Internacional
Escalada de tensión en Jerusalén: 1.400 ultranacionalistas judíos invaden la Explanada de las Mezquitas
La UE condena el hecho como «una peligrosa provocación».
Esta semana, la tensión en Jerusalén alcanzó un nuevo punto crítico cuando alrededor de 1.400 ultranacionalistas judíos ingresaron en la Explanada de las Mezquitas, uno de los lugares más sagrados del islam. La acción, liderada por el ministro ultraderechista Itamar Ben Gvir, coincidió con la celebración del Tisha Bav, un día de luto y ayuno en la tradición judía. Bajo una fuerte protección policial, los grupos ultranacionalistas desplegaron banderas israelíes y corearon lemas que muchos musulmanes consideran provocativos, aumentando así el clima de hostilidad en la región.
La Explanada de las Mezquitas es un lugar exclusivo para el culto musulmán
La Explanada de las Mezquitas, conocida en el islam como Al-Haram Al-Sharif, es un sitio religioso clave que ha sido fuente de conflicto durante décadas. Desde la ocupación israelí de Jerusalén Este en 1967, se ha mantenido un statu quo que permite únicamente el acceso al lugar para el culto musulmán, mientras que a los judíos se les permite ingresar solo como visitantes. Sin embargo, la reciente irrupción de estos grupos ha desafiado ese acuerdo, generando una escalada de tensión en Jerusalén y en una región ya de por sí volátil.
El ministro Ben Gvir no tardó en hacer declaraciones, afirmando que este hecho representa un avance en la soberanía israelí sobre el área. Además, expresó su deseo de permitir que los judíos puedan rezar en el lugar, lo que constituye una violación directa del statu quo. Estas palabras encendieron aún más los ánimos y provocaron una ola de condenas, tanto dentro como fuera de Israel.
La oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu trató de calmar las aguas, señalando que este evento fue una «excepción» y que la política sobre la Explanada de las Mezquitas no ha cambiado. A pesar de esto, la comunidad internacional reaccionó rápidamente. Nabil Abu Rudaineh, portavoz de la Presidencia Palestina, pidió a Estados Unidos que interviniera para detener lo que calificó como «provocaciones» que podrían desestabilizar aún más la región.
Europa califica el hecho como «una peligrosa provocación».
Desde Washington, el portavoz del Departamento de Estado, Vedant Patel, calificó la acción del ministro israelí como «inaceptable» y advirtió que tales provocaciones podrían desviar la atención de los esfuerzos actuales para lograr un alto el fuego en Gaza. De igual manera, la Unión Europea, a través de Josep Borrell, condenó las acciones de Ben Gvir, señalándolas como una peligrosa provocación en un momento especialmente delicado.
Mientras tanto, la situación en Gaza sigue siendo preocupante. Hamás, el grupo islamista que controla la Franja de Gaza, lanzó dos cohetes hacia Israel, uno de los cuales cayó en el mar cerca de Tel Aviv. Este ataque, considerado por Hamás como una respuesta a las acciones israelíes en Jerusalén, ha elevado aún más la tensión, con el ejército israelí preparándose para posibles represalias.
Nuestro análisis:
Esta escalada de tensión en Jerusalén podría tener repercusiones graves, no solo para la región, sino también para la comunidad internacional. El conflicto en la Explanada de las Mezquitas amenaza con reavivar antiguos enfrentamientos y dificultar aún más los esfuerzos de paz en Medio Oriente. Las acciones unilaterales como la irrupción masiva de ultranacionalistas judíos podrían provocar una cadena de eventos que desestabilicen toda la región, afectando no solo a los involucrados directamente, sino también a la comunidad internacional que busca estabilidad en esa zona estratégica.

