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Seguridad en la marcha 8M: Entre la crítica feminista y la seguridad pública
¿Garantía de seguridad o estrategia de control? preguntan las feministas.
Cada año, el 8 de marzo se convierte en un escenario de vandalismo y violencia justificado por grupos feministas bajo la bandera de la «protesta legítima». Ante esto, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSCCDMX) ha anunciado un operativo de protección para la marcha del 8M 2025, con un despliegue de mujeres policías equipadas con cascos, escudos y extintores.
Sin embargo, diversas activistas ya han comenzado a denunciar este operativo como una «represión» encubierta. Para estas voces críticas las medidas de seguridad anunciadas suponen un «intento de control». ¿Protección o conspiración? preguntan.
200 extintores listos: ¿herramienta de seguridad para el 8M o arma de la opresión según el feminismo?
La SSCCDMX ha preparado 200 extintores con el fin de:
- Sofocar conatos de incendio provocados durante la manifestación.
- Neutralizar explosivos y sustancias inflamables.
- Garantizar la seguridad tanto de manifestantes como de transeúntes.
Es fácil entender que estos dispositivos son necesarios cuando, año tras año, se documentan incendios intencionales, ataques con bombas molotov y pintas en edificios históricos. No obstante, los colectivos feministas han encontrado una nueva conspiración en los extintores, afirmando que estos se usan para “dispersar manifestantes”.
Mientras tanto, desde las fuerzas de seguridad se recuerdan las barricadas, las agresiones a policías y la destrucción de propiedad privada que suelen caracterizar estas marchas.
¿Por qué el hermetismo sobre el número de policías?
Aunque la SSCCDMX ha asegurado que el operativo seguirá los protocolos de derechos humanos, no ha revelado cuántos elementos estarán desplegados.
Lo que sí se sabe es que:
- Las policías asignadas portarán casco, escudo y extintor.
- La Comisión de Derechos Humanos de la CDMX estará presente.
- Se aplicará la NOM-154, que regula el uso de extintores.
Sin embargo, la pregunta no debería ser cuántos elementos habrá, sino por qué la autoridad debe justificar su derecho a proteger a la ciudad de los estragos de una marcha que, en teoría, es pacífica aunque varios activistas ya han afirmado que «será problemática y una de las más duras de los últimos años».
¿Protesta o estrategia política?
La marcha del 8M 2025 concluirá en el Zócalo, donde un día después Claudia Sheinbaum tiene programado un mitin relacionado con los aranceles de Trump.
Esto ha encendido las alarmas entre los colectivos feministas, que sugieren que la policía actuará «con mayor rigor» para proteger la zona antes del evento presidencial. Algunas versiones de feminismo mediático ya comunican una narrativa de «represión», incluso antes de que ocurra cualquier enfrentamiento.
Hablando en serio
El operativo de seguridad para el 8M 2025 en CDMX se perfila como una medida lógica en un contexto de violencia recurrente durante estas marchas. A pesar de ello, el feminismo parece haber construido una retórica en la que cualquier intento de poner límites a las acciones de los grupos más radicales dentro de su legítima movilización se convierte automáticamente en una agresión.
La verdadera pregunta es: ¿De verdad la policía está impidiendo una protesta legítima o simplemente está tratando de evitar otro día de caos y destrucción?
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