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Meta pagará 18 mil millones de dólares para “enterrar” las demandas por daños a menores

Meta acuerda pagar hasta 18 mil millones por daños a menores en redes.

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Meta pagará 18 mil millones de dólares para “enterrar” las demandas por daños a menores

Meta acuerda pagar hasta 18 mil millones por daños a menores en redes.

Meta acordó pagar hasta 18 mil millones de dólares para cerrar demandas presentadas en Estados Unidos por los presuntos daños que Facebook e Instagram han causado a niños y adolescentes. El acuerdo también obliga a la empresa a modificar funciones centrales de sus plataformas, aunque todavía requiere autorización judicial y no implica que la compañía admita responsabilidad.

La negociación representa uno de los mayores golpes legales contra una empresa tecnológica por el impacto de las redes sociales en menores. El caso reúne acusaciones relacionadas con adicción digital, afectaciones a la salud mental, exposición a contenido perjudicial y recopilación de datos de usuarios menores de 13 años sin autorización de sus padres.

Meta pagará miles de millones para evitar un juicio prolongado

El acuerdo fue alcanzado con fiscales generales de distintos estados, territorios y el Distrito de Columbia. Las demandas sostenían que Meta diseñó Facebook e Instagram para maximizar el tiempo de permanencia de los usuarios jóvenes mediante funciones como el desplazamiento infinito, las notificaciones constantes, la reproducción automática y los sistemas de recomendaciones.

La compañía también fue acusada de ocultar o minimizar los riesgos que sus plataformas podían representar para los menores. Entre las denuncias se incluyen posibles incumplimientos de las normas estadounidenses de protección al consumidor y de la legislación federal que regula la privacidad de los niños en internet.

Meta se comprometería a pagar alrededor de 12 mil 700 millones de dólares durante un periodo de diez años. Otros 5 mil millones quedarían condicionados a que plataformas como TikTok, YouTube y Snapchat adopten medidas semejantes de protección y realicen compromisos financieros comparables.

La cifra final podría variar según el cumplimiento de esas condiciones. Por esa razón, distintas fuentes han descrito el acuerdo como un pago de entre 17 mil y 18 mil millones de dólares, aunque la empresa y los fiscales lo presentan como un pacto de hasta 18 mil millones.

El dinero será destinado a programas estatales relacionados con salud mental, alfabetización digital, prevención y atención de riesgos para niños y adolescentes. La distribución concreta dependerá de los términos finales aprobados por los tribunales.

Restricciones para adolescentes en Facebook e Instagram

El acuerdo contempla un límite inicial de dos horas diarias para el uso de las plataformas por parte de adolescentes. La restricción podría reducirse a una hora cuando los padres así lo decidan y estaría acompañada de controles para impedir el acceso durante la madrugada, principalmente entre la medianoche y las seis de la mañana.

Meta también deberá desactivar buena parte de las notificaciones durante el horario escolar y establecer mecanismos de supervisión parental más detallados. Los padres podrían recibir información sobre el tiempo de uso, modificar ciertos permisos y controlar algunos contactos o contenidos disponibles para sus hijos.

Entre las medidas anunciadas se encuentran controles más estrictos de edad, filtros de contenido, limitaciones para interactuar con desconocidos y cambios en la forma en que se muestran las reacciones y los “me gusta”. La empresa también tendría que restringir algunos filtros de belleza y contenidos relacionados con procedimientos estéticos o conductas consideradas perjudiciales para la salud mental.

Las nuevas reglas se aplicarían inicialmente en Estados Unidos y comenzarían a implementarse dentro del año siguiente a la aprobación judicial del acuerdo. No se ha confirmado que las mismas medidas vayan a extenderse de forma automática a México, América Latina o Europa.

La discusión sobre las redes sociales en menores ha adquirido una dimensión internacional porque las plataformas operan con sistemas globales, pero las obligaciones legales suelen depender de cada país. Una función restringida en Estados Unidos puede seguir activa en otras regiones si la empresa no recibe una orden similar o decide modificarla por iniciativa propia.

El pago no elimina las demandas pendientes

El acuerdo no resuelve todos los litigios contra Meta. Algunos estados, entre ellos Texas y Florida, no se incorporaron al pacto y mantienen sus propios procesos judiciales contra la compañía.

