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Más temblores: Terremoto en Ayacucho alcanza magnitud 7,2 y sacude el sur de Perú

Terremoto en Ayacucho de 7,2 alerta a la población y activa el protocolo de evaluación de daños.

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Más temblores: Terremoto en Ayacucho alcanza magnitud 7,2 y sacude el sur de Perú

Terremoto en Ayacucho de 7,2 alerta a la población y activa el protocolo de evaluación de daños.

Un terremoto en Ayacucho, de magnitud 7,2, sacudió este jueves la región andina del sur de Perú, con epicentro situado cerca de la localidad de Coracora. El movimiento se registró a las 13:00 horas, tiempo local, y tuvo una profundidad de 108 kilómetros, según los primeros reportes del Instituto Geofísico del Perú.

Hasta el momento de los informes iniciales no se habían confirmado fallecidos ni heridos. Las autoridades mantenían la evaluación en las zonas afectadas ante posibles daños en viviendas, carreteras y otras infraestructuras.

El sismo tuvo su epicentro cerca de Coracora

El terremoto en Ayacucho se originó a unos 35 kilómetros al norte de Coracora, capital de la provincia de Parinacochas. La localidad se encuentra aproximadamente a 650 kilómetros al sur de Lima, donde el movimiento también fue percibido de manera leve por algunos habitantes.

La profundidad del foco sísmico, estimada en 108 kilómetros, contribuyó a distribuir la energía del movimiento sobre una amplia zona. El sismo alcanzó una intensidad de entre III y IV en Coracora, de acuerdo con la información difundida por las autoridades peruanas.

La magnitud registrada inicialmente podría ser revisada conforme avance el análisis técnico de las estaciones sismológicas. Las mediciones preliminares suelen ajustarse después de comparar los datos obtenidos por distintas redes de monitoreo.

El Centro de Operaciones de Emergencia Regional de Ayacucho comenzó a recopilar información sobre posibles afectaciones. Equipos locales revisaban el estado de las viviendas y las vías de comunicación, especialmente en las áreas rurales próximas al epicentro.

Reportan caída de rocas y daños leves

Aunque no se había informado de una emergencia grave, medios locales reportaron desprendimientos de rocas y daños menores en algunas viviendas de la región. Estos primeros datos aún debían ser confirmados mediante evaluaciones oficiales en campo.

La caída de rocas representa un riesgo particular para las carreteras de la zona andina, donde las pendientes y la geografía montañosa pueden complicar el tránsito después de un movimiento telúrico. Una afectación en las vías podría retrasar la llegada de equipos de emergencia y dificultar el traslado de personas.

Hernando Tavera, jefe del Instituto Geofísico del Perú, señaló que en las primeras horas no se había detectado una situación crítica, aunque las inspecciones continuaban. La ausencia inicial de daños graves no permite descartar afectaciones posteriores, ya que algunas comunidades rurales pueden tardar en reportar lo ocurrido.

El Gobierno regional y los organismos de protección civil deben completar una Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades antes de establecer el alcance real del terremoto. Ese procedimiento permite identificar viviendas inhabitables, personas afectadas, interrupciones de servicios y requerimientos de ayuda.

Perú se encuentra en una zona sísmica activa

El terremoto en Ayacucho ocurrió en un país situado dentro del llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa zona de intensa actividad tectónica que concentra numerosos terremotos y volcanes alrededor del océano Pacífico.

La actividad sísmica peruana está relacionada principalmente con la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana. Ese proceso genera acumulación de energía en la corteza terrestre y puede producir sismos de distinta magnitud, tanto frente a la costa como en el interior del territorio.

El Centro Sismológico Nacional del Instituto Geofísico del Perú es la institución encargada de emitir la información oficial sobre los sismos registrados en el país. Sus datos son utilizados por el Instituto Nacional de Defensa Civil y por las autoridades responsables de evaluar la posibilidad de daños y organizar la respuesta.

La profundidad del movimiento de este jueves fue considerable, aunque la magnitud exigía mantener la vigilancia sobre posibles réplicas. Estas pueden presentarse durante las horas o días posteriores y, en algunos casos, causar daños en estructuras que ya quedaron debilitadas por el temblor principal.

No se activó una alerta de tsunami

Las autoridades descartaron inicialmente la posibilidad de un tsunami, debido a que el epicentro no se localizó en el mar. Los sismos con potencial para generar este tipo de fenómenos suelen producirse bajo el océano y desplazar una cantidad significativa de agua.

La ausencia de alerta no elimina la necesidad de mantener medidas básicas de prevención. Protección Civil recomienda revisar las viviendas, evitar acercarse a muros o estructuras dañadas y permanecer atento a los comunicados oficiales ante la posibilidad de réplicas.

El terremoto en Ayacucho también vuelve a poner en discusión la preparación de las comunidades rurales frente a los desastres naturales. En muchas zonas de la sierra peruana existen viviendas construidas con materiales vulnerables, caminos expuestos a derrumbes y dificultades de comunicación que pueden retrasar la respuesta institucional.

La magnitud del sismo no determina por sí sola el nivel de destrucción. La profundidad, la distancia respecto de las poblaciones, la calidad de las construcciones y las condiciones del terreno influyen en el impacto final.

Las autoridades mantienen la evaluación

Durante las siguientes horas, los equipos de emergencia debían confirmar si existían personas heridas, viviendas dañadas o interrupciones en el suministro de agua, electricidad y comunicaciones. La información podía modificarse conforme avanzaran las inspecciones.

El terremoto en Ayacucho fue percibido en distintas zonas del sur peruano, pero los primeros reportes no describían una catástrofe comparable con otros terremotos registrados en la historia reciente del país. En 2007, un sismo de magnitud 7,9 en la región de Ica dejó cientos de muertos y miles de damnificados.

La diferencia entre ambos episodios muestra que la magnitud constituye solo uno de los factores de riesgo. Un movimiento profundo y alejado de los principales núcleos urbanos puede provocar menos daños que otro de menor magnitud, pero más superficial y cercano a una ciudad densamente poblada.

Pensando en México

El terremoto en Ayacucho recuerda a México que la prevención sísmica no puede depender de la magnitud anunciada en los primeros minutos. La revisión de inmuebles, la comunicación oficial y la preparación comunitaria son decisivas para reducir riesgos, sobre todo en regiones donde las autoridades tardan en llegar. ¿Está México suficientemente preparado para responder a un terremoto de gran magnitud lejos de sus principales ciudades?

Fuentes: Antena 3 Noticias, El País, Associated Press, Instituto Geofísico del Perú, INDECI

La redacción de Diario Ya!, dirigida por su editor José Luis Castillejos, reúne más de 30 años de experiencia profesional en cobertura periodística nacional e internacional, con rigor, independencia e imparcialidad.

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