Internacional
EE.UU cierra frontera ganadera por nueva mosca barrenadora
El gobierno estadounidense suspende las importaciones de ganado desde México
La alarma se encendió de nuevo en la frontera México–Estados Unidos. Esta vez, no fue por migración, armas ni fentanilo. Fue por una mosca. Sí, una mosca. El gobierno estadounidense suspendió temporalmente las importaciones de ganado desde México luego de detectar un caso confirmado de mosca barrenadora en Texas. El hallazgo desató medidas inmediatas que podrían sacudir la industria cárnica y la relación comercial entre ambos países.
La mosca barrenadora no es una plaga cualquiera. Su larva devora tejido vivo en animales y humanos. En los 80 fue erradicada del territorio estadounidense, y hasta ahora, se mantenía fuera gracias a un programa binacional que libera moscas estériles desde una planta en Chiapas.
Pero algo falló. Y nadie lo explica con claridad.
¿Qué provocó el regreso de la mosca barrenadora?
La detección de una vaca infectada en una estación ganadera de Texas —traída desde México— encendió todas las alertas. A pesar del cerco sanitario, se ordenó la suspensión de las importaciones de ganado desde las zonas afectadas de Veracruz, donde se identificó otro brote reciente.
¿Lo irónico? La fábrica de moscas estériles más grande del mundo —clave en la contención del parásito— no está en EE.UU., sino en Chiapas, operada en conjunto con el Departamento de Agricultura estadounidense. ¿Y aún así se les escapó una?
¿Qué tan peligrosa es la mosca barrenadora?
- Se reproduce rápido y puede colonizar tejidos vivos en pocos días.
- Ataca principalmente a ganado, pero también a humanos, sobre todo en zonas rurales.
- Su erradicación cuesta millones y requiere un monitoreo constante de fronteras y climas tropicales.
El programa de moscas estériles ha sido considerado una joya biotecnológica. Pero ante este caso, surgen dudas sobre su eficacia actual y, sobre todo, si México está cumpliendo los protocolos de control con el rigor necesario.
¿Y ahora qué pasará con el comercio?
El cierre no es total, pero sí representa un freno estratégico al comercio ganadero, en un contexto donde la inflación de alimentos ya es un tema delicado. México exporta miles de cabezas de ganado cada semana. Y aunque el USDA dice que es “una pausa preventiva”, la reapertura dependerá de que México garantice la erradicación inmediata del brote.
Y si no puede… que se prepare para perder un jugoso pedazo del pastel cárnico.
Hablando en serio
El regreso de la mosca barrenadora no es solo un tema veterinario: es una advertencia sobre el debilitamiento de los controles binacionales y la vulnerabilidad de nuestras exportaciones. México, que se presenta al mundo como potencia agroalimentaria, tiene el deber de reforzar sus protocolos. ¿Estamos priorizando la productividad sobre la sanidad? ¿O simplemente nos está rebasando la realidad tropical que no queremos mirar de frente?
¿Quién debe rendir cuentas si una plaga que ya habíamos vencido vuelve a desatar el caos?

