Internacional
Sheinbaum arremete contra la UE por gusano barrenador
Claudia Sheinbaum no se quedó callada y arremetío abiertamente contra lo que calificó como «peticiones excesivas» de parte de Estados Unidos y sus aliados de la UE en relación al gusano barrenador del ganado.
Según Sheinbaum, las exigencias planteadas para erradicar esta plaga no solo son desproporcionadas, sino que rozan la falta de respeto a la soberanía nacional. Para la candidata, México tiene toda la capacidad y el conocimiento para gestionar su sanidad animal sin necesidad de someterse a condiciones externas que favorecen más a intereses comerciales que a la salud pública.
Sheinbaum contra la UE por condiciones abusivas
Durante su intervención, Sheinbaum dejó claro que las demandas de Estados Unidos y de ciertos socios europeos no toman en cuenta la realidad mexicana. Lejos de ser un apoyo, estas imposiciones parecen diseñadas para beneficiar a las grandes industrias de esos países, a costa de imponer cargas financieras y operativas desproporcionadas a los productores mexicanos.
No es un tema menor: el gusano barrenador afecta directamente al ganado, poniendo en jaque a uno de los sectores económicos más importantes del país. Pero para Sheinbaum, esto no justifica ceder a chantajes internacionales disfrazados de «cooperación».
Sheinbaum contra la UE y la soberanía nacional
Sheinbaum subrayó que México puede trabajar con otras naciones, pero siempre desde el respeto mutuo. Las presiones que ha ejercido Estados Unidos, en combinación con instancias europeas, no buscan una solución conjunta, sino una forma de imponer su visión y sus reglas.
Según ella, aceptar este tipo de acuerdos tal como están planteados sería renunciar a una parte fundamental de nuestra soberanía agropecuaria.
Sheinbaum contra la UE: ¿quién realmente se beneficia?
La candidata cuestionó abiertamente quién es el verdadero beneficiado de estas exigencias. Según su análisis, las grandes exportadoras de ganado de Estados Unidos serían las principales ganadoras, al forzar a México a adoptar medidas que encarecen el proceso para los productores nacionales y facilitan la dominación del mercado.
En otras palabras, para Sheinbaum, la batalla contra el gusano barrenador no puede convertirse en una excusa para nuevos abusos económicos.
Hablando en serio
El problema va más allá de un insecto. Lo que está en juego es la independencia de México para tomar sus propias decisiones en temas sanitarios, económicos y comerciales. Si el país cede ante cada presión internacional bajo la bandera de la “cooperación”, ¿cuánto falta para que también ceda en otros frentes estratégicos?
¿Estamos dispuestos a hipotecar nuestra soberanía solo para evitar un conflicto comercial?

