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Adeus! Brasil eliminado del Mundial con dos goles de un Haaland imparable
Brasil queda eliminado del Mundial 2026 tras caer 1-2 ante Noruega con dos goles decisivos de Erling Haaland.
Brasil queda eliminado del Mundial 2026 tras caer 1-2 ante Noruega con dos goles decisivos de Erling Haaland.
Las claves de la derrota de Brasil
Brasil eliminado del Mundial 2026. Noruega dio el golpe más brutal de la fase eliminatoria al derrotar 0-2 a la Canarinha en el Estadio NY/NJ, con dos goles de Erling Haaland en los últimos minutos de un partido que Brasil pudo encarrilar antes, pero terminó perdiendo por una mezcla letal de falta de puntería, un portero noruego inspirado y la aparición del delantero más despiadado del planeta.
El equipo de Carlo Ancelotti tuvo penalti, ocasiones claras y momentos de dominio. También tuvo a Vinicius en modo amenaza constante, a Endrick fallando un mano a mano clarísimo y a Casemiro rozando el gol en la recta final.
Noruega, en cambio, esperó su momento. Y cuando apareció, apareció Haaland.
Brasil eliminado tras perdonar demasiado en la primera parte
El partido empezó con una advertencia temprana de Noruega.
Berg llegó a marcar en el minuto 5 tras una buena jugada colectiva, pero el tanto fue anulado por fuera de juego de Sorloth en el inicio de la acción. Brasil respiró pronto, aunque el aviso dejó claro que Noruega no había llegado al partido únicamente para aguantar.
La Canarinha fue creciendo con el paso de los minutos y encontró espacios a la espalda de la defensa noruega.
En el minuto 10, Cunha cayó dentro del área tras una entrada de Ajer. El VAR llamó al árbitro y la pena máxima fue confirmada.
Bruno Guimaraes asumió el lanzamiento.
Nyland adivinó el disparo y detuvo el penalti, dejando vivo a un equipo noruego que pudo quedar contra las cuerdas demasiado pronto.
Ese fue el primer gran giro del partido.
Nyland sostuvo a Noruega cuando Brasil apretaba
Brasil insistió.
Rayan probó desde fuera. Martinelli y Vinicius empezaron a encontrar espacios. Danilo también se sumó al ataque. La sensación era que el plan de Ancelotti funcionaba, especialmente cuando Brasil salía rápido y obligaba a Noruega a correr hacia atrás.
Vinicius tuvo una ocasión clarísima en el minuto 40, pero Nyland volvió a aparecer con una parada de altísimo nivel.
El portero noruego no solo detuvo el penalti. También evitó que Brasil transformara su mejor tramo en ventaja real.
Antes del descanso, Alisson respondió del otro lado con una parada enorme ante Odegaard, que quedó mano a mano tras una acción caótica iniciada por Haaland.
El primer tiempo acabó 0-0, pero no por falta de ocasiones.
Fue una mitad de porteros.
Endrick tuvo el gol y Brasil empezó a desesperarse
Noruega modificó su estructura al descanso.
Solbakken retiró a Nusa y Sorloth para dar entrada a Bobb y Schjelderup, dejando a Haaland como referencia única. El ajuste buscó más control, menos vértigo y mayor capacidad para administrar posesiones largas.
Brasil también tuvo su momento. Endrick entró por Cunha y casi cambia el partido en su primera gran acción. Vinicius construyó una jugada espectacular y dejó al joven atacante en una posición inmejorable, pero Endrick definió mal con el exterior y el balón se fue rozando el poste. Fue una ocasión de esas que luego persiguen a un equipo durante años.
Nyland volvió a intervenir poco después ante Rayan y Bruno Guimaraes. Aunque una de esas jugadas terminó invalidada por fuera de juego, el mensaje era evidente: Brasil generaba, pero no resolvía y en una eliminatoria mundialista, eso suele salir carísimo.
Haaland apareció cuando Brasil ya olía el peligro
Noruega empezó a acomodarse mejor en el partido.
