Política
Sheinbaum descarta riesgo de violencia en la marcha Z en CDMX
Sheinbaum promete garantizar la seguridad y el derecho a manifestarse sin provocaciones.
La marcha Z en CDMX no preocupa a la presidente Claudia Sheinbaum, quien negó que exista riesgo de enfrentamientos este fin de semana en el Zócalo capitalino. En declaraciones desde Palacio Nacional, aseguró que el operativo de seguridad está “plenamente coordinado” con autoridades locales y federales, y que el gobierno “garantizará el derecho a la libre manifestación sin permitir provocaciones”.
La llamada marcha Z, organizada por grupos opositores y colectivos ciudadanos, busca expresar su rechazo a la política económica del gobierno y denunciar supuestos abusos de poder. En redes sociales, sin embargo, han circulado mensajes anónimos que advierten de posibles choques entre simpatizantes del gobierno y manifestantes críticos, lo que ha encendido la tensión previa al evento.
Sheinbaum respondió con firmeza a esas versiones. “No hay ningún elemento real que apunte a un riesgo de violencia. Tenemos toda la capacidad y la experiencia para mantener el orden”, dijo, recalcando que el operativo incluirá presencia de la Guardia Nacional, policías de tránsito y agentes de derechos humanos.
Preparativos para la marcha Z en CDMX
La Secretaría de Seguridad Ciudadana informó que desplegará más de 2,000 elementos en el primer cuadro de la capital. El cierre de vialidades comenzará desde la madrugada, con monitoreo aéreo y puntos de revisión en avenidas estratégicas. Según la dependencia, el objetivo es evitar bloqueos prolongados y garantizar el flujo vehicular en zonas turísticas y comerciales.
Los organizadores, por su parte, han acusado al gobierno de intentar intimidarlos mediante inspecciones y restricciones al uso de equipos de sonido. Aun así, confirmaron que la movilización se llevará a cabo “sin miedo y sin confrontación”, insistiendo en que será un acto pacífico.
Sheinbaum y la narrativa del control
Para Sheinbaum, mantener la calma pública en la capital es clave para proyectar una imagen de estabilidad política a nivel nacional. Tras varios episodios de tensión en movilizaciones anteriores —incluyendo las marchas feministas y las de colectivos magisteriales—, la mandataria ha buscado presentarse como garante del orden y la convivencia civil.
En ese sentido, su discurso frente a la marcha Z en CDMX encaja con su estrategia de minimizar conflictos y desactivar posibles narrativas de ingobernabilidad. No obstante, voces opositoras cuestionan el uso del aparato de seguridad como herramienta política, sugiriendo que la “paz” del Zócalo se mantiene más por control que por consenso.
Marcha Z en CDMX: entre la libertad y el temor
Aunque el gobierno asegura que no hay motivos para alarmarse, la capital vive un clima de creciente polarización. Los últimos meses han estado marcados por manifestaciones simultáneas de grupos con agendas opuestas: unos en apoyo a la administración federal, otros denunciando represión o censura.
Analistas coinciden en que la marcha Z pondrá a prueba la capacidad del gobierno para manejar el descontento sin recurrir al exceso de fuerza. En un país donde las marchas se han convertido en termómetro del ánimo social, la forma en que se desarrolle este evento podría tener un impacto político mayor del esperado.
Hablando en serio
Más allá del discurso oficial, el verdadero reto está en garantizar que las calles sigan siendo un espacio de expresión, no de intimidación. La ciudadanía necesita confiar en que puede manifestarse sin miedo, y el gobierno tiene la obligación de demostrarlo con hechos, no sólo con palabras. ¿Podrá Sheinbaum sostener la calma sin caer en la tentación del control total?

