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Hutíes toman la isla de Perim y amenazan el comercio por el mar Rojo

Hutíes toman la isla de Perim y colocan una ruta energética mundial bajo presión militar.

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Hutíes toman la isla de Perim y amenazan el comercio por el mar Rojo

Hutíes toman la isla de Perim y colocan una ruta energética mundial bajo presión militar.

Los hutíes alineados con Irán tomaron este viernes la isla de Perim, también conocida como Mayun, en el estrecho de Bab el-Mandeb, una de las principales rutas marítimas entre el océano Índico, el mar Rojo y el canal de Suez. El avance incluye la localidad costera de Dhubab y se produce un día después de la captura del puerto yemení de Moca.

La operación abre un nuevo frente dentro de la guerra regional entre Irán, Estados Unidos y sus aliados. También incrementa el riesgo sobre una vía utilizada por buques portacontenedores, petroleros y embarcaciones que conectan Asia con Europa.

Perim divide el estrecho en dos corredores marítimos

La isla de Perim se encuentra en el centro del Bab el-Mandeb y divide el estrecho en dos canales de navegación. Su posición permite vigilar el tránsito marítimo que entra o sale del mar Rojo desde el golfo de Adén.

Fuentes del Gobierno yemení citadas por Reuters indicaron que las fuerzas gubernamentales se retiraron de la isla antes de la llegada de combatientes hutíes. También señalaron que los insurgentes tomaron Dhubab, una localidad situada frente a Perim y próxima a la zona más estrecha del estrecho.

El grupo rebelde ya controlaba amplias zonas del norte y el oeste de Yemen, incluida Saná y el puerto de Hodeida. La captura de Moca y Perim extiende ahora su influencia hacia uno de los puntos marítimos más sensibles del planeta.

Los hutíes afirmaron que la navegación internacional no está amenazada y que sus operaciones se limitarán a objetivos específicos. Esa declaración no elimina el riesgo: el grupo ha atacado buques comerciales en el mar Rojo desde finales de 2023, alegando su apoyo a la causa palestina.

El avance hutí coincide con la crisis del estrecho de Ormuz

La importancia del movimiento se multiplica porque el estrecho de Ormuz permanece gravemente alterado por la guerra entre Irán y Estados Unidos. Esa vía concentra una parte decisiva del transporte marítimo mundial de petróleo y ha obligado a las compañías energéticas a buscar rutas alternativas.

Arabia Saudita ha dependido cada vez más del corredor del mar Rojo para exportar crudo desde sus terminales occidentales. La toma de Perim deja expuesta esa alternativa y puede complicar la salida de petróleo saudí hacia Europa y Asia.

Reuters informó que los precios internacionales del crudo se encaminan a cerrar la semana por encima de los 100 dólares por barril. La presión energética se suma a los mayores costos de seguros, transporte y desvío de embarcaciones.

El tránsito por el cabo de Buena Esperanza puede evitar las zonas de combate, pero añade miles de kilómetros a las rutas comerciales. Eso eleva los tiempos de entrega y encarece combustibles, alimentos, componentes industriales y productos de consumo.

Arabia Saudita pide ayuda y Yemen prepara una contraofensiva

El príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, pidió apoyo militar al presidente estadounidense Donald Trump para contener a los hutíes. Según fuentes citadas por Reuters, Washington rechazó por ahora una intervención aérea directa, aunque ofreció apoyo de inteligencia y localización de objetivos.

El Gobierno yemení reconocido internacionalmente prepara una contraofensiva para recuperar Moca, Dhubab y las islas del mar Rojo. La operación podría transformar la crisis marítima en una guerra abierta por el control de la costa occidental de Yemen.

Irán, por su parte, pidió el fin del bloqueo saudí y la reanudación de las negociaciones. Teherán niega controlar militarmente a los hutíes, aunque distintas fuentes han señalado que el grupo recibe armas, financiación y asesoría iraní.

El problema supera ya la guerra civil yemení. Dos estrechos, Ormuz y Bab el-Mandeb, concentran ahora una parte crítica de la seguridad energética mundial. Cualquier ataque contra buques comerciales podría generar una reacción militar internacional.

Pensando en México

México no depende directamente del petróleo que atraviesa Bab el-Mandeb, pero una crisis prolongada en el mar Rojo puede presionar los precios internacionales de los combustibles y encarecer las importaciones. También puede afectar las cadenas logísticas que abastecen productos asiáticos.

El Gobierno mexicano tendría que vigilar el impacto sobre gasolina, transporte, fertilizantes y bienes importados, especialmente si el conflicto coincide con la renegociación comercial con Estados Unidos.

¿Hasta dónde debería involucrarse México diplomáticamente ante una crisis que puede afectar la energía y el comercio mundial?

Fuentes: Reuters, Associated Press, DW, Euronews

La redacción de Diario Ya!, dirigida por su editor José Luis Castillejos, reúne más de 30 años de experiencia profesional en cobertura periodística nacional e internacional, con rigor, independencia e imparcialidad.

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