Nacional
Asesinato de alcalde Uruapan, una tragedia que desnuda a México
El asesinato del alcalde de Uruapan revela la vulnerabilidad del poder en México.
El asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, ocurrido esta noche durante el Festival de las Velas, es una tragedia que sacude a México en su raíz institucional. No se trata solo de la ejecución de un presidente municipal. Es la expresión más cruda de un país donde ejercer el poder se ha convertido en una sentencia de muerte.
Manzo era un político incómodo para los poderes de facto que dominan amplias zonas de Michoacán. Había denunciado la existencia de campamentos armados y la infiltración del crimen en la estructura social de su municipio. Pedía apoyo federal, advertía de los riesgos y, aun así, caminaba entre la gente con la confianza del que no quiere esconderse. Esa valentía le costó la vida.
El ataque, cometido a plena vista del público y durante una celebración civil, es una afrenta directa al Estado mexicano. Dos personas fueron detenidas y un agresor abatido, pero la respuesta inmediata no basta para cerrar la herida. La ejecución de un alcalde en funciones desnuda la impotencia de las instituciones frente al poder de las armas y la persistencia de la impunidad.
Uruapan se queda sin su presidente, y con él se abre un vacío que trasciende lo municipal. ¿Quién gobierna cuando la violencia impone sus condiciones? ¿Cómo sostener la fe en la democracia si la autoridad cae asesinada en las plazas donde debería imperar la ley?
Esta tragedia interpela al país entero. No puede seguir normalizándose el terror que acecha a quienes encarnan la representación popular. Gobernar en muchos municipios de México es un acto de resistencia, no de poder.
El crimen de Carlos Manzo Rodríguez obliga a replantear la seguridad desde sus cimientos, con una estrategia de Estado que proteja la vida de quienes defienden la institucionalidad. Su muerte no debe pasar al archivo de los casos sin justicia. Uruapan es hoy el espejo de una nación que necesita recuperar el control de su destino antes de que la barbarie lo reclame por completo.

