Internacional
11-S cumple 25 años con Estados Unidos dividido ante su legado
El 11-S cumple 25 años mientras Estados Unidos recuerda a las víctimas y debate las consecuencias de las guerras posteriores.
El 11-S cumple 25 años mientras Estados Unidos recuerda a las casi 3 mil víctimas de los atentados y debate las consecuencias políticas, militares y sociales que todavía definen al país.
Las ceremonias se realizaron este viernes en Nueva York, el Pentágono y Shanksville, Pensilvania, los tres lugares vinculados con los ataques del 11 de septiembre de 2001. Familiares, sobrevivientes, bomberos y autoridades participaron en la lectura de nombres y los momentos de silencio.
El presidente Donald Trump encabezó el acto en el Pentágono, donde murieron 184 personas. También participaron el vicepresidente JD Vance y expresidentes estadounidenses, entre ellos Bill Clinton, George W. Bush, Barack Obama y Joe Biden.
La ceremonia volvió a colocar a las víctimas en el centro
En Nueva York, la ceremonia principal se celebró en el Memorial del 11 de Septiembre, construido sobre el lugar donde se levantaban las Torres Gemelas. Como cada año, familiares leyeron los nombres de las personas asesinadas en los ataques contra el World Trade Center.
El primer momento de silencio recordó el impacto del vuelo 11 contra la Torre Norte a las 8:46 de la mañana. Otros momentos conmemoraron los ataques posteriores contra la Torre Sur, el Pentágono y el vuelo United 93, que cayó en Pensilvania después de que los pasajeros intentaran recuperar el control del avión.
Este año se incorporó un momento específico para recordar a quienes murieron años después por enfermedades relacionadas con el polvo tóxico y los materiales liberados durante el derrumbe de los edificios.
La conmemoración muestra que el balance humano del 11-S no terminó el día de los atentados. Miles de bomberos, policías, trabajadores de rescate y residentes han sufrido enfermedades respiratorias, cánceres y otros padecimientos asociados con la exposición en la zona cero.
La guerra contra el terrorismo transformó la política exterior
Los atentados provocaron la invasión estadounidense de Afganistán y, dos años después, la guerra de Irak. También impulsaron una expansión de las agencias de inteligencia, los controles fronterizos y la vigilancia electrónica.
El Gobierno estadounidense aprobó la Ley Patriota, que amplió las facultades de investigación y vigilancia. En aeropuertos y fronteras se establecieron medidas que modificaron la experiencia cotidiana de millones de personas.
La guerra contra el terrorismo produjo operaciones militares prolongadas y un número enorme de víctimas civiles en Oriente Medio. La retirada de Afganistán no cerró todos los debates sobre los objetivos, los costos y la responsabilidad de Estados Unidos en esas intervenciones.
El aniversario ocurre mientras Washington participa en una nueva guerra contra Irán. La relación entre ambos episodios ha sido mencionada por funcionarios estadounidenses, aunque la conexión histórica y política es objeto de debate.
El recuerdo convive con la polarización
La conmemoración de este año también está atravesada por la división política. La memoria de los atentados continúa siendo un símbolo de unidad nacional, pero las discusiones sobre seguridad, migración, religión y política exterior siguen generando posiciones enfrentadas.
Las comunidades musulmanas estadounidenses han denunciado que el legado del 11-S incluye un aumento de la discriminación y la sospecha sobre millones de personas que no tuvieron ninguna relación con los atentados.
Para las nuevas generaciones, el 11-S pertenece cada vez más a la historia que a la memoria personal. Muchos jóvenes estadounidenses nacieron después de los ataques y conocen sus consecuencias por relatos familiares, documentales y libros de texto.
El reto consiste en preservar la memoria sin convertirla en una justificación permanente para guerras, restricciones civiles o prejuicios colectivos.
Pensando en México
México también vivió cambios después del 11-S. La seguridad aeroportuaria, la cooperación de inteligencia con Estados Unidos y la gestión migratoria adquirieron mayor peso en la relación bilateral.
El aniversario recuerda que una tragedia internacional puede modificar durante décadas las políticas de países que no fueron el escenario directo del ataque. También invita a examinar qué medidas de seguridad protegen a la población y cuáles terminan recortando derechos.
¿México ha encontrado un equilibrio razonable entre cooperación antiterrorista, soberanía y protección de las libertades civiles?
Fuentes: Reuters, Associated Press, El País, Memorial y Museo del 11-S
