Economía
El Día de Muertos: Tradición que trasforma la economía en EE.UU.
Nuestra tradición florece en Estados Unidos, donde impulsa la economía local en comunidades con presencia latina.
El Día de Muertos ha trascendido fronteras y florece en Estados Unidos, donde impulsa la economía local en comunidades con gran presencia latina.
En el corazón del condado de Ventura, a poco más de una hora de Los Ángeles, una pequeña comunidad celebra el Día de Muertos no solo como un acto de recuerdo, sino también como un reflejo de la resiliencia y el espíritu emprendedor de los migrantes mexicanos, particularmente los oaxaqueños. En Somis, las vibrantes flores de cempasúchil y la riqueza gastronómica de la cocina oaxaqueña han tomado protagonismo en esta temporada, generando una mezcla de tradición y economía que beneficia tanto a la comunidad mexicana como al mercado estadounidense.
Para los migrantes de Oaxaca que viven en California, el Día de Muertos es más que una tradición. Se trata de un acto de profunda conexión con sus raíces y de un esfuerzo por recrear un ambiente que refleje sus valores y su identidad cultural. Esta celebración, lejos de su origen, demanda elementos auténticos: las flores de cempasúchil, el mole, las tlayudas, el queso y los chapulines, entre otros productos que se han vuelto esenciales en la festividad. Uno de los primeros migrantes que trajo estos productos de Oaxaca a Estados Unidos, relató: “Empezamos primero fuimos uno de los primeros que empezamos a traer los productos de Oaxaca; el mole, las tlayudas, el queso, los chapulines”, recordando la importancia de estos alimentos en la celebración.
El Día de Muertos y el Boom Comercial en EE. UU.
Cada otoño, el mercado estadounidense ve una creciente demanda de artículos relacionados con el Día de Muertos, y muchos comercios y productores locales buscan satisfacerla. Las ventas de flores de cempasúchil, por ejemplo, experimentan un repunte en California y otros estados con importantes comunidades mexicanas. Este año, la familia de nuestro entrevistado en Somis ha cultivado estas flores con la ayuda de todos, desde los niños hasta los abuelos, lo que convierte la actividad en un verdadero trabajo comunitario: “Es un trabajo de familia, como ustedes miran, participaron mis niñas, mis cuñados, mi concuña”, nos explica orgulloso.
Las cifras de la Cámara de Comercio Hispana en EE. UU. destacan que las ventas de productos típicos mexicanos para la temporada de Día de Muertos han crecido en los últimos cinco años. Esto ha traído beneficios económicos a pequeños y medianos negocios, permitiéndoles expandirse e invertir en productos locales que resuenan profundamente con las tradiciones de la comunidad. La importancia cultural de estos productos no solo genera ingresos para quienes los producen, sino que también crea una demanda de trabajo agrícola y manufacturero en las comunidades que participan en su elaboración y distribución.
Un Legado que se Transforma en Identidad y Economía
Para los oaxaqueños que viven en California, el Día de Muertos no solo es una festividad; es una forma de conectar con su tierra y mostrar al mundo el talento y el espíritu de su comunidad. «El oaxaqueño siempre ha demostrado que podemos hacer grandes cosas… donde quiera que va siempre va a resplandecer”, comenta uno de los líderes comunitarios en Somis, subrayando que el sentido de pertenencia que se fomenta a través de estas actividades ayuda a fortalecer la identidad mexicana y oaxaqueña, generando además un impacto positivo en la economía local.
El Día de Muertos, al convertirse en una festividad reconocida y celebrada en Estados Unidos, ha abierto una nueva ventana de oportunidades para los negocios latinos y oaxaqueños. Los productos artesanales y gastronómicos que forman parte de esta tradición logran posicionarse en el mercado estadounidense, no solo entre los hispanos, sino también en una creciente población interesada en conocer y consumir productos que les permitan acercarse a la cultura mexicana.
Más Allá de la Economía: Preservar y Compartir una Tradición
Sin embargo, los productores insisten en que no hacen esto solo por razones comerciales. Como lo señala nuestro entrevistado: “No lo hacemos por la cuestión económica, lo hacemos más como un complemento de lo que necesita nuestra gente”. La venta de estos productos en Estados Unidos es una respuesta a las necesidades de la comunidad mexicana que busca mantener viva la tradición y el legado cultural para las nuevas generaciones que crecen en el país.
El esfuerzo de los migrantes para celebrar el Día de Muertos ha ido más allá del aspecto cultural y ha transformado esta festividad en un fenómeno social y económico. A medida que más estadounidenses se interesan en la celebración, se abren oportunidades para que los migrantes mexicanos compartan su cultura mientras generan ingresos y fortalecen sus comunidades en el proceso.
El impacto de esta tradición se extiende más allá de las flores y el papel picado; es una forma de recordar, de celebrar y de enseñar, tanto a sus hijos como al país que los ha acogido, la riqueza cultural que los migrantes llevan consigo.
Este contenido ha sido creado por DiarioYa gracias a la colaboración con la agencia AMEXI

