Política
Como en la escuela: habrá lista de asistencia de Morena en la Cámara de Diputados
La medida despierta dudas sobre disciplina y control político.
La asistencia de Morena se volvió viral tras la decisión del partido oficialista de implementar una lista obligatoria para sus diputados. El movimiento, que algunos interpretan como una medida disciplinaria, busca asegurar que nadie falte a las sesiones del pleno ni a las votaciones clave. Esto se da tras el incidente en que un morenista fue sorprendido jugando al padle en lo que debería ser una sesión plenaria digital.
En el papel, la medida pretende “garantizar la presencia y el compromiso legislativo”, según explicaron voceros de la bancada. En la práctica, significa que los coordinadores tendrán registro diario de quién entra y quién no, y podrán “tomar medidas” contra quienes acumulen ausencias. No se especificó cuáles serían esas medidas, aunque en política las sanciones suelen ser más simbólicas que administrativas.
Asistencia de Morena y control interno
La asistencia de Morena ya no será una cuestión de voluntad. Desde esta semana, los diputados del partido deberán firmar físicamente su entrada y salida de cada sesión, como si se tratara de un pase de lista escolar. El mensaje es claro: la dirigencia no quiere más ausencias en momentos clave, especialmente cuando la oposición ha aprovechado vacíos en el quórum para frenar o retrasar votaciones.
La orden llega justo cuando la presidenta Claudia Sheinbaum busca proyectar una imagen de eficiencia legislativa y unidad interna. En ese contexto, las ausencias no son simples olvidos: se perciben como actos de deslealtad.
Asistencia de Morena y el discurso de la disciplina
El discurso de la “disciplina legislativa” no es nuevo. Morena lo ha usado desde su fundación para marcar distancia del viejo PRI y sus prácticas clientelares. Sin embargo, imponer una lista diaria de asistencia parece una vuelta a esos métodos que el propio movimiento prometió desterrar. Una especie de paradoja: el partido que nació para romper con la vieja política ahora aplica mecanismos de control dignos de los años 70.
Asistencia de Morena: ¿orden o miedo?
El control interno puede ser una herramienta útil si evita el caos. Pero también puede convertirse en un instrumento de miedo. La asistencia de Morena no solo mide puntualidad, mide obediencia. Y en un Congreso donde las diferencias internas crecen en silencio, esta lista podría ser la excusa perfecta para marcar quién es “leal” y quién no.
Hablando en serio
El intento de Morena por imponer una lista de asistencia podría parecer una anécdota menor, pero refleja una tendencia más amplia: el regreso del control partidista en las instituciones. En México, la democracia no solo se mide por el voto, sino por la libertad con la que los representantes pueden disentir. Si la asistencia se convierte en una forma de vigilancia política, el país podría estar retrocediendo a una cultura de obediencia más que de representación.
¿Hasta qué punto los diputados deben responder a su conciencia y no a una lista firmada cada mañana?

