable.

Cuando un inversionista recibe menos rendimiento adicional por mantener pesos y simultáneamente percibe mayor riesgo internacional, la decisión de trasladar capital hacia dólares resulta más atractiva.

El peso mexicano frente al dólar queda así expuesto a una combinación de factores: política monetaria, situación económica estadounidense, conflictos internacionales, percepción de riesgo sobre México y expectativas de crecimiento.

Un peso más débil tiene ganadores y perdedores

La depreciación no produce un efecto único sobre la economía.

Para empresas mexicanas que importan maquinaria, componentes o materias primas cotizadas en dólares, un peso más débil puede incrementar costos. Ese encarecimiento puede trasladarse posteriormente a precios cuando las compañías no tienen margen suficiente para absorberlo.

También aumenta el costo en pesos de viajes, compras o servicios contratados en Estados Unidos.

En sentido inverso, los exportadores que cobran en dólares pueden recibir más pesos por sus ventas. Las familias que reciben remesas también obtienen más moneda nacional por cada dólar enviado, aunque el beneficio depende de que el encarecimiento de productos importados no termine erosionando ese poder adquisitivo.

El efecto final dependerá de la duración y magnitud del movimiento cambiario.

Las 18 unidades tienen también un componente psicológico

La cifra de 18 pesos por dólar posee una importancia mediática mayor que económica. Los mercados no cambian estructuralmente porque una cotización atraviese un número redondo, pero esos niveles sirven como referencias que concentran atención de inversionistas, empresas y consumidores.

Lo relevante será comprobar si la depreciación continúa o si el mercado encuentra estabilidad.

Una caída prolongada puede terminar generando presiones inflacionarias mediante importaciones más caras. Una corrección breve, en cambio, puede quedar absorbida sin modificar sustancialmente la trayectoria económica.

Las próximas decisiones de política monetaria de Banco de México y la Reserva Federal, junto con la evolución internacional, serán elementos centrales para determinar el comportamiento del peso mexicano frente al dólar durante el cierre del año.

Pensando en México

México se acostumbró durante un periodo prolongado a una moneda excepcionalmente fuerte. Eso puede haber generado la impresión de que esa fortaleza constituía una condición permanente, cuando dependía de factores monetarios y financieros que podían modificarse.

El verdadero indicador no será si el dólar cruza temporalmente los 18 pesos, sino si la depreciación termina trasladándose a inflación, inversión, consumo o costes empresariales.

¿Está preparada la economía mexicana para un escenario en el que el peso deje de contar con el mismo apoyo del diferencial de tasas?

Fuentes: EL PAÍS, ElDolar.info

La redacción de Diario Ya!, dirigida por su editor José Luis Castillejos, reúne más de 30 años de experiencia profesional en cobertura periodística nacional e internacional, con rigor, independencia e imparcialidad.

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