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EE.UU. acusa a mexicanos de narcoterrorismo mientras protege a la familia de «El Chapo»
Trump firmó en febrero una orden que clasifica a seis cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras.
Estados Unidos ha abierto una etapa desconcertante en su lucha contra el narcotráfico. Mientras presenta la primera acusación formal por narcoterrorismo México EE.UU., autoriza el ingreso de 17 familiares directos de Ovidio Guzmán, hijo del mítico capo Joaquín «El Chapo» Guzmán.
¿Guerra total o negociación encubierta? Esta ambigüedad define la nueva postura de Washington: un golpe en la mesa con una mano y una invitación con la otra.
La acusación más ruidosa recae sobre Pedro Inzunza Noriega y su hijo, miembros de la red de los Beltrán Leyva. Son señalados como operadores clave en la producción y tráfico de fentanilo, con laboratorios en México y una red internacional de distribución. El fiscal Adam Gordon los acusa de encabezar una “de las más sofisticadas redes de narcóticos en el mundo”.
Narcoterrorismo México EE.UU.: ¿un nuevo paradigma?
- Trump firmó en febrero una orden que clasifica a seis cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras.
- La nueva unidad de Narcoterrorismo, liderada por Gordon desde San Diego, marca un giro legal sin precedentes.
- Las penas: mínimas de 20 años de prisión y multas de hasta 20 millones de dólares.
Pero mientras esto ocurre, la administración Trump permite que familiares de Ovidio Guzmán crucen legalmente a EE.UU. para entregarse. Entre ellos está Griselda López, madre del capo. Washington guarda silencio, pero la prensa ya filtra lo evidente: hay un acuerdo en marcha.
Inzunza Noriega: el nuevo objetivo
- Acusado de narcoterrorismo junto a su hijo.
- Vinculado al decomiso de 1.5 toneladas de fentanilo en Sinaloa (2024).
- Aún prófugo, pero con todo el foco del sistema judicial estadounidense sobre él.
Este doble juego de acusaciones duras y puertas abiertas revive los recuerdos del caso Maduro en 2020: muchos cargos, cero detenciones. ¿Será diferente esta vez?
¿Y México?
Claudia Sheinbaum y su secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, confirmaron que los 17 familiares de Guzmán no eran buscados por la justicia mexicana. Pero pidieron claridad al gobierno estadounidense. La respuesta, hasta ahora, ha sido un silencio diplomático.
Hablando en serio
La política antidrogas de Estados Unidos vuelve a mostrar su doble cara. Por un lado, acusa a narcos mexicanos de terroristas. Por otro, negocia discretamente con sus familias. Esto deja a México en una posición incómoda: cooperar con Washington sin saber si está actuando como aliado… o como títere. ¿Es esta estrategia realmente eficaz o simplemente estamos viendo una nueva versión del mismo fracaso?
¿Tú qué piensas: justicia internacional o teatro político?

