Economía
El sueño roto del Infonavit: promesas de vivienda barata que el mercado aplasta
El Infonavit promete vivienda barata de 600,000 pesos, pero el mercado inmobiliario dice lo contrario. ¿Es posible o solo otro cuento?
El Infonavit promete vivienda barata de 600,000 pesos, pero el mercado inmobiliario dice lo contrario. ¿Es posible o solo otro cuento?
Hablar de Infonavit vivienda barata en 2025 es como hablar de unicornios: bonito en teoría, pero completamente inexistente en la realidad. Y no lo decimos nosotros, lo dicen los expertos en el sector inmobiliario, quienes con datos en mano confirman lo que todos ya sospechábamos: construir casas de 600,000 pesos en las grandes ciudades de México es una fantasía más grande que el próximo mundial de la Selección.
La gran idea del Infonavit… que choca con un muro (de costos)
El plan suena bien en el papel: hacer más accesible la vivienda para los trabajadores. ¿El problema? La tierra escasea, los costos suben y nadie quiere perder dinero, ni los desarrolladores ni los bancos. De acuerdo con Marisol Becerra, de 4S Real Estate, intentar construir casas de este precio en ciudades como Guadalajara, Monterrey o la CDMX es poco menos que un chiste de mal gusto. De hecho, en la capital ya no hay vivienda de menos de un millón de pesos desde hace años. Así que, si el Infonavit cree que va a cambiar la industria con esta “gran” estrategia, más le vale tener una varita mágica.
Para ponerlo en perspectiva: actualmente hay 1,400 proyectos en construcción en la zona metropolitana de la CDMX, pero el 30% de las viviendas más “baratas” están entre 1.5 y 3 millones de pesos. Sí, el triple del presupuesto que promete el Infonavit. ¿Entonces, cómo esperan hacer realidad este sueño? ¿Con ladrillos de aire y cemento imaginario?
¿Competencia desleal o intervención divina?
Aquí es donde la historia se pone buena. Ricardo Valenzuela Martínez, director de Ingeniería y Desarrollo Urbanos IDU, menciona que el Infonavit quiere jugar a ser desarrollador y subcontratar constructoras privadas, pero sin reglas claras. ¿Qué significa esto? Que podrían tener ventaja en trámites y en la obtención de terrenos mientras los desarrolladores privados se quedan esperando permisos durante meses. Básicamente, quieren meter un gol con la portería vacía.
Pero ojo, porque esta jugada podría terminar en un autogol. Valenzuela advierte que, si esto se lleva a cabo, muchas constructoras privadas podrían cerrar, disminuyendo aún más la oferta de vivienda. Así que, en lugar de solucionar el problema, el Infonavit podría terminar empeorándolo.
Hablando en serio
El problema de la vivienda en México no es nuevo, pero las soluciones planteadas parecen diseñadas en un escritorio sin conexión con la realidad. Los trabajadores necesitan casas accesibles, pero las condiciones del mercado no permiten que existan. Si el Infonavit realmente quiere ser un jugador clave, debe garantizar que la inversión sea viable y que los precios reflejen la economía actual. De lo contrario, seguiremos viendo promesas que nunca se cumplen, mientras la clase trabajadora se queda esperando el hogar que nunca llega.

