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Trump destruye el principio de ciudadanía por nacimiento

Trump firma una orden que hoy le habría impedido a él mismo ser ciudadano de los EE.UU.

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Trump destruye el principio de ciudadanía por nacimiento

Donald Trump volvió a las andadas. Como si no hubiera aprendido nada de sus escándalos pasados, ahora firmó una orden ejecutiva que busca dinamitar uno de los pilares más básicos de la Constitución de Estados Unidos: la ciudadanía por nacimiento. Sí, lo que desde 1868 garantiza que cualquiera nacido en territorio estadounidense sea considerado ciudadano, podría quedar hecho trizas si el magnate vuelve a salirse con la suya.

El plan es tan claro como perverso: impedir que los hijos de inmigrantes indocumentados obtengan la ciudadanía automática. Según Trump, la 14ª Enmienda fue “malinterpretada” y solo aplicaba a exesclavos, no a «ilegales». Una reinterpretación digna de TikTok conspiranoico, no de un expresidente. Pero eso no lo detuvo. Lanzó el decreto con su clásico tono mesiánico y dejó la pelota en la cancha del Tribunal Supremo.

Mientras tanto, la jugada ya fue bloqueada en cortes federales de tres estados. Aun así, la amenaza sigue viva: si el Supremo lo permite, al menos 27 estados podrían aplicar la medida. Es decir, casi la mitad del país con leyes al estilo Trump, listas para negar identidad y derechos a miles de bebés por el «pecado» de tener padres sin papeles.

Trump ciudadanía por nacimiento: el caos que se viene

De aprobarse este despropósito, las consecuencias serían brutales:

  • Millones de niños quedarían en un limbo legal, sin nacionalidad ni acceso a servicios básicos.
  • Se dispararían los casos de apatridia, un fenómeno que parecía lejano en Estados Unidos.
  • Se alimentaría una narrativa racista, criminalizando a bebés antes de aprender a caminar.

Pero no es solo eso. El Migration Policy Institute ya advirtió que la población indocumentada se dispararía para 2075, generando un colapso en la cohesión social y un freno a la movilidad económica.

A eso se suma el ingrediente electoral. No es casualidad que esta bomba se active en plena carrera presidencial. Trump no está legislando: está lanzando carnada para su base. Y lo peor es que funciona. Mientras los medios discuten la constitucionalidad, él se posiciona como el único que «defiende la nación» del “invasor latino”.

La orden que impediría que Trump viviera en EE.UU.

La familia Trump accedió a EE.UU. sin méritos excepcionales, con historial de evasión militar, negocios de dudosa moral, y sin papeles en regla al principio. El mismísimo derecho que Trump hoy busca destruir —la ciudadanía por nacimiento— fue el que permitió a su padre y a él mismo ser ciudadanos estadounidenses.

Revisando su genealogía y cómo su familia accedió a los EE.UU. podemos saber que:


Frederick Trump (abuelo paterno)
Origen: Kallstadt, Reino de Baviera (hoy Alemania)

Migración a EE.UU.: Llegó en 1885 a los 16 años, huyendo del servicio militar obligatorio.

Ocupación: Barbero, pero pronto se dedicó a negocios más lucrativos: dirigió restaurantes, hoteles y prostíbulos durante la fiebre del oro en el noroeste de EE.UU. y Canadá.

Regreso fallido: En 1905 intentó volver a Alemania con su esposa, pero fue expulsado por evasión del servicio militar y por haber emigrado ilegalmente sin autorización formal. Las autoridades bávaras literalmente le dijeron: usted no es bienvenido.

Accedió a EE.UU. sin ciudadanía inmediata, pero logró naturalizarse en 1892. Su historia sería impensable bajo las políticas que su nieto hoy impulsa.

Elizabeth Christ Trump (abuela paterna)
Origen: También de Kallstadt, Alemania.

Migración: Llegó a EE.UU. para casarse con Frederick.

Rol clave: Fundó junto con su hijo Fred Trump la empresa precursora de la Organización Trump. Manejó las finanzas tras la muerte de su esposo.

Fred Trump (padre de Donald)
Nació en Nueva York en 1905, por lo tanto fue ciudadano estadounidense por ius soli (exactamente el derecho que su hijo quiere eliminar).

Hay controversia sobre sus actividades durante la Segunda Guerra Mundial, además de señalamientos por prácticas racistas en bienes raíces, por lo que el Departamento de Justicia lo investigó en los 70s.

Donald Trump
Nació en Queens, Nueva York, en 1946.

Ciudadano por nacimiento, sin necesidad de naturalización.

Su propia ciudadanía existe gracias a la Enmienda 14, que garantiza nacionalidad a los nacidos en suelo estadounidense, sin importar la situación migratoria de sus padres.

Hablando en serio

Trump ciudadanía por nacimiento: ¿qué significa para los latinos?

Detrás del ruido mediático, el verdadero golpe va dirigido a las comunidades migrantes. Específicamente, a las familias latinas que han nacido, crecido y trabajado en EE.UU. por generaciones. Esta medida no es solo una provocación, es una declaración de guerra a los derechos civiles.

Si el Supremo cede, ¿qué seguirá? ¿Revocar el voto a hijos de inmigrantes? ¿Negar educación? ¿Expulsarlos? El futuro de miles de niños —y con ellos, la estabilidad del país— pende de un hilo.

¿Hasta dónde estamos dispuestos a permitir que una obsesión personal se convierta en política de Estado?

La redacción de Diario Ya!, dirigida por su editor José Luis Castillejos, reúne más de 30 años de experiencia profesional en cobertura periodística nacional e internacional, con rigor, independencia e imparcialidad.

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