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El Senado de EE.UU. vota para poner fin al cierre del gobierno

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El Senado de EE.UU. vota para poner fin al cierre del gobierno

Tras 42 días de parálisis, el cierre del gobierno de EE.UU. podría llegar a su fin. El Senado aprobó un acuerdo bipartidista que permitirá reabrir las agencias federales y garantizar el pago a miles de empleados públicos que llevaban semanas sin sueldo. La Cámara de Representantes se prepara para votar este miércoles, en una sesión que promete poner fin al cierre más largo en la historia del país.

La negociación fue tensa y dejó fracturas dentro del propio Partido Demócrata. El pacto extiende el financiamiento del gobierno solo hasta el 30 de enero, lo que significa que el espectro de otro cierre se mantiene sobre Washington. Aun así, la medida supone un alivio inmediato para millones de familias que dependen de subsidios alimentarios y servicios públicos suspendidos desde el 1 de octubre.

Cierre del gobierno de EE.UU. y la división política en Washington

El acuerdo fue impulsado por el liderazgo republicano en ambas cámaras, con el respaldo del presidente Donald Trump, quien celebró la decisión como “la reapertura de un país que nunca debió haberse cerrado”. Desde Virginia, el mandatario insistió en que su administración “está recortando el gasto innecesario y limpiando las agencias demócratas”, en referencia a su política de reducir el tamaño del aparato federal.

Mientras tanto, los demócratas se muestran divididos. Algunos senadores progresistas reclamaron que el acuerdo no garantiza la extensión de los subsidios de salud que benefician a 24 millones de estadounidenses, cuyo financiamiento expira a fin de año. Aunque los republicanos prometieron someter ese tema a una votación en diciembre, no hay certeza de que logre pasar en ambas cámaras.

El cierre más largo de la historia

El cierre del gobierno de EE.UU. comenzó el 1 de octubre, cuando el Congreso no logró aprobar el presupuesto federal. Durante seis semanas, la falta de fondos paralizó agencias clave, retrasó pagos a contratistas y dejó en pausa servicios públicos esenciales. Cerca de un millón de trabajadores federales fueron enviados a sus casas o continuaron laborando sin recibir salario.

El impacto se sintió en todo el país: aeropuertos colapsados, subsidios de alimentos suspendidos y retrasos en la entrega de beneficios sociales. Incluso el tráfico aéreo se volvió caótico, con más de 1,200 vuelos cancelados este martes debido a la falta de personal en los controles de seguridad.

Una reapertura con condiciones

El acuerdo aprobado por el Senado mantiene la financiación del gobierno hasta finales de enero, pero impone límites a la capacidad de Trump para seguir despidiendo empleados federales. Hasta esa fecha, el presidente no podrá continuar con su plan de recortar miles de puestos en lo que él llama “agencias dominadas por demócratas”.

El texto también garantiza la continuidad del programa de ayuda alimentaria SNAP, que había sido interrumpido por el cierre. Este programa, que atiende a millones de familias de bajos ingresos, seguirá financiado hasta septiembre de 2026. La medida busca evitar una nueva crisis humanitaria derivada de los recortes presupuestarios.

Una victoria parcial para ambos partidos

Para los republicanos, el fin del cierre del gobierno de EE.UU. es una victoria política, ya que impusieron un plazo corto de financiamiento que les permitirá renegociar condiciones en apenas dos meses. Para los demócratas, el alivio es solo temporal: su base más liberal los acusa de ceder ante la presión y perder fuerza en la negociación presupuestaria.

Un sondeo de Reuters/Ipsos publicado a finales de octubre reveló que la mitad de los estadounidenses culpan a los republicanos por el cierre, mientras que el 43% responsabiliza a los demócratas. El desgaste político afecta a ambos partidos, pero especialmente al gobierno federal, que sigue acumulando una deuda cercana a 38 billones de dólares.

Hablando en serio

El cierre del gobierno de EE.UU. muestra cómo la política partidista puede paralizar la mayor economía del mundo. Cada cierre prolongado debilita la confianza de los ciudadanos en sus instituciones y castiga a los más vulnerables.
¿Hasta cuándo los líderes estadounidenses seguirán usando el trabajo y la vida de millones como fichas de negociación política?

La redacción de Diario Ya!, dirigida por su editor José Luis Castillejos, reúne más de 30 años de experiencia profesional en cobertura periodística nacional e internacional, con rigor, independencia e imparcialidad.

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