Nacional
AMLO mantiene a México al margen de la crisis de Venezuela
AMLO afirmó que México debe actuar con base en su Constitución y reiteró que «la mejor política exterior es la política interior».
AMLO mantiene a México al margen de la crisis de Venezuela al no reconocer aún la reelección de Nicolás Maduro en Venezuela. El mandatario mexicano afirmó que primero es necesario esperar a que se difundan las actas electorales para confirmar los resultados. López Obrador destacó que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela confirmó el triunfo de Maduro, pero recomendó que se publiquen las actas para mayor transparencia. Ante esto, AMLO prefirió mantenerse cauto y no emitir un juicio definitivo.
México al margen, no se suma al rechazo internacional
A pesar de que varios países como Chile, Argentina, Costa Rica, Ecuador, y Estados Unidos rechazaron de manera conjunta el fallo del TSJ de Venezuela, López Obrador optó por no unirse a esta postura. En lugar de eso, subrayó su respeto por las decisiones internas de otros países. AMLO afirmó que México debe actuar con base en su Constitución y reiteró que «la mejor política exterior es la política interior». Esta declaración refleja su enfoque de mantener a México al margen de la crisis de Venezuela.
Sin comunicación directa con Maduro
AMLO también aseguró que no ha tenido contacto directo con Nicolás Maduro durante este periodo electoral. Recordó que su última reunión con el mandatario venezolano fue en octubre, durante una cumbre sobre migración en Chiapas. Aunque ha mantenido comunicación con otros líderes latinoamericanos como Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil y Gustavo Petro de Colombia, AMLO afirmó que no ha discutido el tema de Venezuela con Maduro. Con esto, AMLO insiste en que seguirá en una postura neutral y respetuosa en relación con la crisis venezolana, manteniendo a México al margen de la crisis.
Nuestro análisis:
La postura de AMLO de no reconocer aún el triunfo de Maduro en Venezuela y mantener a México al margen de la crisis refleja su política de no intervención en asuntos internos de otros países, alineada con los principios de la Constitución mexicana. Esta posición podría mantener a México al margen de las tensiones internacionales, pero también podría ser vista como un acto de cautela excesiva, que podría afectar las relaciones de México con los países que rechazan la reelección de Maduro.

