Internacional
Directo: Multitudinaria despedida a José Mujica en el Palacio Legislativo
Miles de uruguayos salieron a las calles para dar el último adiós a José “Pepe” Mujica.
La historia lo despidió como vivió: de cara al pueblo, sin ornamentos y con los pies en la tierra. Miles de uruguayos salieron a las calles para dar el último adiós a José “Pepe” Mujica, el expresidente que hizo del campo su hogar y de la política un acto de coherencia. La despedida de José Mujica no fue una ceremonia de Estado al uso. Fue una manifestación popular.
El féretro cubierto con la bandera uruguaya cruzó Montevideo escoltado por caballos y acompañado por un mar de ciudadanos con flores, pañuelos blancos y lágrimas contenidas. Desde la Plaza Independencia hasta el Palacio Legislativo, el cortejo se convirtió en una caminata de respeto, memoria y afecto.
Despedida de José Mujica: la última procesión de un presidente diferente
No hubo lujos. No los habría aceptado. Mujica había dejado claro que quería algo sencillo. Lo más llamativo del recorrido fue la emoción sincera de la gente. Gente de a pie, trabajadores, estudiantes, adultos mayores que recordaban sus discursos como si fueran sermones laicos.
En el Palacio Legislativo, su cuerpo fue velado con honores. El presidente Yamandú Orsi encabezó el homenaje oficial. Pero el protagonismo no fue del protocolo, sino del pueblo que se formó por horas para entrar a despedirse. La despedida de José Mujica fue un acto de democracia sentimental.
Despedida de José Mujica: cenizas para la chacra
Siguiendo su voluntad, Mujica será cremado y sus cenizas reposarán junto a su inseparable perra Manuela, en su chacra de Rincón del Cerro. Allí donde solía sembrar, filosofar y dar entrevistas rodeado de gallinas y tierra mojada. La muerte no rompió su vínculo con lo esencial.
Tres días de duelo nacional no bastan para dimensionar el vacío que deja. Mujica fue guerrillero, preso político, presidente, filósofo de la vida sencilla. Y, sobre todo, un tipo que no necesitó asesores de imagen ni discursos de mármol para hacerse escuchar.
Despedida de José Mujica: ¿el último líder con principios?
Mientras América Latina se desliza entre populismos reciclados y tecnócratas sin alma, la figura de Mujica contrasta como una postal en sepia. Su muerte plantea una pregunta incómoda: ¿quedan líderes que no estén a la venta? La despedida de José Mujica nos obliga a mirar hacia atrás… y dudar del presente.
Hablando en serio
La muerte de Mujica cierra una etapa para Uruguay, pero también deja un vacío moral en toda la región. Su honestidad brutal, su coherencia ética y su negativa a enriquecerse con el poder deberían ser el estándar, no la excepción. Hoy, México y América Latina deberían preguntarse: ¿quién será el próximo líder del pueblo, no del mercado?
¿Estamos condenados a despedir referentes sin formar nuevos?

