Economía
Salario mínimo subirá a 7,508 pesos en 2026 pero no llenará canastas
El salario mínimo en 2026 subirá a 7,508 pesos al mes en México, pero sigue sin alcanzar para cubrir lo básico.
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El salario mínimo en México aumentará a 7,508 pesos mensuales a partir de enero de 2026. El gobierno lo celebra como un avance histórico. La realidad es más incómoda: aunque la cifra suena mejor que la del año pasado, sigue sin alcanzar para cubrir una canasta básica individual completa, mucho menos una familiar.
El incremento, aprobado por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami), representa un alza del 20%. Es el sexto aumento consecutivo durante esta administración y eleva el pago diario de 248.93 a 312.41 pesos. La frontera norte tendrá un salario especial de 22,564 pesos mensuales. Pero incluso en esa zona, los precios también se disparan y diluyen la ganancia.
Salario mínimo: cifras que entusiasman al gobierno, no al bolsillo
Desde 2018, el salario mínimo ha crecido más del 110%. Un logro, dicen. Pero los datos crudos no mienten: el costo de la canasta alimentaria urbana ha subido 8.6% solo en el último año, según el Coneval. Eso significa que muchos trabajadores seguirán en la cuerda floja, con ingresos formales que apenas dan para comer… si acaso.
De hecho, el salario mínimo apenas cubre el 60% de lo que cuesta una canasta básica alimentaria y no alimentaria para una persona. Para una familia promedio, es casi anecdótico. A pesar del aumento, el salario mínimo sigue siendo más simbólico que útil. Como una estatua de cartón: bonita a la vista, pero inútil bajo la lluvia.
Salario mínimo: ¿mejora real o maquillaje político?
La narrativa oficial insiste en que este modelo ha “recuperado el poder adquisitivo”. Pero muchos economistas independientes advierten que los precios suben más rápido que los sueldos. Los alquileres, el transporte y los alimentos han crecido fuera de control en varias regiones del país. Los que ganan un salario mínimo no lo celebran: lo estiran, lo exprimen y lo siguen viendo morir a mitad de quincena.
El presidente prometió que nadie ganaría menos de lo necesario para vivir con dignidad. Hoy, muchos trabajadores siguen dependiendo de apoyos, remesas o trabajos extra para sobrevivir. La dignidad no está en el aumento porcentual, sino en lo que ese dinero puede realmente comprar.
Salario mínimo: lo que no se dice sobre el 20% de aumento
El aumento tiene un trasfondo electoral. El 2026 será año de reacomodos políticos, y el salario mínimo es un buen cartel publicitario. Lo repiten en conferencias, lo aplauden en redes y lo imprimen en espectaculares. Pero en la vida real, 312 pesos al día no pagan una consulta médica, ni llenan el tanque de gas, ni garantizan que tus hijos vayan a la escuela con zapatos nuevos.
Este incremento tampoco aplica para todos. Millones de trabajadores informales, empleadas del hogar, jornaleros y repartidores viven fuera del radar del salario mínimo. A ellos nadie les sube nada. Solo el cansancio.
Hablando en serio
Este aumento del salario mínimo, aunque mediáticamente rentable, no cambia lo esencial: la precariedad laboral en México sigue siendo la norma. ¿De qué sirve que suban los números si la vida cotidiana sigue igual de cara? ¿Por qué seguimos celebrando cifras que no alcanzan para llenar una alacena?

