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Trump niega planes de ataque a Venezuela

Trump negó que EE.UU. planee atacar a Venezuela pese al despliegue del portaaviones USS Gerald Ford en el Caribe.

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Trump niega planes de ataque a Venezuela

Donald Trump volvió a encender las alarmas internacionales tras las publicaciones del Miami Herald y The Wall Street Journal, que afirmaron que su Administración se preparaba para un ataque aéreo contra instalaciones militares en Venezuela. Pero esta vez, el propio presidente estadounidense salió al paso: “No, no es verdad”, dijo a bordo del Air Force One. Una negación breve, casi mecánica, que lejos de calmar los ánimos, dejó más preguntas que certezas sobre el alcance real del poder militar estadounidense en el Caribe.

Las versiones periodísticas apuntaban a una ofensiva “inminente” que podría ocurrir en cuestión de días o incluso horas. Según estas fuentes, los objetivos incluirían puertos, aeropuertos y bases navales controladas por los militares venezolanos, presuntamente vinculados al tráfico de drogas. La supuesta operación tendría como fin “presionar a Nicolás Maduro para que abandone el poder” y desmantelar el llamado Cártel de los Soles, una estructura señalada por agencias de inteligencia como red de narcotráfico estatal.

Trump ataque a Venezuela y el despliegue militar en el Caribe

El contexto tampoco ayuda a desmentir las sospechas. En las últimas semanas, Estados Unidos ha reforzado su presencia naval frente a las costas venezolanas, con el inminente arribo del portaaviones USS Gerald Ford, el más moderno de su flota. El Pentágono ya ha ejecutado al menos quince ataques contra embarcaciones supuestamente cargadas con drogas, dejando más de sesenta muertos. Para algunos observadores, esos ataques son un ensayo general de una intervención mayor; para otros, una forma de mantener la presión diplomática sin cruzar la línea de la guerra abierta.

Mientras tanto, la ONU acusó a Washington de “violar el derecho internacional” y calificó esas operaciones como “ejecuciones extrajudiciales”. El alto comisionado Volker Türk advirtió que el creciente coste humano de estas acciones es “inaceptable” y exigió su fin inmediato. Sin embargo, la historia reciente muestra que cuando Estados Unidos mueve su maquinaria bélica, las disculpas suelen llegar mucho después de los misiles.

Trump ataque a Venezuela: las sombras tras la negación

Trump ha aprendido que negar a tiempo puede ser tan efectivo como atacar. Su desmentido, aunque rotundo, deja la puerta abierta a una interpretación más cínica: que no es que no lo esté considerando, sino que aún no ha decidido cuándo hacerlo. En su Administración, las decisiones militares suelen filtrarse como “opciones sobre la mesa” que se evalúan mientras los portaaviones ya zarpan. Y aunque esta vez los titulares pudieron adelantarse al guion, la tensión sigue creciendo.

Los analistas coinciden en que cualquier acción militar directa contra Venezuela rompería el frágil equilibrio regional y podría arrastrar a América Latina a una nueva era de polarización. Pero el discurso de “liberar al pueblo venezolano” sigue siendo un recurso retórico demasiado rentable para el ala dura de Washington.

Hablando en serio

Si algo deja claro este episodio es la facilidad con la que los rumores de guerra se propagan en tiempos de redes y desinformación. Para México y el resto de América Latina, un conflicto abierto entre Estados Unidos y Venezuela tendría repercusiones inmediatas: flujos migratorios, crisis energética y una nueva ola de inestabilidad política. Lo preocupante es que, mientras las potencias juegan a las estrategias, los pueblos quedan atrapados entre discursos de libertad y misiles que siempre caen sobre los mismos.
¿Realmente alguien cree que una guerra más traerá democracia?

La redacción de Diario Ya!, dirigida por su editor José Luis Castillejos, reúne más de 30 años de experiencia profesional en cobertura periodística nacional e internacional, con rigor, independencia e imparcialidad.

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