Opinión
Asesinato en los JJ.OO. Víctima: la verdad
«Nunca dejes que la verdad te estropee un buen titular»
Asesinato en los JJ.OO. bien podría ser el inicio de una crítica de mal gusto sobre la clausura de los JJ.OO. que se cobró muchas víctimas, entre ellas la ilusión de cientos de atletas y miles de espectadores. Lamentablemente, todo esto es un frívolo ejercicio si lo comparamos con el trágico suceso, aún en investigación, por el que una joven perdió la vida, presumiblemente asesinada, durante la «resaca» de dicha clausura.
Pero, tan preocupante como la muerte de dicha joven es otro asesinato en los JJ.OO. cometido a raíz de conocerse el hecho; en este caso la víctima es la verdad.
«Nunca dejes que la verdad te estropée un magnífico titular»
Cuando comencé en el periodismo, allá por inicios del 2000, muy pronto recibí lecciones de los grandes profesionales que estaban vigilando mis comienzos en el medio. Uno de ellos me dijo «nunca dejes que la verdad te estropée un magnífico titular». Obviamente no le hice el más mínimo caso, no por ser de generaciones distintas, sino por un sincero asco y repulsión hacia ese tipo de periodismo. Si el cuarto poder miente ¿cómo vamos a quejarnos de los otros tres?.
Pero vayamos al grano. Otra cosa que me enseñaron (esta vez bien) fue a buscar en varias fuentes, confirmarlas y, sobre todo, procurar que vinieran de «manantiales» con distintos sesgos y patrones ideológicos. De este modo, es más fácil vislumbrar la verdad, si es que existe.
Las agencias de noticias ofrecen datos sin interpretar.
En el caso de la noticia del asesinato en los JJ.OO. de París, al ejecutar ese ejercicio, me volvieron a asaltar las mismas náuseas que cuando escuché por primera vez la maldita frase que antes les he compartido. ¿Por qué? Sencillo, porque las agencias de noticias ofrecen datos sin interpretar y notas que luego deben ser elaboradas. Pero los datos son tal cual, sin sazonar. Y la información de agencias propone claramente en sus notas sobre el suceso unos puntos muy simples:
Cronología del asesinato en los JJ.OO.
- La familia de la fallecida denuncia la desaparición en la misma noche de la clausura de los JJ.OO. Nadie tenía pruebas o indicios de nada.
- La víctima fue hallada sola en su vivienda, con signos de violencia (un hematoma en la cara y rastros de sangre en el cuello) gracias a la señal GPS de su celular.
- Un joven, ya entrado el lunes, escribió un mensaje de texto en el que al parecer indicaba que creía que su compañera había cometido una estupidez. Quédense con este dato, que tiene valor.
- No se puede afirmar que la joven fallecida tuviera relación sentimental con el joven que realiza el mensaje, ni con otra joven que después aparecerá en este detalle.
- El joven que escribió el mensaje es hallado en su domicilio, intoxicado con alcohol y medicamentos con los que trató de quitarse la vida.
- Otra joven, al parecer con vínculos con los dos primeros, está desaparecida y parece ser a quien el muchacho se refería con el mensaje de texto mencionado antes.
Listo. Estos son los datos (no necesariamente ciertos, pero son los que todos hemos podido leer en agencias de noticias).
¿Juegan a detectives los periodistas?
No hace falta ser Hercules Poirot para sospechar que, finalizando la ceremonia de clausura, la víctima, el muchacho y la joven ahora desaparecida, estuvieron juntos en el domicilio de la primera. No hace falta ser Sherlock Holmes para comprender que probablemente uno de los dos jóvenes sospechosos agredió a la víctima hasta provocarle la muerte.
No hace falta ser Jessica Fletcher para intuir que sólo uno de los jóvenes fue el autor material de tal tragedia, ya que la nota indica «un hematoma en el costado de la cabeza». UNO. Por lo que no parece probable que hubiera ensañamiento y más parece un arrebato con una agresión fortuita y decididamente mortal de necesidad. Y no hace falta tener un IQ de más de 100 para comprender que, muertos de miedo, el joven y la joven implicados, huyeron cada uno por su lado, a ver quien llegaba antes a un sitio remoto y oscuro donde no ser vistos.
Lo que hace falta tener es MUY POCA VERGÜENZA y un desprecio absoluto por la honestidad y la profesión del periodismo para, habiendo leído todos las mismas notas de agencia, construir narrativas y afirmar barbaridades como las que van a poder ver en muchos diarios.
Citemos algunas de las mentiras más flagrantes
«Junto a la joven de 21 años estaba su acompañante, a quien encontraron «en estado semicomatoso» y, sin hablar francés, permaneció con ella y fue rápidamente detenido». ¿De dónde habrán sacado ese dato, siendo que el joven fue detenido más de 24 horas después.
«El joven era novio de la víctima desde hace dos años y amante de otra joven«. Prefiero no pronunciarme al respecto de semejante ejercicio de vaudeville.
«la familia de la víctima afirmó que habían recibido un extraño mensaje de texto de un conocido, dando a entender que su compañero había hecho «algo estúpido». Aparte de no ser cierto, díganme por favor, quién es el sujeto de esta oración tan pésimamente construida, quién es el «compañero» y quién es el «conocido» porque no hay por dónde tomarlo.
«ambos eran voluntarios de unos Juegos Olímpicos de París 2024″, otra falsedad, dado que solo la víctima era voluntaria y la organización de los JJ.OO. ya no sabe en qué idioma decirlo.
Algunos medios de comunicación se atreven a más, con la confianza de que sus lectores no buscarán otras fuentes, o que actuarán como actúa un pato de corral, tragándose el pienso con embudo.
Éstos medios sugieren que «el asesinato fue un acto de violencia machista predecible y prevenible, ya que la pareja había participado en común en la clausura de los JJ.OO. y que incluso les habían visto discutir otros voluntarios«. No quiero ni valorar este intento de llevar todo el agua al territorio de una batalla de géneros, tan aprovechable en estos tiempos para conseguir clics.
Hasta la coronilla de tanto oportunismo, hasta el moño (menos mal que no me he equivocado de tecla) de tanta lengua viperina deseando vender panfletos. Hasta las narices de mi propia profesión.
Si yo tuviera que escribir el artículo, tras leer varias fuentes y notas y la única interpretación que aceptaría de otros muchos compañeros del medio sería:
Presunto asesinato en los JJ.OO. de una voluntaria, tras la ceremonia de clausura
Hallada muerta la joven que su familia denunció como desaparecida tras la clausura de los JJ.OO. con síntomas de evidente violencia.
Se apunta como principales sospechosos a un joven que podría haber sido su pareja y a otra joven con quien también mantenía una relación, probablemente de amistad.
El joven fue localizado en su domicilio en la tarde del lunes, al parecer tras intentar quitarse la vida con una combinación de fármacos y alcohol. La policía llegó hasta él alertado por el envío de un mensaje de texto que parecía vincularlo con los hechos.
La otra joven, que también parece tener implicación en este fallecimiento, se encuentra fugada y en paradero desconocido desde el día de autos.
fdo: el periodismo honesto
Cualquier otra forma de contar esto, pretendiendo emplear clickbaits, o afirmando inexactitudes, o directamente falsedades, es una perversión del poder otorgado por la pluma, es una malversación de los caudales de fe de los lectores, y es un vergonzoso intento de tomar partido por una ideología o incluso una agenda, que desacredita y descalifica al autor.
Nada más que aportar, queridos compañeros. A quien le quede el sayo, que se lo ponga.

