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Alza de tasas de la Reserva Federal presiona a mercados y monedas latinoamericanas

El alza de tasas de la Reserva Federal elevó el costo internacional del dinero y mantuvo bajo presión a las monedas latinoamericanas.

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Alza de tasas de la Reserva Federal presiona a mercados y monedas latinoamericanas

El alza de tasas de la Reserva Federal elevó el costo internacional del dinero y mantuvo bajo presión a las monedas latinoamericanas.

La Reserva Federal de Estados Unidos elevó el 16 de septiembre su tasa de referencia en un cuarto de punto, hasta un rango de 3.75 a 4 por ciento. La decisión fue aprobada por unanimidad y representa el primer aumento desde 2023, según el comunicado oficial.

El banco central estadounidense justificó el movimiento por la persistencia de la inflación y mantuvo abierta la posibilidad de realizar otro incremento antes de que termine 2026.

La Reserva Federal cambia el tono monetario

La decisión muestra un giro hacia una política monetaria más restrictiva. La Reserva Federal considera que la actividad económica estadounidense mantiene un ritmo sólido, que el empleo continúa estable y que la inflación permanece por encima del objetivo de 2 por ciento.

Las autoridades también señalaron que persisten riesgos relacionados con la situación geopolítica y el aumento de los precios energéticos.

Una tasa estadounidense más alta suele fortalecer al dólar porque mejora el rendimiento de los activos denominados en esa moneda. Ese movimiento puede atraer capitales desde economías emergentes y encarecer el financiamiento para gobiernos, empresas y hogares.

El efecto no es automático ni igual en todos los países. Depende de la percepción de riesgo, las reservas internacionales, la inflación local y las decisiones de cada banco central.

El peso mexicano resistió durante la jornada

A pesar del anuncio de la Reserva Federal, el peso mexicano se apreció 0.4 por ciento frente al dólar durante la jornada del 17 de septiembre, de acuerdo con datos citados por Reuters.

La moneda mexicana también recibió apoyo de una mejora en los mercados latinoamericanos. El índice bursátil mexicano subió 0.5 por ciento después del feriado nacional.

La reacción del peso no significa que México quede protegido frente a un ciclo prolongado de tasas altas en Estados Unidos. Una moneda puede fortalecerse un día y perder valor posteriormente cuando cambian las expectativas de inflación, energía, comercio o política monetaria.

La estabilidad cambiaria también puede beneficiar a importadores y consumidores que adquieren productos vinculados al dólar. Al mismo tiempo, un peso fuerte reduce el valor en moneda nacional de las remesas recibidas por millones de familias mexicanas.

El crédito puede encarecerse

Si la Reserva Federal vuelve a subir las tasas, el costo del financiamiento internacional podría permanecer elevado durante más tiempo. Esa situación afecta a países con necesidades de inversión, deuda externa o dependencia de capitales extranjeros.

México cuenta con un sistema financiero más resistente que en otras etapas de crisis, aunque las empresas siguen expuestas al costo del crédito. Los proyectos de infraestructura, vivienda, manufactura y energía pueden aplazarse si las tasas reducen la rentabilidad esperada.

Los hogares también pueden sentir el efecto mediante tarjetas de crédito, préstamos personales y financiamiento hipotecario. Quienes contratan créditos a tasa variable quedan más expuestos a los cambios del mercado.

El Banco de México deberá observar la evolución del peso, la inflación y las expectativas de los inversionistas. La decisión estadounidense no obliga a replicar automáticamente el movimiento, pero sí modifica el entorno en el que la política monetaria mexicana toma sus decisiones.

Petróleo y geopolítica complican el panorama

El aumento de las tasas ocurre mientras los precios de la energía se mantienen elevados por la inestabilidad en Medio Oriente. Un petróleo caro puede alimentar la inflación y presionar los costos de transporte, producción y electricidad.

Para México, el efecto depende de la relación entre exportaciones de crudo, importaciones de combustibles y consumo interno. Un aumento del precio internacional puede beneficiar ciertos ingresos petroleros, pero también encarecer las compras de gasolina y diésel.

Pensando en México

El alza de tasas de la Reserva Federal puede sentirse en el costo del crédito, el precio de los combustibles, las remesas y las decisiones de inversión. La fortaleza temporal del peso no elimina esos riesgos. ¿Debería el Banco de México mantener una postura más restrictiva para proteger la moneda o priorizar el crecimiento interno?

Fuentes: Reserva Federal, Reuters, Banco de México

La redacción de Diario Ya!, dirigida por su editor José Luis Castillejos, reúne más de 30 años de experiencia profesional en cobertura periodística nacional e internacional, con rigor, independencia e imparcialidad.

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