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Eduardo Ramírez muestra avances en seguridad en Chiapas: “no tenemos miedo”

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Eduardo Ramírez muestra avances en seguridad en Chiapas: “no tenemos miedo”

La seguridad en Chiapas ha sido, por años, una herida abierta. Pero ahora, el gobernador Eduardo Ramírez asegura que el miedo ya no tiene espacio en las carreteras ni en las calles del estado.

Desde Tapachula, acompañado por altos mandos del Ejército, la Marina y la Guardia Nacional, el mandatario estatal hizo un recuento de los meses recientes en los que —según su versión— la violencia ha retrocedido y la autoridad ha retomado el control. Lo dijo sin rodeos: “Delito que se ha cometido desde el 8 de diciembre, ni uno queda impune”.

Una frase ambiciosa para un estado que hace apenas un año enfrentaba retenes ilegales, bloqueos patrocinados por el crimen organizado y la colusión de mandos de seguridad con estructuras delictivas.

Seguridad en Chiapas: de la precariedad al despliegue táctico

Eduardo Ramírez presume que su administración ha invertido como nunca en seguridad en Chiapas. Nuevos salarios para los policías, becas para sus hijos, planes de vivienda y el despliegue de la fuerza Pakal, una unidad de reacción inmediata, forman parte de la estrategia.

Pero lo más llamativo es el equipamiento militar: helicópteros artillados, tecnología de contrainteligencia y lanchas rápidas. Según el gobernador, con estas herramientas, los criminales ya no tienen escapatoria. “Se nos escaparon una vez por la presa de Malpasito —dijo—, pero eso no volverá a ocurrir”.

Seguridad en Chiapas con rostro humano (el discurso oficial)

Ramírez también hizo un llamado a las corporaciones para actuar con criterio: distinguir entre delincuencia común y conflictos sociales. “No quiero que la policía sea represora”, insistió. Aunque fue enfático: “A la delincuencia no se le tolera, se le enfrenta”.

Prometió además que en 2026 se aplicará un nuevo incremento salarial y que ningún hijo de un policía quedará sin estudiar. Un guiño al combate a la corrupción, que —reconoció— se instala desde arriba y ha sido uno de los mayores cánceres de las corporaciones.


Seguridad en Chiapas: entre la narrativa oficial y la realidad en las calles

El discurso fue enérgico, emotivo, casi heroico. La seguridad en Chiapas no se resuelve con palabras ni con desfiles tácticos. La paz no se construye solamente con helicópteros sino con justicia, prevención y dignidad para los territorios olvidados.

Eduardo Ramírez promete no fallar allí donde muchas promesas han sido hechas y olvidadas por otros antes que él.

Hablando en serio

La seguridad en Chiapas ha sido una promesa tantas veces incumplida que las palabras ya no bastan. El reto no está solo en expulsar al crimen organizado de las carreteras, sino en evitar que regrese disfrazado de autoridad, partido político o inversión privada. Si el plan de Ramírez es real, la ciudadanía lo notará en su día a día. Si no, será otra narrativa para la foto y el aplauso. ¿Veremos resultados tangibles o solo otra estrategia de control emocional?

La redacción de Diario Ya!, dirigida por su editor José Luis Castillejos, reúne más de 30 años de experiencia profesional en cobertura periodística nacional e internacional, con rigor, independencia e imparcialidad.

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