Opinión
Trump y el riesgo de una crisis política global
Trump endurece su agenda y empuja a Estados Unidos hacia una crisis política global.
Trump endurece su agenda y empuja a Estados Unidos hacia una crisis política global. Washington establece nuevas reglas en su política migratoria que aceleran expulsiones y restringen el asilo. En la última semana hubo más de 18 mil detenciones en la zona de frontera y un recorte de 12 por ciento en visas temporales para latinos.
Las medidas abrieron un frente judicial y otro político. Organismos civiles y fiscales estatales preparan demandas por violaciones a derechos humanos contra la administración de Donald Trump. En las últimas horas se registraron protestas con marchas de miles de personas que denunciaron discriminación racial.
La Casa Blanca presume que el respaldo de su base permanece estable. Aun así, encuestas de Gallup y Pew señalan una fatiga social con el clima de confrontación permanente y un desgaste de once puntos en el apoyo entre independientes.
Trump enfrenta investigaciones y procesos pendientes que podrían prolongarse durante su mandato. La incertidumbre institucional crece y sectores empresariales advierten de un impacto en inversiones por el riesgo para la gobernabilidad.
El desenlace no es inmediato. Dependerá de tribunales, del control del Congreso y de la presión de aliados que temen daños económicos y diplomáticos si se agudiza el conflicto político.
En América Latina se anticipan tensiones en las agendas migratoria y comercial. México será el primer país en sentir efectos por frontera, remesas y cadenas productivas que mueven más de 800 mil millones de dólares al año.
Europa observa el giro estadounidense con cautela porque redefine reglas de seguridad y fragmenta consensos multilaterales. El trumpismo opera como fuerza transnacional con conexiones en partidos de derecha en Italia, Hungría y España.
Trump no caerá por desgaste mediático. Su punto de quiebre podría venir desde los tribunales, elecciones intermedias o una ruptura dentro del propio bloque conservador que sostiene su proyecto que poco a poco se va convirtiendo en fascista.
La pregunta que se cae de madura es: ¿Sigues pensando en el sueño americano? ¿Te sigue interesando Estados Unidos como país para hacer turismo y desarrollarte?
La respuesta ya la tienes. Por ahora es una opción inviable.

