Internacional
México duda si recibirá a los Reyes de España en 2026 y reaviva tensiones históricas
México aún no confirma si invitará a los Reyes de España en 2026, y la ambigüedad de Sheinbaum revive viejas tensiones diplomáticas.
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La conmemoración de los 200 años del reconocimiento oficial de México como nación independiente por parte de España debería ser una fecha de encuentro, de acuerdos diplomáticos y reconciliaciones pendientes pero Claudia Sheinbaum ha preferido dejar en suspenso la invitación a los Reyes de España, manteniendo la puerta entreabierta, pero sin decidir si los monarcas pisarán suelo mexicano en el marco del bicentenario.
Y eso, claro, no es un gesto inocente.
La presidenta fue cuestionada directamente sobre el tema, y respondió que “todavía no está definida la lista de invitados”, como si se tratara de una cena de cumpleaños, no de una conmemoración con valor geopolítico. ¿Casualidad? ¿Precaución? ¿Continuidad silenciosa del desprecio que su antecesor mostró hacia la monarquía española?
El silencio —ese arte tan mexicano de decir sin decir— vuelve a colarse en la agenda internacional.
Reyes de España: ¿bienvenidos o incómodos?
La relación entre México y la Corona española ha sido incómoda desde que Andrés Manuel López Obrador exigió en 2019 una disculpa formal por los abusos cometidos durante la conquista. España respondió con frialdad, llamando “anacrónica” la solicitud. Desde entonces, las cosas no volvieron a su cauce. Las embajadas fingieron normalidad, pero debajo del mantel, las tensiones continuaban latiendo.
Ahora, Sheinbaum tiene la oportunidad de marcar su propio rumbo… pero elige la ambigüedad. ¿Por cálculo político? ¿Por lealtad ideológica? ¿O simplemente porque no le interesa meter la mano en un avispero diplomático?
Lo que queda claro es que 2026 no solo será el bicentenario del reconocimiento de la independencia, sino un nuevo capítulo en la narrativa de cómo México se cuenta —y se posiciona— frente a su pasado colonial.
Reyes de España, pero sin foto oficial
Si los reyes Felipe VI y Letizia no son invitados, el mensaje es rotundo: México no está interesado en blanquear su historia con saludos cordiales ni fotos diplomáticas. Si sí lo son, el gesto implicaría un giro inesperado hacia el pragmatismo y la reconciliación internacional.
Sea cual sea la decisión final, está claro que no se tratará de un simple trámite de protocolo. Porque los gestos, cuando se trata de reyes y presidentes, tienen más peso que los discursos.
Y Sheinbaum, que ha demostrado ser cuidadosa con sus símbolos, no da puntada sin hilo.
Reyes de España y el México que se debate entre pasado y futuro
México ha estado reconstruyendo sus alianzas internacionales, priorizando a América Latina y algunos países de Asia. Europa ha quedado relegada, y España, en particular, ha sido tratada más como el viejo imperio culpable que como un socio estratégico.
¿Tiene sentido mantener ese enfoque en pleno siglo XXI? ¿No convendría aprovechar la efeméride para cerrar heridas con inteligencia y abrir caminos de cooperación?
Quizás no se trate de pedir perdón ni de olvidar. Quizás se trate, simplemente, de saber cuándo dar vuelta a la página.
Hablando en serio
La decisión de invitar o no a los Reyes de España no es un gesto simbólico menor: habla del tipo de política exterior que Claudia Sheinbaum quiere construir. En un país tan afectado por el resentimiento histórico, ¿seguiremos repitiendo el guion de víctima o daremos paso a una política de Estado basada en el interés nacional, no en la revancha ideológica? Si México aspira a ser una potencia regional, necesita jugar en otras ligas, no solo ideológicas, también diplomáticas.
¿Estamos preparados para madurar como nación o seguiremos rumiando viejas batallas que nadie ganará?
Este contenido ha sido creado por DiarioYa gracias a la colaboración con la agencia AMEXI