Berg y Odegaard comenzaron a encontrar mejores líneas de pase. Schjelderup añadió claridad en campo rival. Ajer puso un centro peligrosísimo que Haaland no alcanzó por centímetros.
Brasil respondió metiendo a Neymar y Danilo por Martinelli y Rayan, buscando más experiencia y control en los últimos metros pero Noruega ya había cambiado el clima del encuentro.
En el tramo final, los europeos empezaron a embotellar a Brasil y a manejar los tiempos con una calma casi insultante para una Canarinha cada vez más tensa y entonces llegó el golpe.
Schjelderup lanzó un centro medido y Haaland apareció donde siempre aparece: a la espalda de los centrales, lejos del ruido, cerca del daño. El delantero ganó la posición, cabeceó y mandó el balón al fondo de la red.
Noruega se ponía 0-1 y Brasil quedaba contra la pared.
El segundo gol de Haaland cerró el funeral brasileño
Brasil intentó reaccionar de inmediato.
Neymar sirvió dos tiros de esquina. Casemiro tuvo una ocasión clarísima dentro del área, pero su remate se marchó cruzado. Vinicius se desesperó con el árbitro tras una disputa con Aursnes. Noruega no perdió la cabeza, movió la pelota, dejó correr el reloj y esperó otro descuido.
En el tiempo añadido, Haaland volvió a recibir en la frontal, algo escorado, sin una marca contundente. Se acomodó la pelota a la zurda y sacó un disparo raso que venció a Alisson.
0-2.
Partido liquidado.
El delantero noruego no necesitó dominar todo el encuentro. Le bastó con dos golpes. Dos apariciones. Dos sentencias.
Neymar marcó con autoridad, ya superado el minuto 10 del tiempo añadido, el gol de la honra para Brasil, tras una falta dentro del área que el árbitro señaló oportunamente como penalty. Pero no sirvió para salvar a la Canarinha.
Vinicius fue el mejor de Brasil, pero Haaland fue el verdugo
La derrota no puede explicarse por falta de actividad ofensiva.
Vinicius fue el jugador más peligroso de Brasil. Intentó regates, rompió líneas, generó ventajas y fue el futbolista que más cerca estuvo de desordenar a la defensa noruega, el problema fue que Brasil no convirtió.
Falló un penalti. Falló un mano a mano. Falló ocasiones claras. Y cuando el partido entró en la zona donde los grandes delanteros deciden, Haaland hizo lo que mejor sabe hacer: transformar casi nada en todo.
También hubo un dato que terminó sonando a profecía: Haaland ya tenía una estadística favorable contra Gabriel Magalhães, su marcador habitual en la Premier League. Ante Brasil, volvió a ganarle el duelo decisivo. El “Cyborg” no perdonó.
Noruega jugará cuartos y Brasil se marcha antes de tiempo
Con este resultado, Noruega alcanza los cuartos de final del Mundial 2026 y espera al ganador del México contra Inglaterra.
Para Brasil, la eliminación es un golpe enorme. La Canarinha llegaba en ascenso tras superar a Japón y con un sistema ofensivo más flexible bajo la dirección de Ancelotti. La presencia de Vinicius, Rayan, Martinelli y Cunha prometía velocidad, desborde y presión constante.
Pero el Mundial no premia promesas, premia goles. Noruega los tuvo cuando más importaban. Brasil no.
Y por eso una de las grandes favoritas se despide del torneo mientras Haaland firma otra noche que alimenta su leyenda.
Hablando en serio
La eliminación de Brasil cambia por completo el mapa del Mundial y también modifica el horizonte de México. Si el Tri logra superar a Inglaterra, ya no se encontrará con la Canarinha en cuartos, sino con una Noruega poderosa, física y liderada por un Haaland que llega desatado. Eso no convierte el camino mexicano en sencillo, pero sí elimina del cuadro a una potencia histórica que siempre pesa más de lo que juega. México deberá mirar esta sorpresa con cuidado: Noruega no es un regalo, es una advertencia. ¿Debe el Tri ilusionarse por la caída de Brasil o preocuparse por el monstruo que acaba de despertarse?

