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JabaROOT afirma espionaje de Marruecos a España tras hackear sus servicios secretos

JabaROOT amenaza con publicar documentos sobre operaciones marroquíes contra España y Argelia.

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JabaROOT afirma espionaje de Marruecos a España tras hackear sus servicios secretos

JabaROOT amenaza con publicar documentos sobre operaciones marroquíes contra España y Argelia.

El grupo de hackers JabaROOT afirma haber penetrado en sistemas vinculados con los servicios secretos de Marruecos y asegura que obtuvo documentos sobre operaciones de espionaje contra España y Argelia. La autenticidad de los archivos, su procedencia y el alcance de la supuesta intrusión todavía no han sido confirmados mediante un análisis técnico independiente.

La reivindicación fue difundida este 12 de agosto y también incluye referencias a presuntas operaciones coordinadas con Francia, Israel y Estados Unidos. Hasta el momento, las autoridades marroquíes no han confirmado públicamente que sus bases de datos hayan sido vulneradas.

JabaROOT amenaza con publicar datos de inteligencia

El grupo sostiene que tiene información personal de agentes, colaboradores y personas vinculadas con los servicios de inteligencia marroquíes. También asegura que dispone de documentos capaces de revelar objetivos, contactos y operaciones desarrolladas dentro y fuera de Marruecos.

La amenaza podría afectar a las dos principales estructuras de inteligencia del país: la Dirección General de Vigilancia del Territorio, conocida como DGST y relacionada con la seguridad interior, y la Dirección General de Estudios y Documentación, DGED, responsable de las actividades de inteligencia exterior.

JabaROOT no ha presentado elementos públicos suficientes para determinar qué organismo habría sido atacado ni si toda la información procede de una misma base de datos. Tampoco está claro si los documentos fueron obtenidos directamente de sistemas gubernamentales, sustraídos de terceros o recopilados a partir de filtraciones anteriores.

La eventual publicación de nombres, domicilios, teléfonos, datos familiares o información operativa supondría un riesgo grave para la seguridad de las personas implicadas. También podría exponer métodos de trabajo, redes de colaboración y operaciones que permanecen bajo reserva.

España aparece entre los objetivos señalados

Uno de los puntos más delicados de la amenaza es la afirmación de que los archivos contienen información sobre el espionaje de Marruecos contra España. Según la versión de JabaROOT, la documentación permitiría conocer objetivos, métodos de captación y operaciones desarrolladas o planificadas en territorio español.

La acusación aparece en un momento en que Madrid y Rabat mantienen una cooperación estrecha en asuntos como inmigración, lucha contra el terrorismo, narcotráfico y control fronterizo. Esa relación convive con desacuerdos relacionados con Ceuta, Melilla, el Sáhara Occidental y la crisis migratoria de mayo de 2021.

Si los documentos fueran auténticos, su valor dependería de la información concreta que contengan. Una lista de nombres no demostraría por sí sola una operación de espionaje. Para confirmar la existencia de actividades clandestinas sería necesario identificar fechas, órdenes, comunicaciones, registros técnicos y otros elementos que pudieran compararse con investigaciones oficiales.

La reivindicación tampoco demuestra una conexión con el caso Pegasus, que afectó a los teléfonos del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y de los ministros Margarita Robles, Fernando Grande-Marlaska y Luis Planas. La Audiencia Nacional archivó provisionalmente el procedimiento por segunda vez en enero de 2026 ante la falta de cooperación de Israel, sin atribuir la autoría del ataque a una persona o servicio específico.

Cualquier relación entre Pegasus y el espionaje de Marruecos tendría que sustentarse en pruebas verificables. La simple aparición de referencias a España en los archivos difundidos por JabaROOT no permitiría establecer esa conexión.

Argelia y las alianzas internacionales

Argelia también aparece entre los supuestos objetivos de la inteligencia marroquí. Ambos países mantienen una rivalidad regional marcada por sus posiciones enfrentadas sobre el Sáhara Occidental y por la competencia por la influencia política y económica en el Magreb.

En ese contexto, los ataques digitales y las campañas de propaganda pueden funcionar como instrumentos de presión. Varios grupos se presentan como organizaciones de hackers patrióticos vinculadas con Marruecos o Argelia, aunque su identidad real y sus posibles relaciones con instituciones estatales suelen ser difíciles de comprobar.

JabaROOT afirma que sus archivos incluyen referencias a operaciones coordinadas por Marruecos con Francia, Israel y Estados Unidos. Los cuatro países mantienen vínculos diplomáticos, militares o de seguridad, pero la existencia de esas relaciones públicas no prueba que hayan participado en operaciones clandestinas conjuntas.

Un documento que mencione a esos países podría referirse a contactos institucionales, análisis de inteligencia, cooperación policial, objetivos de vigilancia o información procedente de fuentes abiertas. La interpretación dependería del contenido completo, la fecha, el autor y el contexto en que fue elaborado.

Los antecedentes del grupo generan dudas

JabaROOT comenzó a ganar notoriedad en 2025, cuando se atribuyó un ataque contra la Caja Nacional de Seguridad Social de Marruecos. La institución reconoció haber sufrido ciberataques y circularon documentos con datos laborales y económicos de alrededor de dos millones de personas.

La propia entidad advirtió que parte de la información difundida era inexacta o incompleta. Posteriormente, el grupo aseguró haber atacado sistemas del Ministerio de Justicia y del catastro marroquí, aunque algunas instituciones negaron esas intrusiones o limitaron su alcance.

Estos antecedentes obligan a diferenciar entre ataques confirmados, filtraciones parcialmente auténticas y reivindicaciones que no han podido verificarse. En el hacktivismo, un nombre conocido puede ser reutilizado por distintos actores para atribuirse operaciones ajenas, atraer atención o presionar a un gobierno.

La identidad de quienes operan bajo el nombre JabaROOT continúa sin esclarecerse. También han aparecido nuevos canales que emplean la misma denominación después del cierre de cuentas anteriores en Telegram.

Para determinar si la nueva amenaza es real, especialistas deberían examinar la firma digital de los archivos, sus metadatos, las fechas de creación, posibles rastros de acceso y la relación técnica con ataques atribuidos previamente al grupo. Sin ese proceso, el espionaje de Marruecos contra España permanece como una acusación no confirmada.

La divulgación de documentos de inteligencia podría provocar consecuencias diplomáticas si incluye información auténtica sobre agentes, colaboradores u operaciones. Hasta que eso ocurra, la principal evidencia disponible es la afirmación del grupo y no una confirmación oficial o pericial.

Pensando en México

El caso muestra cómo una filtración digital puede afectar la seguridad de personas, relaciones diplomáticas y decisiones de gobiernos enteros, incluso antes de que se compruebe su autenticidad. México no aparece señalado en esta reivindicación, pero cualquier país con intereses de seguridad, comercio y cooperación internacional debe considerar el riesgo de que sus instituciones sean objetivo de ataques o campañas de desinformación. ¿Qué consecuencias tendría para México una filtración semejante que involucrara a sus organismos de inteligencia?

fuente: https://www.estrelladigital.es/

La redacción de Diario Ya!, dirigida por su editor José Luis Castillejos, reúne más de 30 años de experiencia profesional en cobertura periodística nacional e internacional, con rigor, independencia e imparcialidad.

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