Opinión
Tiembla Disney, llegan las animaciones de AMLO
El presidente López Obrador felicita a la artista Marie Tabares por su animación en la mañanera. ¿Pero realmente aporta algo significativo?
Así comentan en las redes sobre el uso de una animación como cabecera para ‘Las Mañaneras».
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, felicitó a la artista creativa Marie Tabares, conocida como Tía María, por realizar una animación especial utilizada como cortinilla para abrir el video de la mañanera de hoy. Esta animación se hace pública poco antes de que el mandatario deje el cargo. El comentario más celebrado en las redes sociales ha sido «Tiembla Disney».
Y bien, nada que decir sobre la obra de la artista gráfica, quien desde su perfil de X, antes Twitter (hasta cuándo deberemos decir esto merece otro artículo), publica desde 2016 comentarios de corte político que enmarca de forma evidente su ideología lo cual es, además de valiente, perfectamente lícito y comprensible.
Sus animaciones en 3D aplican los estándares que Disney planteó hace ya décadas.
A saber, cabezas grandes, pupilas enormes, y cuerpos que asemejan a cachorritos o con las proporciones propias de los recién nacidos. Esta estrategia le funciona muy bien a la factoría de sueños, haciendo que los personajes sean accesibles a todas las edades y generen la simpatía y ternura que esos rasgos nos provocan instintivamente, y que ha sido replicada sistemáticamente en muchas ocasiones por otros artistas.
Lo que sí me atrevo a criticar, desde mi tribuna como ser pensante y cabal, es la excesiva pompa y boato con la que se pretende ofrecer esta inciativa, como si se tratara de una innovación y una expresión de suma creatividad mexicana.
En definitiva ¿qué aporta esto?
¿Será el comienzo de una serie de iniciativas para dar a conocer a más artistas mexicanos? ¿Cada mañanera le dará la oportundidad de mostrarse a un nuevo talento emergente? Mucho me temo que esta idea no es la que tenían en mente esta mañana aunque, con gusto, se la dejo aquí escrita al gabinete de Sheinbaum por si la quieren aprovechar.
Hay cientos de artistas mexicanos que, a diario, sorprenden con verdaderas innovaciones
No obstante, por no tener las filiaciones políticas «hegemónicas» (bonito palabro muy aplicado en estos días) no reciben la atención que sí supondría un respaldo y un reconocimiento al ingenio.
Lamentablemente, muchas noticias en este enorme país, no suelen ser noticias, sobre todo en lo que se refiere al ámbito nacional, y más bien parecen un rosario de loores para quienes mueven la cruz de sus guiñoles. Esta no es la excepción.
Debo insistir, por respeto y ya cierto temor a la muy extendida cultura de la cancelación que tan fácimente ejercemos, que esto no es una crítica hacia la artista. Lo que no evita que, como profesional por varias décadas, pueda valorar en términos cualitativos su ejecución que, aunque prometedora, necesita pulirse.
Movimientos más fluidos, encuadres cinematográficos, estructura de «bones» algo más elaborada, depender menos de patrones, jugar con texturas e iluminación, son cosas que van mejorando con el tiempo.
Pero, más importante, debería ser siempre un guión que narre una buena historia y, por compasión, el uso de una música prosódica. Estos son elementos primordiales que abren las puertas a los reconocimientos profesionales y se suman a las tan extendidas palmaditas políticas.
En el aspecto de la comunicación su valor es muy cuestionable.
Opinión no pedida, pero es inevitable que cualquier profesional del medio se cuestione el valor cualitativo de esta pieza, tal y como se aplica.
La realidad es que es un artificio que no aporta valor a las conocidas «Mañaneras» y, más bien, las viste de un tinte proselitista que ya conocemos de experiencias como «Aló, Presidente».
Las confiere de un punto infantil y narcisista que sobrepasa a la intención de mostrar la cercanía con la ciudadanía y convierte en utópico el supuesto objetivo de mostrar modernidad porque, seamos serios, hay centenares de fan films en internet que demuestran que la industria gráfica y el 3D están ya en otra dimensión.
Dicho todo esto, celebro y felicito a la artista su buena intención, sus excelentes relaciones y le auguro un futuro prometedor. Al mismo tiempo, le deseo al Gobierno entrante (y en general a todas las agrupaciones políticas) que traten de madurar para ponerse a la altura que la ciudadanía les demanda y merece. Los retos políticos que acucian a México no se resuelven enteteniéndonos con dibujos animados.

