Nacional
Eduardo Ramírez sobre autoridades de Guatemala: “Están al servicio de la delincuencia”
Gobernador de Chiapas Eduardo Ramírez acusa a autoridades de Guatemala de proteger al narco
El gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, lanzó una acusación explosiva contra las fuerzas de seguridad de Guatemala: estarían coludidas con el crimen organizado. La denuncia surgió tras una persecución armada que terminó con cuatro presuntos sicarios abatidos en Frontera Comalapa, y con varios más escapando hacia La Mesilla, donde, sorprendentemente, elementos guatemaltecos no movieron un solo dedo.
La palabra clave aquí es impunidad. Y no solo en territorio mexicano.
Ramírez no se guardó nada. Desde sus redes sociales acusó directamente a las autoridades guatemaltecas de no solo permitir, sino de facilitar la fuga de criminales, presuntamente del cártel Chiapas-Guatemala, mientras los agentes mexicanos arriesgaban la vida. Las imágenes del video que circula en redes son contundentes: hombres armados cruzan corriendo la frontera sin ser detenidos, mientras militares guatemaltecos observan como estatuas.
Eduardo Ramírez Guatemala y el fuego cruzado en La Mesilla
El domingo 8 de junio se desató un enfrentamiento en el ejido Las Champas, en Frontera Comalapa. La Fiscalía estatal confirmó que los uniformados mexicanos abatieron a cuatro miembros de un grupo armado y aseguraron un arsenal que incluía armas largas, lanzagranadas y camionetas blindadas.
¿La sorpresa? En plena persecución, varios presuntos sicarios cruzaron hacia Guatemala sin ser interceptados. No solo eso: los agentes mexicanos, en un acto desesperado, ingresaron varios metros en territorio guatemalteco para rescatar a compañeros retenidos, mientras del otro lado nadie reaccionaba.
Ramírez Aguilar elevó la voz: “No es cosa menor estar coludidos, pero lo que es peor es estar al servicio de la delincuencia”.
Eduardo Ramírez Guatemala: tensión diplomática en puerta
La reacción en Guatemala fue inmediata. El ministro de Defensa, Henry Sáenz, justificó la inacción de sus tropas asegurando que no querían “más disparos” en una zona poblada. Incluso confirmó que un militar guatemalteco resultó herido y que los soldados no dispararon “para preservar la vida”.
La vicepresidenta del país intentó calmar la tormenta asegurando que “la frontera está bajo control” y que ambas naciones están coordinadas. Pero el ambiente huele más a encubrimiento que a cooperación.
Porque una cosa es evitar un tiroteo… y otra muy distinta es dejar que presuntos narcos crucen libremente la frontera mientras se juega a la diplomacia.
Eduardo Ramírez Guatemala y el silencio incómodo de las autoridades
Los gobiernos de ambos países evitan referirse al principal sospechoso de la fuga: un criminal apodado “El Teniente”, presunto líder del cártel que controla esta zona clave del trasiego entre México y Centroamérica.
El silencio es ruido. La omisión, cómplice. Y lo que debió ser una operación conjunta contra el crimen organizado terminó en una escena de película mal editada, donde solo uno de los dos lados parece dispuesto a pelear.
Hablando en serio
Este nuevo episodio deja en evidencia lo que muchos chiapanecos ya saben: la frontera sur está rota. Si un gobernador tiene que recurrir a redes sociales para denunciar a un país vecino, es porque las vías institucionales ya no funcionan. La ciudadanía mexicana, sobre todo en comunidades como Frontera Comalapa, vive atrapada entre balas, pactos invisibles y autoridades que solo reaccionan cuando el escándalo es viral. ¿Qué nos dice esto sobre la soberanía y la protección real de nuestras fronteras?

