Internacional
Rusia acepta cumbre con Ucrania pero exige retirar armas y tropas
Rusia acepta cumbre con Ucrania, pero exige fin del armamento occidental, salida del ejército ucraniano y renuncia a la OTAN.
Rusia acepta cumbre con Ucrania, pero exige fin del armamento occidental, salida del ejército ucraniano y renuncia a la OTAN.
Rusia acepta cumbre con Ucrania pero solo si se rinden antes
Rusia acepta cumbre con Ucrania. Pero como suele pasar con el Kremlin, el “sí” viene cargado de condiciones imposibles. El portavoz del gobierno de Putin, Dmitri Peskov, dejó caer este lunes que un encuentro entre los presidentes de ambos países no está descartado… siempre y cuando se cumpla una lista de requisitos que equivale, básicamente, a que Ucrania se rinda sin condiciones.
Entre las exigencias: que deje de recibir armas de Occidente, que abandone su intención de unirse a la OTAN y que retire a sus tropas de cuatro provincias ocupadas por Rusia. ¿Negociación? No. Es un ultimátum con disfraz diplomático.
Rusia acepta cumbre con Ucrania en medio de amenazas de Trump
La supuesta apertura del Kremlin no es casual. Coincide con el cambio de tono en Washington. Donald Trump, ahora más crítico con Moscú, ha impuesto un plazo fatal: si antes del 8 de agosto Rusia no da señales claras de querer una tregua, aplicará un nuevo paquete de sanciones económicas… y no solo contra Rusia, también contra países que compren su petróleo. ¿India incluida? Sí. ¿China? Todavía no.
Trump ya permitió la transferencia de armas a Ucrania, eso sí, con la condición de que las compren los aliados europeos primero. Y mientras lanza advertencias, ordenó el despliegue de submarinos nucleares cerca de aguas rusas. La escalada está servida.
Rusia acepta cumbre con Ucrania, pero sigue avanzando en Donetsk
Mientras Moscú dice que acepta la cumbre, lanza una ofensiva veraniega en Donetsk. Las tropas rusas han tomado casi por completo Chasiv Yar, avanzan hacia Pokrovsk y refuerzan su presencia en Kostiantinivka. Ucrania, por su parte, responde con ataques directos en territorio ruso: drones que impactan refinerías en Sochi, trenes en Volgogrado y centros logísticos clave para el abastecimiento militar.
El guion ya lo conocemos: se habla de paz mientras se multiplica la pólvora.
Hablando en serio
Rusia acepta cumbre con Ucrania, pero sus condiciones revelan lo contrario: exige capitulación, no diálogo. El mensaje que lanza al mundo es claro: sólo negocia si gana por adelantado. La ciudadanía mexicana debería preguntarse hasta qué punto los acuerdos internacionales sirven como herramientas de paz real o como excusas para prolongar conflictos con fines económicos y geopolíticos. ¿Queremos un mundo donde los acuerdos se condicionan a la humillación del otro?

