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Por qué el cempasúchil terminó convertido en la flor de los muertos

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Por qué el cempasúchil terminó convertido en la flor de los muertos

Por qué el cempasúchil guía a los muertos y cómo nació esta tradición mexicana

Cada otoño, el cempasúchil transforma mercados, calles, casas y cementerios mexicanos en una extensión de tonos amarillos y naranjas. Sus pétalos marcan caminos hacia los altares y su aroma se mezcla con copal, comida y veladoras, pero su presencia en el Día de Muertos no nació simplemente como un recurso decorativo: detrás de esta flor existe una relación con el sol, los ciclos agrícolas y los rituales funerarios que comenzó mucho antes de la celebración que conocemos actualmente.

Su nombre procede del náhuatl cempohualxochitl, traducido habitualmente como “veinte flores” o “varias flores”. La especie más estrechamente asociada con las ofrendas mexicanas es Tagetes erecta, una planta originaria de México que pertenece a la familia de las asteráceas y cuya característica cabezuela está formada, en realidad, por numerosas flores pequeñas agrupadas. UNAM Global

¿Cuál es el origen del cempasúchil y qué significa su nombre?

El vínculo de esta planta con las culturas mesoamericanas es anterior a la llegada de los españoles. Fuentes oficiales mexicanas señalan que existen evidencias de su domesticación desde hace aproximadamente 3,000 años y documentan su empleo ceremonial desde tiempos prehispánicos. Gobierno de México

Para los mexicas, su intenso color amarillo estaba asociado con el sol. Esa relación ayuda a explicar su presencia en altares, ofrendas y entierros dedicados a los muertos, aunque reducir toda su historia a una flor funeraria sería engañoso: también tuvo usos medicinales, agrícolas y ceremoniales. Gobierno de México

El propio nombre contiene una curiosidad. Aunque suele traducirse popularmente como “flor de veinte pétalos”, cempohualxochitl también admite interpretaciones como “veinte flores” o “varias flores”, algo particularmente apropiado para una planta cuya aparente flor es una inflorescencia compuesta por muchas flores diminutas. Gobierno de México

¿Por qué el cempasúchil se relaciona con los muertos?

Color y aroma explican una parte importante de esa asociación. En la tradición mexica, el amarillo evocaba al sol, mientras que las flores acompañaban altares, ofrendas y entierros; con el tiempo se consolidó la creencia de que sus pétalos conservaban simbólicamente la luz y podían señalar el camino de los difuntos. Gobierno de México

De ahí procede una de las imágenes más reconocibles de noviembre: un sendero de pétalos que comienza en la entrada de la vivienda y conduce hasta la ofrenda. Según la tradición, su color y su intenso olor sirven para orientar a las ánimas que regresan temporalmente al mundo de los vivos. Gobierno de México

Esta explicación pertenece al terreno de las creencias y prácticas culturales, no al de un fenómeno demostrable. Su importancia reside precisamente en que generaciones de comunidades han mantenido esa función simbólica hasta convertir la flor en un lenguaje reconocible para recibir a quienes murieron.

¿El cempasúchil ya se usaba en el Día de Muertos antes de los españoles?

Aquí aparece un matiz que suele perderse cuando se cuenta esta historia. El cempasúchil sí tenía usos rituales y funerarios prehispánicos, pero el Día de Muertos actual no existía entonces exactamente como hoy lo conocemos.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia explica la celebración contemporánea como resultado del sincretismo desarrollado durante la época novohispana. Las festividades mesoamericanas dedicadas a los muertos y vinculadas también con los ciclos agrícolas se encontraron con las celebraciones católicas de Todos los Santos y los Fieles Difuntos, procedentes de la Europa medieval. INAH

La tradición actual conserva elementos de ambos mundos. Entre los componentes mesoamericanos permanecieron el maíz, el copal, determinadas concepciones sobre el regreso temporal de las ánimas y la flor; entre los europeos se incorporaron elementos como cruces, imágenes religiosas, velas y la organización de la conmemoración alrededor del 1 y 2 de noviembre. INAH

¿Por qué se ponen pétalos de cempasúchil en las ofrendas de Día de Muertos?

La costumbre de formar caminos permite comprender cómo sobrevivió el significado de la planta pese a la transformación de los rituales. La flor dejó de pertenecer exclusivamente a determinadas prácticas mesoamericanas y encontró un lugar dentro de una nueva tradición formada durante siglos.

En las ofrendas actuales, los pétalos pueden extenderse desde una puerta hasta el altar, cubrir tumbas o formar figuras alrededor de alimentos y fotografías. La explicación tradicional sostiene que crean una ruta que los difuntos pueden reconocer por su color y aroma. Gobierno de México

El calendario natural también contribuyó a fortalecer esa relación. La planta florece durante la segunda mitad del año y su temporada coincide con las celebraciones de finales de octubre y principios de noviembre, una correspondencia que favoreció su continuidad en las fiestas dedicadas a los muertos. Gobierno de México

¿Qué simboliza actualmente el cempasúchil en México?

Su presencia ha terminado trascendiendo los altares domésticos. Aparece en panteones, plazas, mercados, instalaciones artísticas y espacios públicos hasta convertirse en uno de los signos visuales mediante los cuales México reconoce la llegada de la temporada de muertos.

La planta tampoco perdió sus otros usos. Investigadores de la UNAM documentan aplicaciones tradicionales relacionadas con padecimientos digestivos y otros malestares, mientras que actualmente también tiene aplicaciones agrícolas e industriales, entre ellas el control de ciertos organismos y la obtención de pigmentos. UNAM Global

Esa supervivencia ayuda a explicar por qué el cempasúchil representa algo más complejo que una decoración estacional. Una planta empleada durante siglos fue incorporando significados distintos hasta convertirse en un puente cultural entre prácticas mesoamericanas, tradiciones novohispanas y formas contemporáneas de recordar a los muertos.

Pensando en México

Pocas imágenes muestran con tanta claridad cómo funciona la memoria mexicana como un camino cubierto de cempasúchil. Lo que hoy parece una tradición inmutable es, en realidad, el resultado de siglos de transformaciones, encuentros culturales y reinterpretaciones.

Reconocer ese proceso no resta autenticidad al Día de Muertos. Permite entender que las tradiciones sobreviven precisamente porque las comunidades las modifican sin desprenderlas completamente de aquello que les dio sentido. En cada flor colocada frente a una fotografía conviven una planta mesoamericana, antiguas ideas sobre el sol y la muerte, elementos llegados de Europa y una costumbre familiar que continúa reconstruyéndose. ¿Cuántas otras tradiciones que consideramos eternas esconden una historia semejante?

La redacción de Diario Ya!, dirigida por su editor José Luis Castillejos, reúne más de 30 años de experiencia profesional en cobertura periodística nacional e internacional, con rigor, independencia e imparcialidad.

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