Investigación
México enfrenta un repunte alarmante en la mortalidad fetal
Falta de atención, desigualdad y abandono exponen el fracaso del sistema de salud.
La mortalidad fetal en México ha aumentado de forma inquietante, rompiendo la aparente calma con la que el sistema de salud venía presumiendo sus avances. Según datos recientes del Inegi, en 2023 se registraron más de 19 mil muertes fetales, un incremento que deja al descubierto una realidad incómoda: las mujeres siguen muriendo, o perdiendo a sus hijos, por causas que se suponía controladas hace décadas.
El dato duele, pero lo que más incomoda es el silencio institucional. Mientras la narrativa oficial celebra programas de atención prenatal y campañas de “maternidad segura”, las cifras dicen lo contrario. Cada día, más familias viven el duelo de un embarazo que no llega a término, especialmente en estados del sur y en comunidades con escaso acceso a servicios médicos.
Mortalidad fetal en México: una tragedia ignorada
El aumento de la mortalidad fetal en México no puede explicarse solo por factores médicos. Hay negligencia, falta de infraestructura y una enorme desigualdad en la atención. En zonas rurales, muchas mujeres siguen pariendo sin supervisión, sin transporte adecuado y sin personal capacitado. En los hospitales públicos, los recursos son insuficientes y los protocolos, desiguales. Lo peor es que el tema ni siquiera forma parte del debate público.
Mortalidad fetal en México: las causas detrás del aumento
Entre las principales causas de muerte fetal figuran las infecciones, los trastornos hipertensivos y la falta de seguimiento médico. Pero detrás de esas palabras técnicas hay una cadena de omisiones: diagnósticos tardíos, medicamentos escasos y una atención que muchas veces se da solo “cuando hay suerte”.
Algunas especialistas sugieren que el incremento también puede estar vinculado a la crisis económica y al estrés materno, factores que impactan directamente en la salud del embarazo. Pero el gobierno, hasta ahora, no ha presentado un plan de acción claro.
Mortalidad fetal en México: el costo humano del abandono
Hablar de mortalidad fetal en México es hablar de miles de mujeres que se sienten culpables por algo que no pudieron evitar. Es hablar de hospitales donde el cuerpo de un hijo se entrega en una bolsa, sin acompañamiento psicológico ni apoyo posterior. Es el retrato de un sistema que sigue viendo la maternidad como una estadística, no como un derecho humano.
Hablando en serio
El aumento de la mortalidad fetal expone una deuda histórica con las mujeres mexicanas: el derecho a una atención médica digna y segura durante el embarazo. No se trata de cifras, sino de vidas truncadas por desinterés institucional y abandono social.
Si el Estado no asume con urgencia una política integral de salud materna, seguiremos lamentando muertes que pudieron evitarse.
¿Hasta cuándo se normalizará que traer vida al mundo siga siendo una ruleta?

