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Sheinbaum defiende el transporte de carga en el AIFA
La presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro este viernes que el transporte de carga AIFA no se moverá de su actual sede, pese a las presiones del Gobierno de Estados Unidos. Washington había ordenado la cancelación de trece rutas de aerolíneas mexicanas, alegando que México violó el tratado aéreo bilateral de 2015 al trasladar unilateralmente los vuelos de carga del Aeropuerto Internacional de Ciudad de México (AICM) al Felipe Ángeles (AIFA).
“Sería irresponsable revertir la decisión”, afirmó Sheinbaum, al recordar que el decreto impulsado por López Obrador en 2023 tuvo fundamentos técnicos y de protección civil. “No creemos que se haya afectado la competencia de las aerolíneas estadounidenses”, añadió, subrayando que la medida busca evitar el congestionamiento del AICM, una terminal que cada año mueve más de 45 millones de pasajeros.
Transporte de carga AIFA y la pugna con Estados Unidos
La polémica entre ambos países escaló tras la decisión del Departamento de Transporte de EE UU de congelar cualquier nueva ruta o expansión aérea mexicana hacia su territorio. Según Washington, México eliminó arbitrariamente las franjas horarias para aerolíneas estadounidenses en el AICM y violó los términos del acuerdo bilateral. La respuesta mexicana fue inmediata: el AIFA, construido con una inversión de 75.000 millones de pesos, se diseñó precisamente para aliviar la saturación del aeropuerto capitalino, no para castigar a las compañías norteamericanas.
Sheinbaum insistió en que su Gobierno busca una solución diplomática al conflicto. “Confiamos en que se resolverá sin comprometer la seguridad de los viajeros”, dijo antes de reunirse con directivos de Aeroméxico, VivaAerobus y Volaris, así como con autoridades del AIFA y del AICM.
Transporte de carga AIFA y el reto de consolidar su papel estratégico
Desde su inauguración en 2022, el transporte de carga AIFA ha crecido con fuerza: casi 900.000 toneladas de mercancías se han movido por sus pistas, consolidando al aeródromo de Zumpango como un nodo logístico clave. Compañías como DHL, FedEx, UPS y Estafeta ya operan desde allí, aprovechando sus 345.000 metros cuadrados de instalaciones y su aduana equipada con tecnología de inspección no intrusiva.
Aun así, el aeropuerto enfrenta un reto: mientras el tráfico de carga despega, el de pasajeros avanza más lento de lo previsto, con apenas 6,3 millones anuales. Para el Gobierno, su consolidación depende de mantener la política de descentralización aérea, incluso si eso significa tensar la relación con Washington.
Hablando en serio
El caso del transporte de carga AIFA no solo mide la capacidad técnica del país, sino su autonomía frente a las presiones externas. Si México cede, perderá autoridad sobre su propio espacio aéreo; si resiste, arriesga sanciones que podrían golpear al sector. En un mundo donde la logística es poder, este pulso no es menor.
¿Hasta dónde está dispuesta Sheinbaum a sostener el peso político del aeropuerto que heredó de López Obrador?

