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Diego El Cigala enamora a Chiapas y la comunidad UNACH

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Diego El Cigala enamora a Chiapas y la comunidad UNACH

El 9 de mayo, la UNACH se llenó de música, bolero, mariachi y emoción. Pero esto no fue solo un espectáculo. Fue un evento con causa. Diego El Cigala se presentó en Chiapas a beneficio del Comedor Universitario, una iniciativa que busca garantizar alimentación a estudiantes en situación vulnerable. Sí, mientras muchos artistas solo piensan en sus giras y sus millones, este tipo se tomó el tiempo de visitar el campus, hablar con alumnos y decir: “voy a apadrinar becas”.

¿Puede un concierto cambiarle la vida a alguien? En Chiapas, al menos por una noche, la respuesta fue sí. Diego El Cigala no solo trajo su voz rota y su arte flamenco al Poliforum Chiapas, trajo también algo que escasea: generosidad.

Diego El Cigala Chiapas: mucho más que flamenco

La noche fue una montaña rusa de emociones. Desde «Lágrimas negras» hasta «Como quien pierde una estrella», el repertorio fue pura nostalgia y pasión. Pero lo que más impactó no fueron las canciones, sino el contexto: un concierto con alma.

Los aplausos no fueron solo por el arte, sino por la actitud. Chiapas, acostumbrado a estar fuera del radar de los grandes eventos culturales, tuvo una noche de lujo, con un artista internacional que no vino a tomarse la foto… vino a comprometerse.

Diego El Cigala Chiapas: cuando el arte tiene causa

El rector Oswaldo Chacón Rojas no se quedó atrás. Agradeció al artista y subrayó que este tipo de alianzas deben replicarse. No solo es cultura: es política universitaria bien hecha. Si en vez de recortes se promovieran más eventos así, otro gallo cantaría en la educación pública.

Y mientras muchos espectáculos son puro humo y luces, aquí hubo fondo. La música fue puente, el público fue cómplice y la causa fue clara: apoyar a quienes más lo necesitan.

Diego El Cigala Chiapas: ejemplo de cómo se hace comunidad

El Poliforum vibró. No por la parafernalia, sino porque por una vez, el arte no fue elitista. Fue accesible, cercano y con impacto. El Cigala enamoró a Chiapas, sí. Pero también le dio una lección a más de un funcionario y más de un artista.

Hablando en serio

Lo que hizo Diego El Cigala en Chiapas debería ser modelo. En un país donde el acceso a la universidad ya es un reto, que un artista internacional aporte a la alimentación de estudiantes habla de una sensibilidad que escasea. Ojalá más figuras públicas entendieran que el escenario también puede ser una trinchera social. ¿Por qué no hacer del arte una herramienta real para reducir desigualdades?

La redacción de Diario Ya!, dirigida por su editor José Luis Castillejos, reúne más de 30 años de experiencia profesional en cobertura periodística nacional e internacional, con rigor, independencia e imparcialidad.

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