La empresa también enfrenta demandas individuales de familias, antiguos usuarios, escuelas y distritos educativos que reclaman compensaciones por presuntos daños psicológicos, conductas adictivas, trastornos alimentarios, ansiedad, depresión y exposición a abusos sexuales en sus plataformas.

Durante 2026, Meta ya recibió fallos adversos en otros procesos. Un tribunal de Nuevo México ordenó a la compañía pagar 567 millones de dólares y modificar algunas funciones de Facebook e Instagram tras considerar que sus plataformas habían contribuido a perjudicar el bienestar de menores.

Ese monto se sumó a una condena previa de 375 millones de dólares impuesta en el mismo estado. En California, otro jurado determinó que Meta y Google debían indemnizar a una joven que afirmó haber sufrido daños en su salud mental por el uso prolongado de Instagram y YouTube.

Estos precedentes aumentaron la presión sobre la empresa mientras avanzaba el juicio impulsado por varios estados. Un proceso prolongado habría expuesto públicamente documentos internos, estudios sobre comportamiento juvenil y decisiones tomadas por los directivos respecto al diseño de las plataformas.

Desde esa perspectiva, el acuerdo funciona como una salida financiera y corporativa para reducir la exposición judicial. El pago es enorme en términos absolutos, pero representa una cantidad asumible para una compañía que registró ingresos anuales superiores a 200 mil millones de dólares.

La discusión central no se limita al dinero. Las demandas sobre redes sociales en menores cuestionan un modelo de negocio basado en captar la atención durante el mayor tiempo posible, incluso cuando los usuarios son demasiado jóvenes para reconocer los efectos de esa exposición.

¿Protección real o estrategia para cerrar el caso?

Meta niega haber diseñado sus servicios con la intención de perjudicar a los menores y sostiene que lleva años incorporando controles de seguridad, cuentas especiales para adolescentes y herramientas de supervisión familiar. La compañía también ha pedido que TikTok, YouTube, Snapchat y otras plataformas adopten medidas semejantes para evitar que los jóvenes simplemente migren de una aplicación a otra.

Los fiscales generales consideran que las reformas son necesarias porque las medidas voluntarias aplicadas hasta ahora no han sido suficientes. Las críticas apuntan a que los controles de edad pueden ser fáciles de evadir, que los padres no siempre conocen las herramientas disponibles y que los algoritmos continúan recomendando contenido capaz de reforzar conductas compulsivas.

El acuerdo tampoco garantiza que desaparezcan los riesgos asociados con las redes sociales en menores. Un límite horario puede reducir la exposición, pero no resuelve por sí mismo la presión social, la comparación constante, el acoso digital, la sexualización temprana ni la circulación de contenidos extremos.

El verdadero alcance del pacto dependerá de la supervisión independiente, de la capacidad de los estados para sancionar incumplimientos y de la voluntad de los tribunales para exigir cambios verificables. Meta ha conseguido evitar, al menos por ahora, un juicio que podía comprometer su reputación y revelar información sensible sobre sus prácticas internas.

La pregunta es si los 18 mil millones de dólares representan una reparación proporcional al daño denunciado o el precio que una de las empresas más poderosas del mundo está dispuesta a pagar para cerrar una etapa incómoda.

Pensando en México

En México, el acuerdo puede aumentar la presión sobre las autoridades para exigir controles más estrictos a las plataformas que operan con adolescentes. El país enfrenta problemas de acoso digital, exposición a contenidos violentos, contacto con desconocidos y uso intensivo de redes sin mecanismos suficientes de supervisión familiar o institucional. Si Meta aplica estas restricciones solo en Estados Unidos, quedará expuesta una diferencia difícil de justificar entre la protección ofrecida a los menores estadounidenses y la que reciben los usuarios mexicanos. ¿Debe México exigir medidas equivalentes antes de que aparezcan nuevos litigios?

Fuentes: ContraRéplica, Reuters, AP News, Meta

La redacción de Diario Ya!, dirigida por su editor José Luis Castillejos, reúne más de 30 años de experiencia profesional en cobertura periodística nacional e internacional, con rigor, independencia e imparcialidad.

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