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FIFA defiende a Katia Itzel tras amenazas por su arbitraje
FIFA defiende a Katia Itzel. Lo hizo con nombre, apellido y sin rodeos. Gianni Infantino, presidente del máximo organismo del futbol mundial, rompió el silencio y envió un mensaje directo: no hay lugar para la violencia, ni en la cancha ni en las redes sociales.
Su publicación en Instagram fue más que un gesto simbólico. Fue un respaldo institucional ante una ola de amenazas dirigidas contra la árbitra mexicana Katia Itzel, luego de su participación en el partido entre Monterrey y Cincinnati en la Leagues Cup. Lo que detonó el odio virtual: tres tarjetas amarillas. Nada más. Nada menos.
FIFA defiende a Katia Itzel y condena el abuso
Infantino no solo se solidarizó con Katia. También llamó a proteger a los árbitros como parte fundamental del juego. “Sin árbitros no hay futbol”, escribió. La frase, breve pero cargada, pone el foco en un tema incómodo: la violencia machista disfrazada de “crítica deportiva”.
Desde la Federación Mexicana de Futbol hasta la Concacaf, las instituciones se sumaron al respaldo. Pero la historia se repite: amenazas, indignación, comunicados… y luego el olvido. Porque aunque FIFA defiende a Katia Itzel hoy, la impunidad sigue siendo la regla. ¿Cuántos agresores digitales han sido detenidos? ¿Cuántos pagan realmente por sembrar miedo?

FIFA defiende a Katia Itzel, pero ¿servirá de algo?
Las palabras de Infantino llegaron rápido. Lo que no llega es la justicia. La FMF anunció que acompañará a Katia en su denuncia, pero —como suele pasar— nadie garantiza que los responsables sean identificados. El anonimato en redes sociales sigue siendo un escudo para cobardes.
Mientras tanto, el mensaje de Infantino —“nos solidarizamos y ofrecemos apoyo incondicional”— resuena como una promesa… o una postal institucional más para calmar la tormenta mediática.
Hablando en serio
La violencia digital contra mujeres en cargos de autoridad no es nueva, pero sí cada vez más sofisticada. En México, los protocolos de protección siguen siendo débiles, y el caso de Katia Itzel lo pone otra vez en evidencia. El futbol no solo necesita reglas claras en la cancha, sino en su cultura. ¿Cuánto más vamos a tolerar que la crítica deportiva se use como excusa para el acoso sistemático?

